Tiempo atrás...
A grandes riesgos grandes ganancias, dicen por ahí.
Tambien dicen que los riesgos muchas veces se pagan.
El Cessna 172 volaba rozando las olas, de hecho, el limpiaparabrisas estaba encendido sacando la espuma que salpicaba el mar. Ningún radar lo veía, y de hacerlo se confundía con el movimiento del océano.
Fráncis se levantó del asiento del copiloto para asegurar la carga. Había mucho viento y una de las cuerdas estaba suelta...
La ola, más grande de lo esperado, rozó el trén de aterrizaje, el avión se detuvo un segundo en el aire, la siguiente le dió de lleno. Fráncis sintió el impácto, la sensación que chocaban contra una pared y era despedido tras el parabrisas de la nave. Recuerdos borrosos del avión hundiéndose con la peligrosa carga y el cadáver del piloto. El chaleco salvavidas que lo mantenía a flote, si pudiera ver hacia donde quedaba el continente...
Y la noche se lo tragó.
Nigel, había escuchado la avioneta, -contrabandistas, murmuró, mala noche para hacer dinero..., y no pensó más en el asunto
Al día siguiente los municipales lo fueron a visitar.
-Eh viejo!, anoche, se perdió una avioneta por esta zona, escuchó algo?
-Estoy muy viejo para escuchar algo...
-Bueno Nigel no nos pongamos susceptibles, vió algo?...
-Estoy muy viejo para ver algo...
-Joder!, no si cuando quieren ponerse a mula..., bueh! si sabe algo nos avisa, eh?
-Estoy muy viejo para avis..., pero la patrulla ya se había ido
Y el día siguió su curso.
Hacia la tardecita, Nigel se corrió hasta la nueva cantina a beber una copa y enterarse de las novedades.
El rumor de que una avioneta cargada de contrabando se había perdido en el mar, cerca de allí, era el únco tema de charla.
Las especulaciones iban y venían, pero nadie sabía nada. Todos soñaban con tesoros. Tal vez en el fondo del mar, ésta vez hubiera algo que valiese la pena.
Y un día más en la vida del guardafaro terminaba.
La luz del faro bañaba el cuerpo del enorme negro. La marea le había depositado en la playa y parecía que no se movía.
Desde lo alto, Nigel lo miraba mientras telefoneaba a Primitivo para que le ayudase.
Media hora después los dos hombres caminaban por la arena, discutiendo qué hacer. Que los municipales, no!, Que a los de la cantina, tampoco!
-Veamos que nos puede contar éste, del tesoro de los contrabandistas...
Lo diero vuelta
El hombre estaba vivo, lastimaduras y raspones, pero sólo necesitaba descansar.
Lo sacudieron un poco...
-Eh amigo! quién eres?, como te llamas?, eh!!!
-Fra-Fráncis, contestó el negro
-Nigel, dijo Primitivo, en qué mierda háblas?, no entiendo ni pepa!,
-Nada hombre, que dice que se llama Francisco...
-Ah!..., Paco..., bonito nombre...
Y lo ayudaron a llegar al el faro...
Junto al último muelle esta la casona, ventanas aquí y allá, una barra, un fuego y algunas mesas. Si hay luz, está abierto, tenemos un menú de cuatro platos, y los sábados una señora trae alguna torta para vender. Siempre hay música, siempre se oyen las olas, siempre se escucha a los amigos.
martes, abril 17, 2007
martes, abril 10, 2007
Atmosférico
Los lunes son días tranquilos.
Prácticamente no hay demasiadas visitas. Motivo por el cual, Paco hace sus pastas para "los chicos de Cloe".
A veces yo me corro hasta el mercado de las afueras del pueblo, donde los quinteros venden sus frutas y hortalizas. Si bien tenemos una quintita en la parte de atrás de la cantina, a veces quedamos cortos y debo reponerla. Me gusta venirme hasta acá porque los vegetales son frescos, y los perfumes y aromas se sienten en el aire. Es una fragancia fuerte y silvestre que llena el espíritu.
Volvía a la cantina de buen humor, me gusta pre-sentir los sabores de las cosas que he comprado, y bajé del auto silbando entre dientes mientras me dejaba llevar por la inspiración de las salsas que podría crear, cuando lo ví...
El enorme camion tanque color gris, las letras en amarillo huevo que resaltaban, y el "simpático" slogan que decía "Atmosféricos Rodriguez y Luzuriaga, limpian donde Ud. kga".
Nice...
Los operarios me miraron con lástima al pasar, no oí que dijo uno, pero escuche la carcajada del otro.
-Pacoooo!, grité, qué pasó?
-Mire jefe..., en realidad Ud no quiere saber, verdad?
-...Paco?
-verá Ud, resulta que cuando se fue, yo me puse a amasar los tallarines, y estaba en eso cuando vinieron Carlinhos, el sobrino de Lola, y unos amigos, que estuvieron jugando a la pelota en la playa. Pues bien, el tema es que me pidieron permiso para usar los baños y ducharse, porque estaban transpirados y con arena..., un desastre. Como no había casi nadie en la cantina, yo les dije que sí, pero que dejaran todo limpio como estaba. Todo bien. Pero Ud vio como son los adolescentes, no?
- Ya lo olvidé Paco, como son?
-Estuvieron tonteando en uno de los baños y uno de ellos, por hacer una broma, tiró un bolsito por el inodoro. Ellos seguían meta joda, mientras yo en la más absoluta ignorancia seguía con la pasta...
-y entonces...
-resulta que el inodoro se tapó, y se pusieron nerviosos sabiendo que Ud se podía molestar...
-ahá?
-entonces probaron con la sopapa, no anduvo, luego con un alambre, nada..., entonces a uno se le ocurrió que por qué no probar con un matafuego...
-un matafuego...
-y sí, mientras yo seguía en la terraza, descolgaron el que está junto a la barra...
-...
-lo pusieron en la rejilla de uno de los baños y lo abrieron ...
-bien, puedo imaginarlo...
-mmmsi, con esa presión, brotó mierda por todas partes, incluso en uno de los baños que se seguían bañando, uno de los chicos salió peor de como entró, dijo que cuando empezo a ver que el resumidero en vez de llevarse el agua se transformaba en algo así como una fuente de mierda que llegaba hasta el techo, sintió temor...
-capto la imagen Paco..., y ahora?
-llamé al camion para que haga su trabajo, mientras los jovenes limpian todo...
-bien, veamos que salsa hacemos con lo que traje...
Prácticamente no hay demasiadas visitas. Motivo por el cual, Paco hace sus pastas para "los chicos de Cloe".
A veces yo me corro hasta el mercado de las afueras del pueblo, donde los quinteros venden sus frutas y hortalizas. Si bien tenemos una quintita en la parte de atrás de la cantina, a veces quedamos cortos y debo reponerla. Me gusta venirme hasta acá porque los vegetales son frescos, y los perfumes y aromas se sienten en el aire. Es una fragancia fuerte y silvestre que llena el espíritu.
Volvía a la cantina de buen humor, me gusta pre-sentir los sabores de las cosas que he comprado, y bajé del auto silbando entre dientes mientras me dejaba llevar por la inspiración de las salsas que podría crear, cuando lo ví...
El enorme camion tanque color gris, las letras en amarillo huevo que resaltaban, y el "simpático" slogan que decía "Atmosféricos Rodriguez y Luzuriaga, limpian donde Ud. kga".
Nice...
Los operarios me miraron con lástima al pasar, no oí que dijo uno, pero escuche la carcajada del otro.
-Pacoooo!, grité, qué pasó?
-Mire jefe..., en realidad Ud no quiere saber, verdad?
-...Paco?
-verá Ud, resulta que cuando se fue, yo me puse a amasar los tallarines, y estaba en eso cuando vinieron Carlinhos, el sobrino de Lola, y unos amigos, que estuvieron jugando a la pelota en la playa. Pues bien, el tema es que me pidieron permiso para usar los baños y ducharse, porque estaban transpirados y con arena..., un desastre. Como no había casi nadie en la cantina, yo les dije que sí, pero que dejaran todo limpio como estaba. Todo bien. Pero Ud vio como son los adolescentes, no?
- Ya lo olvidé Paco, como son?
-Estuvieron tonteando en uno de los baños y uno de ellos, por hacer una broma, tiró un bolsito por el inodoro. Ellos seguían meta joda, mientras yo en la más absoluta ignorancia seguía con la pasta...
-y entonces...
-resulta que el inodoro se tapó, y se pusieron nerviosos sabiendo que Ud se podía molestar...
-ahá?
-entonces probaron con la sopapa, no anduvo, luego con un alambre, nada..., entonces a uno se le ocurrió que por qué no probar con un matafuego...
-un matafuego...
-y sí, mientras yo seguía en la terraza, descolgaron el que está junto a la barra...
-...
-lo pusieron en la rejilla de uno de los baños y lo abrieron ...
-bien, puedo imaginarlo...
-mmmsi, con esa presión, brotó mierda por todas partes, incluso en uno de los baños que se seguían bañando, uno de los chicos salió peor de como entró, dijo que cuando empezo a ver que el resumidero en vez de llevarse el agua se transformaba en algo así como una fuente de mierda que llegaba hasta el techo, sintió temor...
-capto la imagen Paco..., y ahora?
-llamé al camion para que haga su trabajo, mientras los jovenes limpian todo...
-bien, veamos que salsa hacemos con lo que traje...
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Historias de la cantina,
La aldea y su gente
domingo, marzo 18, 2007
Caminante
Le vi entrar, sin zapatos, los pies con arena, el pelo rubio ensortijado, largo, enredado, y una sonrisa generosa.
Feliz a decir basta.
Apoyó el morral a un costado, se subió al taburete y me miró.
-Buen día. Linda mañana para caminar, dije.
-Fantástica!
-Va a desayunar?
-Ahá..., qué hay?
-Lo normal, café, te, chocolatada, submarino, medialunas..., si me dice qué quiere...
-Submarino, medialunas, dulce de leche..., después veo si quiero algo más.
Fui a la cocina a prepar las cosas, Paco andaba por afuera limpiando la terraza...
-Quiere el diario o algo para leer?, dije en voz alta.
-Mnop, no hace falta...
-y desde dónde viene?, le pregunté mientras le servía su pedido.
-Una chatita me dejó cerca del faro.
-...Nigel...
-Así se llama el viejo que está a cargo?, bueno, y desde allá me vine caminando por la orilla...
-una buena caminata
-pero está lindo...
-y ahora?, va o vuelve?
-...?
-digo, está yendo a alguna parte? o está volviendo de alguna parte?
Me miró con esos ojos celeste claritos, casi desteñidos y me dijo
-no sé si a Ud le pasa, pero cuando empiezo a caminar, me gusta seguir y seguir. Siempre detesté la frase "tenemos que volver". Puedo caminar muchos kilómetros por la playa, sin cansarme, siempre para adelante. Pero si me pide que haga solo la mitad y vuelva..., no
-medio raro , no?
-así soy, no me gusta mirar para atrás. Creo que hay mucha gente así, no?
-...
-Muy bueno su submarino.
-y ahora?
-seguiré caminando..., la mañana está tan linda...
Juntó sus cosas y partió.
Desde la ventana, vi como agitaba la mano para saludar a unos pescadores.
Después siguió caminando por la orilla, jugando con las olas, persiguiendo gaviotas, pateando un copo de espuma...,
Nunca se dió vuelta para mirar sus huellas en la arena...
Feliz a decir basta.
Apoyó el morral a un costado, se subió al taburete y me miró.
-Buen día. Linda mañana para caminar, dije.
-Fantástica!
-Va a desayunar?
-Ahá..., qué hay?
-Lo normal, café, te, chocolatada, submarino, medialunas..., si me dice qué quiere...
-Submarino, medialunas, dulce de leche..., después veo si quiero algo más.
Fui a la cocina a prepar las cosas, Paco andaba por afuera limpiando la terraza...
-Quiere el diario o algo para leer?, dije en voz alta.
-Mnop, no hace falta...
-y desde dónde viene?, le pregunté mientras le servía su pedido.
-Una chatita me dejó cerca del faro.
-...Nigel...
-Así se llama el viejo que está a cargo?, bueno, y desde allá me vine caminando por la orilla...
-una buena caminata
-pero está lindo...
-y ahora?, va o vuelve?
-...?
-digo, está yendo a alguna parte? o está volviendo de alguna parte?
Me miró con esos ojos celeste claritos, casi desteñidos y me dijo
-no sé si a Ud le pasa, pero cuando empiezo a caminar, me gusta seguir y seguir. Siempre detesté la frase "tenemos que volver". Puedo caminar muchos kilómetros por la playa, sin cansarme, siempre para adelante. Pero si me pide que haga solo la mitad y vuelva..., no
-medio raro , no?
-así soy, no me gusta mirar para atrás. Creo que hay mucha gente así, no?
-...
-Muy bueno su submarino.
-y ahora?
-seguiré caminando..., la mañana está tan linda...
Juntó sus cosas y partió.
Desde la ventana, vi como agitaba la mano para saludar a unos pescadores.
Después siguió caminando por la orilla, jugando con las olas, persiguiendo gaviotas, pateando un copo de espuma...,
Nunca se dió vuelta para mirar sus huellas en la arena...
domingo, marzo 11, 2007
El cuarto de hora
Lo vi venir, a veces me confunden, pero en general..., los veo venir, necesitan hablar con alguien, o sólo que los escuchen. Temas varios, pero por lo general, cosas que es difícil charlar con los demás, la otra, el despido, el hijo mayor que está derrapando y no se sabe qué hacer..., siempre cosas complicadas. No buscan un consejo, ni una solución, en realidad, sólo una oreja, y quizás una palmada en la espalda que los haga sentir que no todo está mal....
Creo que para eso somos los cantineros, para escuchar, ni cura ni, psicólogo, cantinero...
-Suit...
-Zorgin...
-le sirvo un...?
-bloody mary...
-las cosas...?
-...mmmm... ahí y ahí...
-su ballena?, bien?, -sonrío cómplice, recordando un sueño que tuvo Suit
-mi ball...?, seee, bien...mi ballena mejora..., así que se lo conté a Ud?, mmmsí claro... ahora me acuerdo...
-pimienta?
-sí, completo..., ya que está, le cuento otro?
-seguro...
-he perdido a una de mis hijas en un acto escolar. La busco constantemente, por todo el colegio...
-que edad tiene su hija?
-no, en realidad mis hijas son grandes, pero en el sueño, está en edad escolar, alrededor de ocho, nueve años. Le decía que la busco por todo el colegio. Finalmente la encuentro, está de espaldas, la agarro del brazo, la hago girar, me pongo en cuclillas para hablarle cara a cara y le digo "Agustina!, dónde estabas?, me diste un susto bárbaro!, te busco hace horas!", y ella me mira a los ojos, sin pestañar y me contesta "papá, a vos se te pasó el cuarto de hora...", se da vuelta y se pone a jugar con sus compañeritas...
-mmm...jodido..., y Ud?
-nada, me paro, confundido y me miro en un espejo..., y así me quedo... mirándome en el reflejo, buscando..., no sé, una respuesta a "se te pasó el cuarto de hora"... Qué opina?
-y Ud., que siente?
-mmyo?, qué se yo!, soy un tipo joven!, fortuna, buen trabajo, una familia...
-oiga!, no se enoje conmigo, Ud es el del sueño, por otra parte, no me recite su forma de "vida feliz", yo sólo le pregunte qué siente cuando ve que una de sus hijas, grande hoy, le pasa una factura de cuando tenía ocho años. Factura que en realidad se la pasa Ud mismo..., ahora, le pregunto de nuevo, qué siente?
-no sé, a veces pienso que no estuve todo lo que tenía que haber estado con ellas..., siento cierta culpa...
-mire, si lo hizo a propósito, por egoísmo, hace bien en sentirse así, pero si lo hizo por el dinero, léase porque Ud es el proveedor...
-sí sí lo entiendo..., pero, no me convence...
-mire Suit si Ud quiere ser tenista profesional y estar entre los diez mejores del mundo, hoy, es un poco tarde, se le pasó el cuarto de hora, pero si lo que quiere es dar lo mejor de sus posibilidades, anótese en el club de la aldea, categoria senior, y probablemente con el tiempo gane alguna copa..., y sino, por lo menos habrá hecho el esfuerzo...
-le parece?
-estoy convencido, por qué no llama a su hija por teléfono, y empieza por ahí?
-aca no hay señal...
-use el de la cantina..., y dejese de joder..., Paco!, llevá unos menús a la mesa de la terraza...
Creo que para eso somos los cantineros, para escuchar, ni cura ni, psicólogo, cantinero...
-Suit...
-Zorgin...
-le sirvo un...?
-bloody mary...
-las cosas...?
-...mmmm... ahí y ahí...
-su ballena?, bien?, -sonrío cómplice, recordando un sueño que tuvo Suit
-mi ball...?, seee, bien...mi ballena mejora..., así que se lo conté a Ud?, mmmsí claro... ahora me acuerdo...
-pimienta?
-sí, completo..., ya que está, le cuento otro?
-seguro...
-he perdido a una de mis hijas en un acto escolar. La busco constantemente, por todo el colegio...
-que edad tiene su hija?
-no, en realidad mis hijas son grandes, pero en el sueño, está en edad escolar, alrededor de ocho, nueve años. Le decía que la busco por todo el colegio. Finalmente la encuentro, está de espaldas, la agarro del brazo, la hago girar, me pongo en cuclillas para hablarle cara a cara y le digo "Agustina!, dónde estabas?, me diste un susto bárbaro!, te busco hace horas!", y ella me mira a los ojos, sin pestañar y me contesta "papá, a vos se te pasó el cuarto de hora...", se da vuelta y se pone a jugar con sus compañeritas...
-mmm...jodido..., y Ud?
-nada, me paro, confundido y me miro en un espejo..., y así me quedo... mirándome en el reflejo, buscando..., no sé, una respuesta a "se te pasó el cuarto de hora"... Qué opina?
-y Ud., que siente?
-mmyo?, qué se yo!, soy un tipo joven!, fortuna, buen trabajo, una familia...
-oiga!, no se enoje conmigo, Ud es el del sueño, por otra parte, no me recite su forma de "vida feliz", yo sólo le pregunte qué siente cuando ve que una de sus hijas, grande hoy, le pasa una factura de cuando tenía ocho años. Factura que en realidad se la pasa Ud mismo..., ahora, le pregunto de nuevo, qué siente?
-no sé, a veces pienso que no estuve todo lo que tenía que haber estado con ellas..., siento cierta culpa...
-mire, si lo hizo a propósito, por egoísmo, hace bien en sentirse así, pero si lo hizo por el dinero, léase porque Ud es el proveedor...
-sí sí lo entiendo..., pero, no me convence...
-mire Suit si Ud quiere ser tenista profesional y estar entre los diez mejores del mundo, hoy, es un poco tarde, se le pasó el cuarto de hora, pero si lo que quiere es dar lo mejor de sus posibilidades, anótese en el club de la aldea, categoria senior, y probablemente con el tiempo gane alguna copa..., y sino, por lo menos habrá hecho el esfuerzo...
-le parece?
-estoy convencido, por qué no llama a su hija por teléfono, y empieza por ahí?
-aca no hay señal...
-use el de la cantina..., y dejese de joder..., Paco!, llevá unos menús a la mesa de la terraza...
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Historias de la cantina,
Los amigos. Suit
lunes, marzo 05, 2007
Avisos parroquiales, inscripciones
Joven contertulia/o,
si tienes entre quince y sesenta años, y un deseo de anfitrión reprimido, un amor por las hollas y sartenes escondido, y una loca pasión por mezclar bebidas y hacer probar nuevos tragos y sabores a inocentes parroquianos...
Si tu derrotero te ha llevado por diversos destinos y quieres compartir exóticos platos, o si tu bagaje es de recetas familiares que han pasado de generación en generación y deseas exponerlas...
ÉSTA ES TU OPORTUNIDAD!!!
está abierta la inscripción para los MACA del mes de marzo, los postulantes deben remitirse al e-mail de marras, o bien declararlo expresamente en la columna de comentarios.
...y sino, lo levantamos y a otra cosa...
si tienes entre quince y sesenta años, y un deseo de anfitrión reprimido, un amor por las hollas y sartenes escondido, y una loca pasión por mezclar bebidas y hacer probar nuevos tragos y sabores a inocentes parroquianos...
Si tu derrotero te ha llevado por diversos destinos y quieres compartir exóticos platos, o si tu bagaje es de recetas familiares que han pasado de generación en generación y deseas exponerlas...
ÉSTA ES TU OPORTUNIDAD!!!
está abierta la inscripción para los MACA del mes de marzo, los postulantes deben remitirse al e-mail de marras, o bien declararlo expresamente en la columna de comentarios.
...y sino, lo levantamos y a otra cosa...
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notas del autor - avisos parroquiales
lunes, febrero 26, 2007
El vals de Matilda.
Un dos tres, un dos tres, Strauss inunda la pista y Matilda gira y gira al compás, un dos tres, un dos tres...
Amanda es la florista del pueblo y desde que murió la mamá de Matilda, la cuida como si fuera propia.
Todas las mañanas, José se despierta temprano, lleva a Matilda el desayuno a la cama, y al rato salen juntos, la deja de paso en la escuela, y se encamina al puerto, otro día de pesca.
Todos los mediodías, Matilda se va al negocio de Amanda, comen algo en el puesto de flores que tiene junto a la iglesia, y en la tarde, mientras Amanda atiende a los clientes, Matilda hace la tarea y se encarga de repartir los pedidos.
A la tardecita, parte con atillos de azahares, de violetas y jazmines en una canastita, y los vende en la cantina...
Pasea entre las mesas su simpatía y frescura, no le faltan clientes.
Después de las 7, Paco la echa, es tarde, nada de críos en la noche. Deja su canastita en un costado con un cartelito con el precio de cada atado, y se va.
Al día siguiente no habrá ni una flor, en cambio tendrá una pila de monedas
Un dos tres, un dos tres, Matilda baila y baila, Paco la lleva con firmeza y ella se desliza con placer.
Amanda le deja que se quede con lo que gana de la venta ambulante para sus cosas. Matilda sueña con un vestido, con sus quince, con el vals y lo guarda todo para su fiesta.
José me vino a hablar, me contó del sueño de su hija, me contó que Amanda le está haciendo el vestido en secreto, que han juntado un dinero y quieren sorprenderla.
Matilda es dueña de muchas de nuestras sonrisas.
José nos cuenta sus planes, el resto queda a cargo nuestro.
Lola confabulará con Amanda para que la sorpresa sea perfecta.
Cloe aportará la torta, Anselmo se encargará de buscar a los amigos que viven lejos.
Un dos tres, un dos tres, Matilda pasa de mano en mano, cambia de acompañante, uno tras otro se la disputan, la alegría de sus ojos ilumina la cantina.
Hace rato que estamos todos.
Falta José...
En cambio vino Don Jesús, el patrón del puerto. Me cuenta del accidente. Me cuenta de la explosión. Me cuenta del cuerpo sin vida de José.
Me acerco a Matilda.
La tomo entre mis brazos...y bailamos...
Le cuento..., despacito, trato de ser tierno...
Se aferra a mí, y llora en silencio...
Y bailamos...
Un dos tres, un dos tres, Matilda flota en la pista, Strauss nos envuelve..., yo la sostengo, ella grita de dolor...
Baila Matilda, baila, y que el vals no acabe...
Un dos tres, un dos tres, un dos tres, un dos tres...
Amanda es la florista del pueblo y desde que murió la mamá de Matilda, la cuida como si fuera propia.
Todas las mañanas, José se despierta temprano, lleva a Matilda el desayuno a la cama, y al rato salen juntos, la deja de paso en la escuela, y se encamina al puerto, otro día de pesca.
Todos los mediodías, Matilda se va al negocio de Amanda, comen algo en el puesto de flores que tiene junto a la iglesia, y en la tarde, mientras Amanda atiende a los clientes, Matilda hace la tarea y se encarga de repartir los pedidos.
A la tardecita, parte con atillos de azahares, de violetas y jazmines en una canastita, y los vende en la cantina...
Pasea entre las mesas su simpatía y frescura, no le faltan clientes.
Después de las 7, Paco la echa, es tarde, nada de críos en la noche. Deja su canastita en un costado con un cartelito con el precio de cada atado, y se va.
Al día siguiente no habrá ni una flor, en cambio tendrá una pila de monedas
Un dos tres, un dos tres, Matilda baila y baila, Paco la lleva con firmeza y ella se desliza con placer.
Amanda le deja que se quede con lo que gana de la venta ambulante para sus cosas. Matilda sueña con un vestido, con sus quince, con el vals y lo guarda todo para su fiesta.
José me vino a hablar, me contó del sueño de su hija, me contó que Amanda le está haciendo el vestido en secreto, que han juntado un dinero y quieren sorprenderla.
Matilda es dueña de muchas de nuestras sonrisas.
José nos cuenta sus planes, el resto queda a cargo nuestro.
Lola confabulará con Amanda para que la sorpresa sea perfecta.
Cloe aportará la torta, Anselmo se encargará de buscar a los amigos que viven lejos.
Un dos tres, un dos tres, Matilda pasa de mano en mano, cambia de acompañante, uno tras otro se la disputan, la alegría de sus ojos ilumina la cantina.
Hace rato que estamos todos.
Falta José...
En cambio vino Don Jesús, el patrón del puerto. Me cuenta del accidente. Me cuenta de la explosión. Me cuenta del cuerpo sin vida de José.
Me acerco a Matilda.
La tomo entre mis brazos...y bailamos...
Le cuento..., despacito, trato de ser tierno...
Se aferra a mí, y llora en silencio...
Y bailamos...
Un dos tres, un dos tres, Matilda flota en la pista, Strauss nos envuelve..., yo la sostengo, ella grita de dolor...
Baila Matilda, baila, y que el vals no acabe...
Un dos tres, un dos tres, un dos tres, un dos tres...
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La aldea
lunes, febrero 19, 2007
El triángulo, superficie
Anselmo salió del taller y recogió a los niños. Pasó primero por la guardería, luego la escuela. Cuando enfiló para la casa comentó:
- y si pasamos por la playa a jugar a la pelota un rató?, todavía hay tiempo...,
La cara de alegría fue suficiente respuesta. Alguien tendría que despabilar a su papá, se estaba perdiendo la mejor edad de sus hijos. Detuvo el furgoncito cerca del muelle, y bajaron a las corridas, puro grito y diversión. Juance, feliz, llevaba el balón, detrás los demás.
Armaron dos arcos, y comenzó el partido..., los chicos reían, Anselmo miraba hacia la cantina, le parecía haber visto llegar al padre...
Juan pasó derecho a la terraza, buscaba a la dueña del convertible, sin su anillo de casado y con su caracterización de hombre incomprendido, registraba el lugar buscando la presa. La semana habia sido muy pesada en el trabajo, además Luly lo tenía cansado con sus constantes quejas... Le vendría bien un "recreo"..., y la vió.
Esas piernas..., largas, bronceadas, la silueta perfécta, el pelo largo y ondulado, la ropa elegante sin llamar la atención... había dinero, belleza, se palpaba la buena vida, Juan se presagió un atardecer de lujuria...
Ella lo vió, no la había reconocido, su sonrisa mezclaba sorpresa y placer, su gesto al mirarlo fue de recuerdos instantaneos, agolpándose en ese momento, mezclando los bancos del colegio y los malabares en la cama, complicidades y desconfianzas, demasiadas cosas se entrechocaban en su mente...
-Juan, vos?!
-...Leo?, pero, pero, que gusto!, qué sorpresa!, qué placer verte!,..
Se abrazaron. Tanto tiempo..., desde el casamiento que no se veían, uno que otro chisme, algún comentario de terceros y nada más...,
Aunque en realidad, ella sabía mucho más...
Juan comenzó recordando los viejos tiempos, los buenos viejos momentos, salteó los malentendidos e insinuó un flirteo, tanteando alguna respuesta...
Leonor lo escuchaba y sonreía, hasta que vió el movimiento. Se recostó en la silla y su sonrisa fue más amplia y llena de promesas.
Juan malinterpretó el gesto, y continuó su lance. Detrás apareció Luly, lo ignoró por completo y saludó a Leo...
El hombre, farfulló una innecesaria explicación.
-Ho-hola, a qué no sábes?, mira con quién me encontré...
Luly lo miró con cierta lástima, Leonor le tomó la mano y le dijo:
-Será mejor que le digas...
-Mira Juan, lamento que nos encontraramos así, pero dá igual,... dejé una nota en la casa, con explicaciones...,mmm una nota de despedida...
-Despedida?, pero de qué estás...?
-Es el final, se acabó, nos vamos..., dijo Leo, pasándole el brazo sobre los hombros a Lucía...
-Ustedes?, no entiendo..., insistía el hombre
-Juan, la frase "ese era mi lugar", no estaba dedicada a Luly, sino a ti... dijo Leonor con desdén, y terminó -nos amamos..., te lo explicaría..., pero no vale la pena...
Lucía la miró con cariño y la besó. Se levantaron y tomadas de la mano se marcharon, juntas...
Juan miraba atontado como su mujer se iba con su amante...
...
-Juaaaannn!, gritaba Anselmo desde la playa, mientras le hacía señas, Juaaaannn!!!...
El hombre, seguía sin comprender, ¿cómo?, ¿cuándo?, ¿y ahora?,... aturdido, se levantó de la silla, y vió a sus hijos jugando a la pelota en la playa...,
-qué diablos!,
y fue con ellos...
- y si pasamos por la playa a jugar a la pelota un rató?, todavía hay tiempo...,
La cara de alegría fue suficiente respuesta. Alguien tendría que despabilar a su papá, se estaba perdiendo la mejor edad de sus hijos. Detuvo el furgoncito cerca del muelle, y bajaron a las corridas, puro grito y diversión. Juance, feliz, llevaba el balón, detrás los demás.
Armaron dos arcos, y comenzó el partido..., los chicos reían, Anselmo miraba hacia la cantina, le parecía haber visto llegar al padre...
Juan pasó derecho a la terraza, buscaba a la dueña del convertible, sin su anillo de casado y con su caracterización de hombre incomprendido, registraba el lugar buscando la presa. La semana habia sido muy pesada en el trabajo, además Luly lo tenía cansado con sus constantes quejas... Le vendría bien un "recreo"..., y la vió.
Esas piernas..., largas, bronceadas, la silueta perfécta, el pelo largo y ondulado, la ropa elegante sin llamar la atención... había dinero, belleza, se palpaba la buena vida, Juan se presagió un atardecer de lujuria...
Ella lo vió, no la había reconocido, su sonrisa mezclaba sorpresa y placer, su gesto al mirarlo fue de recuerdos instantaneos, agolpándose en ese momento, mezclando los bancos del colegio y los malabares en la cama, complicidades y desconfianzas, demasiadas cosas se entrechocaban en su mente...
-Juan, vos?!
-...Leo?, pero, pero, que gusto!, qué sorpresa!, qué placer verte!,..
Se abrazaron. Tanto tiempo..., desde el casamiento que no se veían, uno que otro chisme, algún comentario de terceros y nada más...,
Aunque en realidad, ella sabía mucho más...
Juan comenzó recordando los viejos tiempos, los buenos viejos momentos, salteó los malentendidos e insinuó un flirteo, tanteando alguna respuesta...
Leonor lo escuchaba y sonreía, hasta que vió el movimiento. Se recostó en la silla y su sonrisa fue más amplia y llena de promesas.
Juan malinterpretó el gesto, y continuó su lance. Detrás apareció Luly, lo ignoró por completo y saludó a Leo...
El hombre, farfulló una innecesaria explicación.
-Ho-hola, a qué no sábes?, mira con quién me encontré...
Luly lo miró con cierta lástima, Leonor le tomó la mano y le dijo:
-Será mejor que le digas...
-Mira Juan, lamento que nos encontraramos así, pero dá igual,... dejé una nota en la casa, con explicaciones...,mmm una nota de despedida...
-Despedida?, pero de qué estás...?
-Es el final, se acabó, nos vamos..., dijo Leo, pasándole el brazo sobre los hombros a Lucía...
-Ustedes?, no entiendo..., insistía el hombre
-Juan, la frase "ese era mi lugar", no estaba dedicada a Luly, sino a ti... dijo Leonor con desdén, y terminó -nos amamos..., te lo explicaría..., pero no vale la pena...
Lucía la miró con cariño y la besó. Se levantaron y tomadas de la mano se marcharon, juntas...
Juan miraba atontado como su mujer se iba con su amante...
...
-Juaaaannn!, gritaba Anselmo desde la playa, mientras le hacía señas, Juaaaannn!!!...
El hombre, seguía sin comprender, ¿cómo?, ¿cuándo?, ¿y ahora?,... aturdido, se levantó de la silla, y vió a sus hijos jugando a la pelota en la playa...,
-qué diablos!,
y fue con ellos...
lunes, febrero 12, 2007
Triángulo, la hipotenusa
Primero la internaron.
Seis meses
Después el tratamiento durante 2 años, horas de terapia, baterías de psicofarmacos, antidepresivos, las pastillitas rosas, las roja y blanca, y las amarillas...,
Ahora, la medicación y una sesión semanal, y atentos por la recaída.
Y volvió...
El título universitario, los cuatro años de su relación con Gaby...
La psicóloga que convenció al padre de la importancia que Leo conviviera con su pareja. "La contención", le dijo.
Ocho años desde la humillación, del dolor, de la traición, del estallido...
El intenso y bien pagado cargo en el estudio del padre, la comprención en las charlas con la madre...y poco a poco...
Era hora de poner las cosas en claro.
Primero con Gaby. Hubo lágrimas, pero era hora de ser sincera.
Hasta acá llegamos. No sos vos, soy yo...
Optó por esconder sus planes y dijo vagamente de un fin de semana largo en la costa.
Unas pocas cosas necesarias y a la ruta.
Juan y Luly...
Algunos contactos. El anonimato de las salas de chat. Escapadas furtivas cada tanto...
Ocho años, tres hijos, una hipoteca...
Recuerdos de una niñez inocente, y de una adolecencia intensa...
y la boda...
los amigos que la olvidaron, que la abandonaron
El convertible bajó de la autovía, y tomó camino a la aldea, unas pocas cuadras y estacionó junto al malecón.
No recordaba la terraza que se veía junto a la casa. Posiblemente cambios para atraer más turistas, pensó.
El mar estaba calmo y azul.
La brisa daba un toque justo, trayendo un fuerte aroma a jazmines...
Era un bonito día para morir, decía la canción en la radio...
Se puso la capelina, se bajó del auto y caminó hacia la cantina.
Como siempre, los hombres dejaron de hablar cuando la vieron.
De pasada le pidió a Paco "una cava, rossé, y unas tapas, por favor, y me las dejas en una mesa de afuera, voy hasta la orilla y vuelvo"
Se arremangó los pantalones y se fue a caminar por la orilla.
Pensaba en el re-encuentro.
Tarareaba felíz...
Seis meses
Después el tratamiento durante 2 años, horas de terapia, baterías de psicofarmacos, antidepresivos, las pastillitas rosas, las roja y blanca, y las amarillas...,
Ahora, la medicación y una sesión semanal, y atentos por la recaída.
Y volvió...
El título universitario, los cuatro años de su relación con Gaby...
La psicóloga que convenció al padre de la importancia que Leo conviviera con su pareja. "La contención", le dijo.
Ocho años desde la humillación, del dolor, de la traición, del estallido...
El intenso y bien pagado cargo en el estudio del padre, la comprención en las charlas con la madre...y poco a poco...
Era hora de poner las cosas en claro.
Primero con Gaby. Hubo lágrimas, pero era hora de ser sincera.
Hasta acá llegamos. No sos vos, soy yo...
Optó por esconder sus planes y dijo vagamente de un fin de semana largo en la costa.
Unas pocas cosas necesarias y a la ruta.
Juan y Luly...
Algunos contactos. El anonimato de las salas de chat. Escapadas furtivas cada tanto...
Ocho años, tres hijos, una hipoteca...
Recuerdos de una niñez inocente, y de una adolecencia intensa...
y la boda...
los amigos que la olvidaron, que la abandonaron
El convertible bajó de la autovía, y tomó camino a la aldea, unas pocas cuadras y estacionó junto al malecón.
No recordaba la terraza que se veía junto a la casa. Posiblemente cambios para atraer más turistas, pensó.
El mar estaba calmo y azul.
La brisa daba un toque justo, trayendo un fuerte aroma a jazmines...
Era un bonito día para morir, decía la canción en la radio...
Se puso la capelina, se bajó del auto y caminó hacia la cantina.
Como siempre, los hombres dejaron de hablar cuando la vieron.
De pasada le pidió a Paco "una cava, rossé, y unas tapas, por favor, y me las dejas en una mesa de afuera, voy hasta la orilla y vuelvo"
Se arremangó los pantalones y se fue a caminar por la orilla.
Pensaba en el re-encuentro.
Tarareaba felíz...
martes, febrero 06, 2007
El triángulo, cateto menor
Ya se cumplían ocho años...
Se conocen desde antes que el mundo se convirtiera en una aventura, cuando la vida no tenía sexos, solo amistad...
Compartieron el banco en tercer grado, detrás de Leonor, fue cuando Luly dijo que ella jugaría de arquero...
Se fueron de campamento los tres, en carpa, a pasar unos dias a las sierras, que tendrían por entonces?, nueve años, diez?
y cuando le entablillaron la pata al perro de don Bartolomé!, y el perro no tenía nada...
o cuando escapaban de la escuela y se bañaban en el arroyo desnudos, para que no se les mojara la ropa y los descubrieran...
Luly..., su amig"a/o" Luly...
Y después crecieron.
Leonor y sus tetas..., ja!, pero Luly sabía hacerlo reír...
Leonor y cada una de sus curvas..., y la diversión con Luciana..., y el sexo.
Con Luly el inició..., mal, como todos, pero como mejoró, entusiasmo y creatividad, decían.
Y después hubo otras para él, incluso Leo..., y Luly tambien tuvo lo suyo, épocas de excesos, de alegría... de rock & roll
Hasta que una mañana Luly entró a su cuarto, en la casa de sus padres, y se lo dijo.
Su amiga Luly necesitaba una mano, y Juan no dudó.
Tampoco dudó quien era el padre. El se haría cargo..., y se casaron
Era su responsabilidad.
Para eso están los amigos. Y la idea de un crío...
Cambiaron de geografía, consiguió trabajo en una distribuidora, y con el nacimiento de Juan Celso, Juan C. como le decía él, se asentaron, una casita con jardín, tres dormitorios, un fondo.
Y así empezaron...
Y un día le dijo que estaba embarazada... -otra vez?!, no entiendo, pero no tomaste?, -no, le contestó, quiero tener más..., -pero, habíamos quedado...
y Juan empezo a entender...
Cuando nació el tercero, Juan le sonrió a los parientes, repartió cigarros, y se preguntó como seguiría esto..., y si importaba...
No, no importaba...
El deber, un camino sin retorno.
El recreo, la cantina.
Una o dos veces por semana, alguna de las turistas que tomaban una copa en la cantina del muelle, se fijaban en él.
Una o dos veces por semana, él ponía su cara, mezcla de incomprensión y tristeza, y algún pecho maternal le consolaba.
Una o dos veces por semana, por unos minutos, él no se sentía atrapado...
Después del trabajo, caminó hacia el muelle.
Hora de la copita del atardecer... y quizás algo más...
Al pasar junto a los coches vió el espléndido convertible y confió en su suerte.
Compuso su personaje de seductor incomprendido y entró.
Mientras tanto.
Leonor bebía su vino en la terraza...
Se conocen desde antes que el mundo se convirtiera en una aventura, cuando la vida no tenía sexos, solo amistad...
Compartieron el banco en tercer grado, detrás de Leonor, fue cuando Luly dijo que ella jugaría de arquero...
Se fueron de campamento los tres, en carpa, a pasar unos dias a las sierras, que tendrían por entonces?, nueve años, diez?
y cuando le entablillaron la pata al perro de don Bartolomé!, y el perro no tenía nada...
o cuando escapaban de la escuela y se bañaban en el arroyo desnudos, para que no se les mojara la ropa y los descubrieran...
Luly..., su amig"a/o" Luly...
Y después crecieron.
Leonor y sus tetas..., ja!, pero Luly sabía hacerlo reír...
Leonor y cada una de sus curvas..., y la diversión con Luciana..., y el sexo.
Con Luly el inició..., mal, como todos, pero como mejoró, entusiasmo y creatividad, decían.
Y después hubo otras para él, incluso Leo..., y Luly tambien tuvo lo suyo, épocas de excesos, de alegría... de rock & roll
Hasta que una mañana Luly entró a su cuarto, en la casa de sus padres, y se lo dijo.
Su amiga Luly necesitaba una mano, y Juan no dudó.
Tampoco dudó quien era el padre. El se haría cargo..., y se casaron
Era su responsabilidad.
Para eso están los amigos. Y la idea de un crío...
Cambiaron de geografía, consiguió trabajo en una distribuidora, y con el nacimiento de Juan Celso, Juan C. como le decía él, se asentaron, una casita con jardín, tres dormitorios, un fondo.
Y así empezaron...
Y un día le dijo que estaba embarazada... -otra vez?!, no entiendo, pero no tomaste?, -no, le contestó, quiero tener más..., -pero, habíamos quedado...
y Juan empezo a entender...
Cuando nació el tercero, Juan le sonrió a los parientes, repartió cigarros, y se preguntó como seguiría esto..., y si importaba...
No, no importaba...
El deber, un camino sin retorno.
El recreo, la cantina.
Una o dos veces por semana, alguna de las turistas que tomaban una copa en la cantina del muelle, se fijaban en él.
Una o dos veces por semana, él ponía su cara, mezcla de incomprensión y tristeza, y algún pecho maternal le consolaba.
Una o dos veces por semana, por unos minutos, él no se sentía atrapado...
Después del trabajo, caminó hacia el muelle.
Hora de la copita del atardecer... y quizás algo más...
Al pasar junto a los coches vió el espléndido convertible y confió en su suerte.
Compuso su personaje de seductor incomprendido y entró.
Mientras tanto.
Leonor bebía su vino en la terraza...
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viernes, febrero 02, 2007
Sabiduría paterna, continuación
En eso, Donato que jugaba dominó con Jovito en la mesa del al lado, gira la cabeza y dice:
-Mire Primitivo, en mi opinión, y con todo respeto, su padre era un soberano animal, y con todas las de la ley..., como le va a preguntar eso a un crío de cinco años?... DE CINCO AÑOS!!!
-yo por lo menos, sé quien fue mi papá..., con todo respeto, claro, contestó Primitivo
-se arma..., murmuró Paco.
Jovito, pacificó, -oiga Primitivo, no se cabree, reconozca que esas cosas no se le preguntan a un chico de cinco años.
-y seré curioso, caballero, a qué edad se le pregunta?, cuando está enmarcando el título de Dotorrr?, o cuándo se está por casar, tal vez?, apuró Primitivo levantando el tono, mientras le ponía más soda al vermouth.
-le diré que a mi me sorprendió, me pareció que Uds. eran un poco jóvenes, terció Suit, tras apropiarse de la última rebanada de cantimpalo
-no sé, no sé, pero les diré algo, mi padre con los años acumuló una enorme fortuna, sin embargo a él nadie le preguntó que quería hacer con su vida...
-...
-además, el hecho que mi abuelo lo haya educado para que fuera exitoso en los negocios, no quiere decir que tenía derecho a decidir por él, continuó Primitivo con tono firme, pinchando un pulpito a la gallega.
-mira, le contestó Anselmo, uno trata de hacer por lo mejor...
-y Uds. creen que mi padre no?.
-pues sí, hombre, claro que sí, pero creo que hay un momento para cada cosa, y cinco años es un poco...
-prematuro?, acotó Fermín y se servía una generosa porción de perníl.
-Y de qué sirvió?, preguntó Jovito tratando de embocar un maní al vuelo.
-Qué dice?, yo tengo mi casa..., contestó Primitivo con orgullo.
-si pero ...
-y mi hermano Ismael el camioncito grúa que usa para trabajar..., a ver, Anselmo, ¿ Ismael no lleva coches a reparar en tu taller?
-ahá, confirmó Anselmo.
-no me refiero a eso, dijo Jovito.
-explíquese, le pidió Primitivo malhumorado, mirando con pena su copa vacía...
-Pues, amigo, Ud tiene una casa que alquila los veranos a los turistas, mientras tanto vive en la playa o por ahí, y de ese dinero vive durante el resto del año...
-y me parece muy digno!
-no digo que no, y su hermano trabaja con su camioncito, pero como no tiene donde caerse muerto vive con Ud...
-si si, es como una sociedad...
-en cambio sus hermanas...
-ahí tiene, mis hermanas tienen gran educación.
-a eso voy...
-y además han hecho mucho dinero, y viajado a todas partes...
-es lo que digo, y cuando vienen al pueblo y ven a su familia, qué opinan?
-y..., se les nota cierta tristeza...
-vergüenza querrá decir?, de sus hermanos?, de su familia?, hurgó Donato con sorna.
-no, tristeza. Ellas no tienen una casa como yo, y cuando vienen a la aldea deben ir a un hotel...
-Pacoooooo..., dijeron a coro.
-Mire Primitivo, en mi opinión, y con todo respeto, su padre era un soberano animal, y con todas las de la ley..., como le va a preguntar eso a un crío de cinco años?... DE CINCO AÑOS!!!
-yo por lo menos, sé quien fue mi papá..., con todo respeto, claro, contestó Primitivo
-se arma..., murmuró Paco.
Jovito, pacificó, -oiga Primitivo, no se cabree, reconozca que esas cosas no se le preguntan a un chico de cinco años.
-y seré curioso, caballero, a qué edad se le pregunta?, cuando está enmarcando el título de Dotorrr?, o cuándo se está por casar, tal vez?, apuró Primitivo levantando el tono, mientras le ponía más soda al vermouth.
-le diré que a mi me sorprendió, me pareció que Uds. eran un poco jóvenes, terció Suit, tras apropiarse de la última rebanada de cantimpalo
-no sé, no sé, pero les diré algo, mi padre con los años acumuló una enorme fortuna, sin embargo a él nadie le preguntó que quería hacer con su vida...
-...
-además, el hecho que mi abuelo lo haya educado para que fuera exitoso en los negocios, no quiere decir que tenía derecho a decidir por él, continuó Primitivo con tono firme, pinchando un pulpito a la gallega.
-mira, le contestó Anselmo, uno trata de hacer por lo mejor...
-y Uds. creen que mi padre no?.
-pues sí, hombre, claro que sí, pero creo que hay un momento para cada cosa, y cinco años es un poco...
-prematuro?, acotó Fermín y se servía una generosa porción de perníl.
-Y de qué sirvió?, preguntó Jovito tratando de embocar un maní al vuelo.
-Qué dice?, yo tengo mi casa..., contestó Primitivo con orgullo.
-si pero ...
-y mi hermano Ismael el camioncito grúa que usa para trabajar..., a ver, Anselmo, ¿ Ismael no lleva coches a reparar en tu taller?
-ahá, confirmó Anselmo.
-no me refiero a eso, dijo Jovito.
-explíquese, le pidió Primitivo malhumorado, mirando con pena su copa vacía...
-Pues, amigo, Ud tiene una casa que alquila los veranos a los turistas, mientras tanto vive en la playa o por ahí, y de ese dinero vive durante el resto del año...
-y me parece muy digno!
-no digo que no, y su hermano trabaja con su camioncito, pero como no tiene donde caerse muerto vive con Ud...
-si si, es como una sociedad...
-en cambio sus hermanas...
-ahí tiene, mis hermanas tienen gran educación.
-a eso voy...
-y además han hecho mucho dinero, y viajado a todas partes...
-es lo que digo, y cuando vienen al pueblo y ven a su familia, qué opinan?
-y..., se les nota cierta tristeza...
-vergüenza querrá decir?, de sus hermanos?, de su familia?, hurgó Donato con sorna.
-no, tristeza. Ellas no tienen una casa como yo, y cuando vienen a la aldea deben ir a un hotel...
-Pacoooooo..., dijeron a coro.
lunes, enero 29, 2007
Avisos Parroquiales, miércoles macanudos
A partir del miércoles 7 de febrero, y mientras resulte agradable, tendremos una novedad, la que llamaremos Miércoles Amateur Cocina de Autor, o "Maca" que es más corto..., o mmmsi, le diremos miércoles maca-nudo.
La misma funcionará de la siguiente forma, alguno/a de los contertulios que quieran aprovechar para compartir su arte culinario con los demás socios, solo tienen que avisar para organizarnos y que pueda utilizar las instalaciones de la cantina, de tal manera que cada miércoles uno/a se hará cargo de la cocina, bebida, música y ambientación libremente.
Lo manejaremos por la columna de los comentarios, ya que para ponerlo como post dependería de mí...y en estos tiempos no estoy muy confiable de fechas,;)
La sugerencia partió del joven Caracol, y por tal motivo, creo que merece ser quien inicie el camino.
Por otra parte, Lola se ha ofrecido a tirarle, y leerle, las cartas a quien cocine, en este caso Caracol, o sea, que unos días después de cada evento, se podrán leer los acertados resultados de tal lectura.
Muchas gracias por su paciencia y colaboración.
La misma funcionará de la siguiente forma, alguno/a de los contertulios que quieran aprovechar para compartir su arte culinario con los demás socios, solo tienen que avisar para organizarnos y que pueda utilizar las instalaciones de la cantina, de tal manera que cada miércoles uno/a se hará cargo de la cocina, bebida, música y ambientación libremente.
Lo manejaremos por la columna de los comentarios, ya que para ponerlo como post dependería de mí...y en estos tiempos no estoy muy confiable de fechas,;)
La sugerencia partió del joven Caracol, y por tal motivo, creo que merece ser quien inicie el camino.
Por otra parte, Lola se ha ofrecido a tirarle, y leerle, las cartas a quien cocine, en este caso Caracol, o sea, que unos días después de cada evento, se podrán leer los acertados resultados de tal lectura.
Muchas gracias por su paciencia y colaboración.
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notas del autor - avisos parroquiales
viernes, enero 19, 2007
Sabiduría paterna
Cuarta vuelta de vermouth, Anselmo, Fermín, Suit y Primitivo...
-Los críos de hoy son bravos, hay que negociarles todo, dice Suit
-Si lo sabré yo, tengo tres, asiente Fermín.
En eso Primitivo, levanta la mano, y con tono adusto dice:
-Mi padre..., un adelantado..., más diría, todo un visionario.
-Su papá hablaba mucho con Ud?, preguntó Anselmo.
-Un día, cuando yo era joven, mi padre me llamó aparte y me dijo, "Primitivo, hijo mío, hemos estado hablando con tu madre, y sacamos las cuentas que tu educación en colegio de pago y demás institutos, nos va a costar alrededor de 30.000 machacantes. Y como en realidad es tu futuro, quisieramos saber que quieres hacer, gastar ese dinero de esa manera o ir al colegio parroquial y ya?", lo miré a los ojos agradeciédole que me tomara en cuenta para esta decisión, yo sabía que su padre, mi abuelo, nunca le dió oportunidades así. Por el contrario, lo obligó a trabajar con él, en el campo, desde que terminó la escuela...
-Y Ud, qué le dijo?, preguntó Anselmo
-"Una casa", le contesté, "me gustaría tener una casa cuando sea grande". "Muy bien, Primitivo, cuando sea el momento, tendrás tu casa. Y ahora sigue con lo tuyo.", me dijo. Y me fui a jugar a la pelota.
-Ud era muy joven en ese entonces?, quiso saber Suit.
-Cinco años tendría..., bueno, al fin de cuentas él tenía que saber antes que empezara la escuela, no?
-Claroooo, contestaron los demás
-Con mi hermano Ismael, tuvo la misma charla. Pero Ismael tenía otros sueños, otros proyectos. Le gustaban los fierros, el negocio empresario...
-...
-Le dijo que quería un camioncito, con una grúa atrás, para remolcar autos en la autovía..., Y mi padre cumplió. Aseguró Primitivo con gesto firme.
-Y a sus hermanas?, les preguntó tambien?
-Noooo, mi madre no quiso saber nada. Dijo que las mujeres tenían que estudiar, para poder buscar un buen partido. Y no hubo manera de convencerla..., pobres chicas...
-Su hermana Analía?
-Es neurocirujana, vive en New York..., informó Primitvo
-Y la otra, ¿Sofía?
-Trabaja en no se qué de la moda, vive en Milan y Paris, viaja todo el tiempo...
-O sea ...
-O sea, nada..., pobres, yo tengo mi casa..., Ismael, su camion grúa, y ellas dos se la pasan estudiando, trabajando y viajando, pero todavía no consiguieron marido...¿se dán cuenta?, dijo Primitivo
-su papá la tenía muy clara...
-ahá...
-lástima la actitud de su madre...
-si, las madres son poco prácticas..., terminó Fermín
-Pacooo, otra ronda..., y más tapas...
-Los críos de hoy son bravos, hay que negociarles todo, dice Suit
-Si lo sabré yo, tengo tres, asiente Fermín.
En eso Primitivo, levanta la mano, y con tono adusto dice:
-Mi padre..., un adelantado..., más diría, todo un visionario.
-Su papá hablaba mucho con Ud?, preguntó Anselmo.
-Un día, cuando yo era joven, mi padre me llamó aparte y me dijo, "Primitivo, hijo mío, hemos estado hablando con tu madre, y sacamos las cuentas que tu educación en colegio de pago y demás institutos, nos va a costar alrededor de 30.000 machacantes. Y como en realidad es tu futuro, quisieramos saber que quieres hacer, gastar ese dinero de esa manera o ir al colegio parroquial y ya?", lo miré a los ojos agradeciédole que me tomara en cuenta para esta decisión, yo sabía que su padre, mi abuelo, nunca le dió oportunidades así. Por el contrario, lo obligó a trabajar con él, en el campo, desde que terminó la escuela...
-Y Ud, qué le dijo?, preguntó Anselmo
-"Una casa", le contesté, "me gustaría tener una casa cuando sea grande". "Muy bien, Primitivo, cuando sea el momento, tendrás tu casa. Y ahora sigue con lo tuyo.", me dijo. Y me fui a jugar a la pelota.
-Ud era muy joven en ese entonces?, quiso saber Suit.
-Cinco años tendría..., bueno, al fin de cuentas él tenía que saber antes que empezara la escuela, no?
-Claroooo, contestaron los demás
-Con mi hermano Ismael, tuvo la misma charla. Pero Ismael tenía otros sueños, otros proyectos. Le gustaban los fierros, el negocio empresario...
-...
-Le dijo que quería un camioncito, con una grúa atrás, para remolcar autos en la autovía..., Y mi padre cumplió. Aseguró Primitivo con gesto firme.
-Y a sus hermanas?, les preguntó tambien?
-Noooo, mi madre no quiso saber nada. Dijo que las mujeres tenían que estudiar, para poder buscar un buen partido. Y no hubo manera de convencerla..., pobres chicas...
-Su hermana Analía?
-Es neurocirujana, vive en New York..., informó Primitvo
-Y la otra, ¿Sofía?
-Trabaja en no se qué de la moda, vive en Milan y Paris, viaja todo el tiempo...
-O sea ...
-O sea, nada..., pobres, yo tengo mi casa..., Ismael, su camion grúa, y ellas dos se la pasan estudiando, trabajando y viajando, pero todavía no consiguieron marido...¿se dán cuenta?, dijo Primitivo
-su papá la tenía muy clara...
-ahá...
-lástima la actitud de su madre...
-si, las madres son poco prácticas..., terminó Fermín
-Pacooo, otra ronda..., y más tapas...
domingo, enero 07, 2007
Paradero desconocido.
Julieta entró desesperada y dijo
-no lo vieron a Efraín?
-tu novio?, no no..., contestamos al unísono
-no sé que le habrá pasado,no lo puedo encontrar...
-desde cuándo?
-hace cuatro días
-llamaste a la casa?, preguntó Fermín
-no, a la casa no, tengo el número del celular y no contesta..., dice que el número es inexistente...
-pero, y en la casa?, llamaste?, insistió
-no, creo que no tiene teléfono en la casa, y si tiene , no lo sé, como siempre hablamos por el móvil...
-bueno, pero puede correrse hasta allí y chequear, segur...
-no, él no vive acá, vive en la ciudad...
-y acá, dónde para?...
-...
-digo, acá en la aldea, dónde para?, en tú casa?, el hotel?
-mmno, no sé..., algunos días en casa, pero cuando se iba, como él siempre me llamaba, no se me ocurrió...
Fermín lo miró a Paco, que me miró a mí y yo se lo pregunté.
-qué sabe de su novio?
-por?
-casado?
-noooo, cómo se le ocurre?, divorciado, obvio no le pedí el acta, pero si él me lo dice, debo confiar...
-hijos?
-cuatro, dos varones y dos mujeres, 17, 14 y medio, 12, y la más chiquita 4 años..., la preferida..., vieran como se desviv...
-ah, los conoce.
-no, no, viven con la madre...
-y en fotos?
-no, Efraín no lleva fotos, dice que lo deprime saberse un mal padre por no estar siempre con ellos, yo le digo que no sea tonto, que ellos lo quieren, pero él se pone triste igual...
-Dígame Julieta, desde cuándo están de novios?, le pregunté
-Y..., unos siete meses, la semana que viene se cumplen, justo el viernes 8, me dijo con una sonrisa.
-Y en la ciudad, sabe dónde vive?
-Me empezó a explicar, pero como yo no conozco, no valía la pena, no le parece?...
-la dirección?, no, no?
-no...
-o sea que... nada..., en concreto, nada.
-le habrá pasado algo?
- a él???, no a él no le pasó nada..., pero a Ud..., venga, quiere tomar algo mientras le explico?...
-no lo vieron a Efraín?
-tu novio?, no no..., contestamos al unísono
-no sé que le habrá pasado,no lo puedo encontrar...
-desde cuándo?
-hace cuatro días
-llamaste a la casa?, preguntó Fermín
-no, a la casa no, tengo el número del celular y no contesta..., dice que el número es inexistente...
-pero, y en la casa?, llamaste?, insistió
-no, creo que no tiene teléfono en la casa, y si tiene , no lo sé, como siempre hablamos por el móvil...
-bueno, pero puede correrse hasta allí y chequear, segur...
-no, él no vive acá, vive en la ciudad...
-y acá, dónde para?...
-...
-digo, acá en la aldea, dónde para?, en tú casa?, el hotel?
-mmno, no sé..., algunos días en casa, pero cuando se iba, como él siempre me llamaba, no se me ocurrió...
Fermín lo miró a Paco, que me miró a mí y yo se lo pregunté.
-qué sabe de su novio?
-por?
-casado?
-noooo, cómo se le ocurre?, divorciado, obvio no le pedí el acta, pero si él me lo dice, debo confiar...
-hijos?
-cuatro, dos varones y dos mujeres, 17, 14 y medio, 12, y la más chiquita 4 años..., la preferida..., vieran como se desviv...
-ah, los conoce.
-no, no, viven con la madre...
-y en fotos?
-no, Efraín no lleva fotos, dice que lo deprime saberse un mal padre por no estar siempre con ellos, yo le digo que no sea tonto, que ellos lo quieren, pero él se pone triste igual...
-Dígame Julieta, desde cuándo están de novios?, le pregunté
-Y..., unos siete meses, la semana que viene se cumplen, justo el viernes 8, me dijo con una sonrisa.
-Y en la ciudad, sabe dónde vive?
-Me empezó a explicar, pero como yo no conozco, no valía la pena, no le parece?...
-la dirección?, no, no?
-no...
-o sea que... nada..., en concreto, nada.
-le habrá pasado algo?
- a él???, no a él no le pasó nada..., pero a Ud..., venga, quiere tomar algo mientras le explico?...
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Historias de la cantina
martes, enero 02, 2007
El sapo, la princesa y el escorpión.
Iván Saputtovich, es un hombre bien plantado, alto, morocho, de ojos verdes.
Le dicen "Sapo", por acortar su apellido
Al llegar al umbral de la cantina, olfatea el aire buscando una presa, prende un cigarrillo, y camina hasta la barra. Me pide lo de siempre, se da vuelta, acodándose, la busca con la mirada, lento, profesional... y cuando sus ojos se encuentran, sonríe, levanta la copa y bebe...
Es un ritual...
Pero hoy, no
Se sentó en un taburete y me dijo,
-Zorgin, amigo mío, mi problema con las damas es existencial, sucede que yo realmente me enamoro, pienso realmente que es la única, la miro embelesado, la adoro, beso el suelo que pisa, no puedo creer que esté conmigo. No la merezco. ¿cómo puede ser que me permita estar con ella? Es como el cuento del sapo y la princesa..., comprende?
-bueno, dije sonriendo, entonces llega el momento en que la princesa besa al sapo y ...
-y ahí termina todo...
-mmm?!
-no es exactamente cuando la beso, ni cuando tenemos sexo..., ni después de tres meses de convivencia, no, no es algo puntual..., mire en realidad hay un momento, no sé cual, en que la mutación llega, pero no es que yo me convierta en príncipe, sino que ella se convierte en escorpión...
-escorpión?
-como el cuento del escorpión y el sapo...
-???
-Ud sabe, el cuento ese...,
-...
-mmf, escuche. Un escorpión quería cruzar a la otra orilla del arroyo, pero no sabía nadar, entonces le propuso a un sapo que se encontraba en el agua, que lo ayudara, el sapo le contestó que no, porque cuando él se acercara el escorpión lo iba a picar. Éste lo convenció que no, el sapo se acercó y lo ayudó a subirse en su espalda. Todo muy bien, pero en la mitad del arroyo, el escorpión le clavó el aguijón...
"qué has hecho?", le dijo el sapo, "ahora moriremos los dos", y el escorpión le contestó "no pude contenerme, está en mi naturaleza..."
Eso es lo que sucede, la dama en cuestión no es lo que me había dicho..., comienza a "entrenarme", moldearme para lo que "sería lo mejor para mí", pensar en que en realidad yo debería...
-ella tenía "otra naturaleza"?
-ahá.
-bueno, es que no era la indicada, ya verá que cuando aparezc...
-vió Ud a esa espléndida morocha de laaargas piernas y ojos azules, que acaba de entrar?
-pues...
-que bárbara!, nunca ví algo así!, disculpe Zorgin, tengo que conocerla..., aahhh, creo que me he enamorado...
Y allá partió...
...
-Creo que está en su naturaleza..., hará "sapo" otra vez...
Le dicen "Sapo", por acortar su apellido
Al llegar al umbral de la cantina, olfatea el aire buscando una presa, prende un cigarrillo, y camina hasta la barra. Me pide lo de siempre, se da vuelta, acodándose, la busca con la mirada, lento, profesional... y cuando sus ojos se encuentran, sonríe, levanta la copa y bebe...
Es un ritual...
Pero hoy, no
Se sentó en un taburete y me dijo,
-Zorgin, amigo mío, mi problema con las damas es existencial, sucede que yo realmente me enamoro, pienso realmente que es la única, la miro embelesado, la adoro, beso el suelo que pisa, no puedo creer que esté conmigo. No la merezco. ¿cómo puede ser que me permita estar con ella? Es como el cuento del sapo y la princesa..., comprende?
-bueno, dije sonriendo, entonces llega el momento en que la princesa besa al sapo y ...
-y ahí termina todo...
-mmm?!
-no es exactamente cuando la beso, ni cuando tenemos sexo..., ni después de tres meses de convivencia, no, no es algo puntual..., mire en realidad hay un momento, no sé cual, en que la mutación llega, pero no es que yo me convierta en príncipe, sino que ella se convierte en escorpión...
-escorpión?
-como el cuento del escorpión y el sapo...
-???
-Ud sabe, el cuento ese...,
-...
-mmf, escuche. Un escorpión quería cruzar a la otra orilla del arroyo, pero no sabía nadar, entonces le propuso a un sapo que se encontraba en el agua, que lo ayudara, el sapo le contestó que no, porque cuando él se acercara el escorpión lo iba a picar. Éste lo convenció que no, el sapo se acercó y lo ayudó a subirse en su espalda. Todo muy bien, pero en la mitad del arroyo, el escorpión le clavó el aguijón...
"qué has hecho?", le dijo el sapo, "ahora moriremos los dos", y el escorpión le contestó "no pude contenerme, está en mi naturaleza..."
Eso es lo que sucede, la dama en cuestión no es lo que me había dicho..., comienza a "entrenarme", moldearme para lo que "sería lo mejor para mí", pensar en que en realidad yo debería...
-ella tenía "otra naturaleza"?
-ahá.
-bueno, es que no era la indicada, ya verá que cuando aparezc...
-vió Ud a esa espléndida morocha de laaargas piernas y ojos azules, que acaba de entrar?
-pues...
-que bárbara!, nunca ví algo así!, disculpe Zorgin, tengo que conocerla..., aahhh, creo que me he enamorado...
Y allá partió...
...
-Creo que está en su naturaleza..., hará "sapo" otra vez...
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Historias de la cantina
Avisos parroquiales, receso de algunos servicios
Debido a que he armado mi mochila, cargado mi vehículo y parto de vacances...o a buscar mi yo interior ... ;)
Sucede que...
Por la presente se informa a socias/os y/o visitantes casuales, que:
-a partir del día de hoy, y hasta que termine Piscis. Se suspenderá el servicio de menús diarios de la cantina. No obstante ello, Paco seguirá con la barra y comidas que no demanden mayor elaboración.
-el servicio de fonola diario, a cargo de la barra, tambien quedará suspendido, igualmente podrán los socias/os, hacer uso del mismo, pero en la variable, "autoservicio".
-el rincón literario, incluyendo las pizarras, se manejará en forma periódica.
-en otro orden de cosas, se informa que a partir de febrero habrá algunas novedades, entre las que se menciona "el día de cocina de autor, amateur", pero ampliaremos esto hacia fines de enero.
Muchas gracias por su atención.
Sucede que...
Por la presente se informa a socias/os y/o visitantes casuales, que:
-a partir del día de hoy, y hasta que termine Piscis. Se suspenderá el servicio de menús diarios de la cantina. No obstante ello, Paco seguirá con la barra y comidas que no demanden mayor elaboración.
-el servicio de fonola diario, a cargo de la barra, tambien quedará suspendido, igualmente podrán los socias/os, hacer uso del mismo, pero en la variable, "autoservicio".
-el rincón literario, incluyendo las pizarras, se manejará en forma periódica.
-en otro orden de cosas, se informa que a partir de febrero habrá algunas novedades, entre las que se menciona "el día de cocina de autor, amateur", pero ampliaremos esto hacia fines de enero.
Muchas gracias por su atención.
sábado, diciembre 30, 2006
Félix 007
les deseamos:
dinero en cantidades obscenas
sexo desenfrenado, con sentimiento o sólo diversión
y salud suficiente como para pasarlo bien y llegar sanos al 2008.
Feliz año nuevo!
martes, diciembre 26, 2006
El triángulo, cateto mayor
Ocho años han pasado...
Luly y los críos entraron a la casa después de despedir a Juan, a la pasada se miró en el espejo...
El tiempo, el clima, la rutina, los partos, las angustias, la desazón, el aburrimiento..., mierda!
Qué coño había pasado para dejarla en ese estado de destrucción, llena de rencor...
Ella, que los muchachos hacían lo que fuere por atenderla, que no tenía rival, ni siquiera Leo...
Leo...
Juan y Leo..., qué tontería...
Ella, que se llevaba a quién quisiere por delante, que cuando quedó embarazada eligió al que pensaba que sería mejor padre..., total...
Sí, Juan cree que el mayor es hijo de él, y se quieren, y si no se le parece que importa!, al fin de cuentas, es un buen hombre, y un buen padre, qué más pedir...
Es trabajador, no bebe, y a fin de mes, cuando cobra, le da el sobre completo. Ella es quién maneja el dinero, y la que le da lo necesario para sus gastos.
Es cierto que cada tanto lo pesca en un renuncio, pero bueno. No todo puede ser perfecto, no?
Ella sabe que si algún día decide abandonarlo todo, Juan se hará cargo de los críos...
Y lo hará bien.
Hoy podría ser ese día...
Después del almuerzo los mayores al colegio y el menor a la guardería, dejaría un poco de comida hecha para que tengan tiempo de organizarse.
La ropa lavada y planchada, como siempre, como todas las semanas, se darán cuenta que hacía eso todas las semanas?
Le dejaría una nota a su marido con instrucciones, a quién debe pedirle que se haga cargo de los quehaceres mientras tanto, incluso de la limpieza.
Le pediría a Anselmo que traiga a los chicos al atardecer, ya había avisado que los buscarían medio tarde, no es la primera vez...
Preparó el bolso, algo pequeño, nada llamativo, esto es una aldea, la gente vive tras los visillos...
Repasó una y otra y otra vez, todo.
La ropa, la comida, las cuentas pagas y las faltantes, la nota con instrucciones para Juan... y la nota de despedida.
Nadie, ni una amiga sabía lo que ocurría en en la cabeza de Luly...
Luly no era de confesiones, Luly tenía a alguien que no era Juan, Luly escapaba...
Cerró la puerta, doble llave, saludó a doña Ines, la vecina, que regaba los malvones, y partió con su mochilita.
Caminó al lugar de encuentro.
Finalmente.
Hacia el atardecer, la vimos venir desde el malecón, venía sonriendo y tarareando una cancioncilla por lo bajo...
Se la veía feliz y despreocupada...
Mientras tanto,
Leonor bebía su vino en la terraza...
Luly y los críos entraron a la casa después de despedir a Juan, a la pasada se miró en el espejo...
El tiempo, el clima, la rutina, los partos, las angustias, la desazón, el aburrimiento..., mierda!
Qué coño había pasado para dejarla en ese estado de destrucción, llena de rencor...
Ella, que los muchachos hacían lo que fuere por atenderla, que no tenía rival, ni siquiera Leo...
Leo...
Juan y Leo..., qué tontería...
Ella, que se llevaba a quién quisiere por delante, que cuando quedó embarazada eligió al que pensaba que sería mejor padre..., total...
Sí, Juan cree que el mayor es hijo de él, y se quieren, y si no se le parece que importa!, al fin de cuentas, es un buen hombre, y un buen padre, qué más pedir...
Es trabajador, no bebe, y a fin de mes, cuando cobra, le da el sobre completo. Ella es quién maneja el dinero, y la que le da lo necesario para sus gastos.
Es cierto que cada tanto lo pesca en un renuncio, pero bueno. No todo puede ser perfecto, no?
Ella sabe que si algún día decide abandonarlo todo, Juan se hará cargo de los críos...
Y lo hará bien.
Hoy podría ser ese día...
Después del almuerzo los mayores al colegio y el menor a la guardería, dejaría un poco de comida hecha para que tengan tiempo de organizarse.
La ropa lavada y planchada, como siempre, como todas las semanas, se darán cuenta que hacía eso todas las semanas?
Le dejaría una nota a su marido con instrucciones, a quién debe pedirle que se haga cargo de los quehaceres mientras tanto, incluso de la limpieza.
Le pediría a Anselmo que traiga a los chicos al atardecer, ya había avisado que los buscarían medio tarde, no es la primera vez...
Preparó el bolso, algo pequeño, nada llamativo, esto es una aldea, la gente vive tras los visillos...
Repasó una y otra y otra vez, todo.
La ropa, la comida, las cuentas pagas y las faltantes, la nota con instrucciones para Juan... y la nota de despedida.
Nadie, ni una amiga sabía lo que ocurría en en la cabeza de Luly...
Luly no era de confesiones, Luly tenía a alguien que no era Juan, Luly escapaba...
Cerró la puerta, doble llave, saludó a doña Ines, la vecina, que regaba los malvones, y partió con su mochilita.
Caminó al lugar de encuentro.
Finalmente.
Hacia el atardecer, la vimos venir desde el malecón, venía sonriendo y tarareando una cancioncilla por lo bajo...
Se la veía feliz y despreocupada...
Mientras tanto,
Leonor bebía su vino en la terraza...
viernes, diciembre 22, 2006
Fráncis, parte V, el tren
La guerra, el hambre, la muerte, las pestes... la miseria humana, Fráncis conocía la canción
La historia de la reencarnación tenía que ser cierta..., el había visto para más de una vida,
Demasiado...
Las hordas de animales humanos se apretujaban, empujaban, avanzaban, caían y morían aplastados.
Todo por un lugar en el maldito tren...
Huir era lo único que importaba.
El hambre y las enfermedades arrasaban con las aldeas, y después... las purgas étnicas, ja!, purgas étnicas...,suena a higiene sanitaria...
Los vagones sin asientos, con las ventanillas rotas, puertas selladas para no caer. Vagones de ganado. Los miserables habían perdido su dignidad hacía tiempo..., huir...
Fráncis subió en Pristina.
Se sentó en el piso junto a una pared, sabía que a medida que avanzaran se iría llenando, y debería pararse para no morir aplastado...
Dos estaciones. Junic.
Otra vez, cientos que trepaban tratando de escapar, ya no había lugar. Se apoyó contra la pared y se adormeció...
Vigias en los techos cuidaban que el tren no fuera alcanzado por la bandas que asolaban, violando y matando...
El país se despedazaba...
Kosovo, sucursal del infierno...
Navidad...navidad...blanca navidad..., hohoho...
Al atardecer encendieron la única bombilla. Y los vió...
No sabía donde habían subido, tampoco era importante...
Eran dos, uno alto, corpulento, menesteroso, se le veía atontado.Cada tanto sacaba una botella del interior de la chaqueta y bebía con desesperación.
El otro, bajo, sucio y con mirada extraviada, amarillenta, muerta, le gritaba. Insultos y desprecio salían de la boca desdentada...
Miraba descontrolado la botella que desaparecía mágicamente en manos de su compañero. Éste reía y hacia caso omiso a sus reclamos...
El traqueteo y el cansancio adormecían a Fráncis que no dejaba de observar la escena. El mayor cada vez más borracho, el más bajo cada vez más violento...
Nada se oía, todo tapado por los ruidos del tren, el aullar del viento en las ventanillas inexistentes...
El grandulon ya dormía su borrachera de pie, sostenido por los demás. La bombilla titilaba en el oscuro vagón.
El brillo de una navaja se vió en la mano del más pequeño...
El movimiento fue rápido, preciso, silencioso..., el corte en la garganta...definitivo, introdujo su mano en el chaquetón y se apropió de la botella...
Nadie vió nada, nadie notó nada...
Solo Fráncis.
El hombrecillo giró su cabeza y sus miradas se cruzaron.
Levantó la botella a modo de saludo... y sonrió.
Fráncis comprendió que si no salia de allí terminaria enloqueciendo.
El puerto de Durrës parecía tan lejano.
Sonó el silbato y el tren se perdió en la noche...
La historia de la reencarnación tenía que ser cierta..., el había visto para más de una vida,
Demasiado...
Las hordas de animales humanos se apretujaban, empujaban, avanzaban, caían y morían aplastados.
Todo por un lugar en el maldito tren...
Huir era lo único que importaba.
El hambre y las enfermedades arrasaban con las aldeas, y después... las purgas étnicas, ja!, purgas étnicas...,suena a higiene sanitaria...
Los vagones sin asientos, con las ventanillas rotas, puertas selladas para no caer. Vagones de ganado. Los miserables habían perdido su dignidad hacía tiempo..., huir...
Fráncis subió en Pristina.
Se sentó en el piso junto a una pared, sabía que a medida que avanzaran se iría llenando, y debería pararse para no morir aplastado...
Dos estaciones. Junic.
Otra vez, cientos que trepaban tratando de escapar, ya no había lugar. Se apoyó contra la pared y se adormeció...
Vigias en los techos cuidaban que el tren no fuera alcanzado por la bandas que asolaban, violando y matando...
El país se despedazaba...
Kosovo, sucursal del infierno...
Navidad...navidad...blanca navidad..., hohoho...
Al atardecer encendieron la única bombilla. Y los vió...
No sabía donde habían subido, tampoco era importante...
Eran dos, uno alto, corpulento, menesteroso, se le veía atontado.Cada tanto sacaba una botella del interior de la chaqueta y bebía con desesperación.
El otro, bajo, sucio y con mirada extraviada, amarillenta, muerta, le gritaba. Insultos y desprecio salían de la boca desdentada...
Miraba descontrolado la botella que desaparecía mágicamente en manos de su compañero. Éste reía y hacia caso omiso a sus reclamos...
El traqueteo y el cansancio adormecían a Fráncis que no dejaba de observar la escena. El mayor cada vez más borracho, el más bajo cada vez más violento...
Nada se oía, todo tapado por los ruidos del tren, el aullar del viento en las ventanillas inexistentes...
El grandulon ya dormía su borrachera de pie, sostenido por los demás. La bombilla titilaba en el oscuro vagón.
El brillo de una navaja se vió en la mano del más pequeño...
El movimiento fue rápido, preciso, silencioso..., el corte en la garganta...definitivo, introdujo su mano en el chaquetón y se apropió de la botella...
Nadie vió nada, nadie notó nada...
Solo Fráncis.
El hombrecillo giró su cabeza y sus miradas se cruzaron.
Levantó la botella a modo de saludo... y sonrió.
Fráncis comprendió que si no salia de allí terminaria enloqueciendo.
El puerto de Durrës parecía tan lejano.
Sonó el silbato y el tren se perdió en la noche...
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martes, diciembre 19, 2006
Triángulo, el perímetro
Luciana (Luly), Leonor (Leo) y Juán se conocen desde primer grado.
Inseparables, clase media, vecinos de cuadra, veraneos juntos, imposible hablar de uno sin los otros dos...
A los doce años las hormonas aparecieron, y Juan miró para el lado de Leonor, pero Luciana apareció, revoleó ojos y pelo... y Juán cambió de dirección como el viento.
Terminado el encantamiento, Luly olvidó a Juán.
Dos años después Juán se acordó que Leonor tenía pechos y volvió al ataque...
Dos horas después de prometerle amor eterno a su pequeña novia, Luciana se le metía en su cama...,
Y rompió con Leo...
Luly volvió a desaparecer.
A la fiesta de egresados Juán invitó a Leo, pero llegó tarde a buscarla porque practicaba el kamasutra en un hotel, con Luly...
Y así siguió la historia, cada vez que Juán se arreglaba con Leo, paf!, Luly demostraba que se lo podía sacar...
Finalmente cuando cumplió los veititrés, se terminó el juego.
Luly se quedó embarazada y se casaron, por supuesto que invitó a Leo,
Se dice que cuando iba por el pasillo de la iglesia, Leonor comentó "ese era mi lugar", y Luciana se rió a carcajadas...
La joven pareja se mudó a la aldea, a comenzar su nueva vida.
Juán consiguió trabajo en una distribuidora, y Luciana se dedicó a su familia.
Tres niños en cuatro años la mantenían completamente ocupada, en su rol de madre y ama de casa.
Después del desayuno, Juán tomaba su chaqueta y portafolio y salía para el trabajo, al llegar a la esquina giraba la cabeza y saludaba a su familia que lo miraba desde el jardincito de entrada, y así partía al despacho.
Al caer el sol pasaba por la cantina.
Antes de entrar, con la habilidad que da la experiencia, se quitaba el anillo de casado, y entraba apesadumbrado y distraído, buscando un alma que lo "comprendiera".
Y así transcurrió el tiempo, año tras año. Los chicos crecían, Luly se hacía la distraída y Juán se creía más astuto.
Ocho años de la boda ya habían pasado, cuando la mujer estacionó junto al malecón.
Su espléndido descapotable se veía desde las ventanas de la cantina, y los parroquianos lo admiraron sin pudor, pero cuando ella se bajó, el auto perdió importancia...
Se sentó en una mesa de afuera, se quitó el sombrero, y llamó a Paco. Luego se descalzó, se arremangó los pantalones y se fue a caminar por la orilla.
Paco, dejo el pedido, una cava rosado bien fresco y tapas.
Juán admiró el auto al pasar, y como todas las tardecitas entro entre distraído y apesadumbrado a la cantina...
Leonor bebía su vino en la terraza...
Inseparables, clase media, vecinos de cuadra, veraneos juntos, imposible hablar de uno sin los otros dos...
A los doce años las hormonas aparecieron, y Juan miró para el lado de Leonor, pero Luciana apareció, revoleó ojos y pelo... y Juán cambió de dirección como el viento.
Terminado el encantamiento, Luly olvidó a Juán.
Dos años después Juán se acordó que Leonor tenía pechos y volvió al ataque...
Dos horas después de prometerle amor eterno a su pequeña novia, Luciana se le metía en su cama...,
Y rompió con Leo...
Luly volvió a desaparecer.
A la fiesta de egresados Juán invitó a Leo, pero llegó tarde a buscarla porque practicaba el kamasutra en un hotel, con Luly...
Y así siguió la historia, cada vez que Juán se arreglaba con Leo, paf!, Luly demostraba que se lo podía sacar...
Finalmente cuando cumplió los veititrés, se terminó el juego.
Luly se quedó embarazada y se casaron, por supuesto que invitó a Leo,
Se dice que cuando iba por el pasillo de la iglesia, Leonor comentó "ese era mi lugar", y Luciana se rió a carcajadas...
La joven pareja se mudó a la aldea, a comenzar su nueva vida.
Juán consiguió trabajo en una distribuidora, y Luciana se dedicó a su familia.
Tres niños en cuatro años la mantenían completamente ocupada, en su rol de madre y ama de casa.
Después del desayuno, Juán tomaba su chaqueta y portafolio y salía para el trabajo, al llegar a la esquina giraba la cabeza y saludaba a su familia que lo miraba desde el jardincito de entrada, y así partía al despacho.
Al caer el sol pasaba por la cantina.
Antes de entrar, con la habilidad que da la experiencia, se quitaba el anillo de casado, y entraba apesadumbrado y distraído, buscando un alma que lo "comprendiera".
Y así transcurrió el tiempo, año tras año. Los chicos crecían, Luly se hacía la distraída y Juán se creía más astuto.
Ocho años de la boda ya habían pasado, cuando la mujer estacionó junto al malecón.
Su espléndido descapotable se veía desde las ventanas de la cantina, y los parroquianos lo admiraron sin pudor, pero cuando ella se bajó, el auto perdió importancia...
Se sentó en una mesa de afuera, se quitó el sombrero, y llamó a Paco. Luego se descalzó, se arremangó los pantalones y se fue a caminar por la orilla.
Paco, dejo el pedido, una cava rosado bien fresco y tapas.
Juán admiró el auto al pasar, y como todas las tardecitas entro entre distraído y apesadumbrado a la cantina...
Leonor bebía su vino en la terraza...
viernes, diciembre 15, 2006
Fráncis,parte IV
El hospital en las afueras de Aleksinac, a 200 kms. de Belgrado, lo tuvo de inquilino sin conocer siquiera su nombre.
Un herido de un atentado.
Es todo.
La policía había ido insistentemente al principio.
La camioneta de la escuela parroquial se había salvado de milagro.
El negro había recibido la peor parte. Pero había muchas preguntas que contestar, formularios a llenar.
Un més después , ya sin interés, un solo hombre custodiaba su puerta...
El pobre infeliz seguía en coma, seguramente moriría...
Un brazo roto en cuatro partes, una pierna con quebradura expuesta, dos costillas rotas, cantidad de piel para coser, golpes aqui y alla, magulladuras, quemaduras y ...el ojo izquierdo.
Estuvo catorce semanas en coma, y un día sin saber porqué, se enteró que tendría otra oportunidad...
Se despertó un día.Tenía hambre, eso fue todo...
Días y días de trabajo en el gimnasio del hospital endureciendo sus músculos, no todo quedaba perfecto, pero bueno, estaba vivo..., salvo la ligera cojera que se notaba solo si tenía que apurarse... y el ojo...
Es dificil acostumbrarse a estar tuerto. A quedar tuerto. A ser tuerto...
La psiquiatra se sentó a los pies de la cama y trató de charlar despreocupadamente, quién, de donde, como, porqué...
Fráncis la subestimó.
En Belfast lo habían detenido los profesionales, MI6, y él logró superar la prueba...
Sin embargo, acordaron verse a diario. Ella estaba intrigada, él no tenía donde ir...
Tres semanas después le dijo cual era su trabajo. Ella siguió adelante, -por qué?
Y un día, muy tranquilamente le contó...
-no soy un psicopata, no disfruto, simplemente no encuentro que esté mal, nada, soluciono un problema, o si Ud prefiere, elimino una alimaña, que sea una cucaracha o una persona me dá igual..., no me afecta ni moral ni éticamente, creo, por lo que veo en los demás, que hay sentimientos que desconozco, es simple. A Ud hay cosas que parece que le disgustan de mi. Yo simplemente no entiendo el porqué, se da cuenta?.
No lo entiendo..., y quisiera saber por qué. Me lo puede explicar?
-Ud cobra por matar gente!
-Ud tambien cobra por su trabajo...
Año y medio de terapia y rehabilitación diaria.
Fráncis, avanzaba en su terapia. Lenta, dolorosamente... La Dra. le había conseguido un trabajo ayudando como enfermero de ambulancia. El hombre tenía un don para tratar enfermos, sobre todo a los niños.
Transmitía calma y seguridad.
La relacion se fue afirmando..., y Fráncis fue aprendiendo, comprendiendo...
Ese año los pacientes de sector pediatría le festejaron el cumpleaños.
Por primera vez en mucho tiempo el hombre sintio humedecer sus ojos...
La Doctora esperaba ese martes para darle el alta, Fráncis habia ido a recolectar heridos con la ambulancia...
Dos años y cuatro dias después del atentado a las monjas, el hospital fue bombardeado...
Fráncis miraba los escombros desde la vereda de enfrente.
Esta vez sentía...
La vida apesta...
Un herido de un atentado.
Es todo.
La policía había ido insistentemente al principio.
La camioneta de la escuela parroquial se había salvado de milagro.
El negro había recibido la peor parte. Pero había muchas preguntas que contestar, formularios a llenar.
Un més después , ya sin interés, un solo hombre custodiaba su puerta...
El pobre infeliz seguía en coma, seguramente moriría...
Un brazo roto en cuatro partes, una pierna con quebradura expuesta, dos costillas rotas, cantidad de piel para coser, golpes aqui y alla, magulladuras, quemaduras y ...el ojo izquierdo.
Estuvo catorce semanas en coma, y un día sin saber porqué, se enteró que tendría otra oportunidad...
Se despertó un día.Tenía hambre, eso fue todo...
Días y días de trabajo en el gimnasio del hospital endureciendo sus músculos, no todo quedaba perfecto, pero bueno, estaba vivo..., salvo la ligera cojera que se notaba solo si tenía que apurarse... y el ojo...
Es dificil acostumbrarse a estar tuerto. A quedar tuerto. A ser tuerto...
La psiquiatra se sentó a los pies de la cama y trató de charlar despreocupadamente, quién, de donde, como, porqué...
Fráncis la subestimó.
En Belfast lo habían detenido los profesionales, MI6, y él logró superar la prueba...
Sin embargo, acordaron verse a diario. Ella estaba intrigada, él no tenía donde ir...
Tres semanas después le dijo cual era su trabajo. Ella siguió adelante, -por qué?
Y un día, muy tranquilamente le contó...
-no soy un psicopata, no disfruto, simplemente no encuentro que esté mal, nada, soluciono un problema, o si Ud prefiere, elimino una alimaña, que sea una cucaracha o una persona me dá igual..., no me afecta ni moral ni éticamente, creo, por lo que veo en los demás, que hay sentimientos que desconozco, es simple. A Ud hay cosas que parece que le disgustan de mi. Yo simplemente no entiendo el porqué, se da cuenta?.
No lo entiendo..., y quisiera saber por qué. Me lo puede explicar?
-Ud cobra por matar gente!
-Ud tambien cobra por su trabajo...
Año y medio de terapia y rehabilitación diaria.
Fráncis, avanzaba en su terapia. Lenta, dolorosamente... La Dra. le había conseguido un trabajo ayudando como enfermero de ambulancia. El hombre tenía un don para tratar enfermos, sobre todo a los niños.
Transmitía calma y seguridad.
La relacion se fue afirmando..., y Fráncis fue aprendiendo, comprendiendo...
Ese año los pacientes de sector pediatría le festejaron el cumpleaños.
Por primera vez en mucho tiempo el hombre sintio humedecer sus ojos...
La Doctora esperaba ese martes para darle el alta, Fráncis habia ido a recolectar heridos con la ambulancia...
Dos años y cuatro dias después del atentado a las monjas, el hospital fue bombardeado...
Fráncis miraba los escombros desde la vereda de enfrente.
Esta vez sentía...
La vida apesta...
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martes, diciembre 12, 2006
Dar examen
Cuando llega fin de año, pasa mucha gente, tanto por la aldea como por la cantina. Mucha gente con familia, con companía y algunos solos. Las agencias de turismo todavía no saben como definirnos y eso hace que les cueste vendernos al público.
Es una bendición para la gente como yo que no quiere ser consumido ni por la elite ni por la moda...
Detesto toda esta cosa de la globalimerda...
La estupenda morocha se arrellano en uno de los taburetes de la barra, molesta con la vida.
-qué le pasa?, le digo mientras le sirvo su segundo mojito
-nada, la cosas se complican cuando una es mujer, es todo...
-pero si Ud es muy bonita, no creo que nada se le pueda complicar mucho.
-precisamente, eso suma. Soy humorista, sabe?
-Ud? mujer? y tan guapa!
-Ahá, es una complicación extra. Tengo que dar exámen todo el tiempo. Me presento," hola soy Silvia, trabajo como humorista...", y siempre me contestan, ¿en serio?, a ver, contame un chiste. Se dará cuenta que si el otro es pedicuro no le pido que me arregle los juanetes ahí mismo...
-me imagino...
-el tema es que las mujeres tenemos un humor más reflexivo, tipo Acher o Maitena, y los varones más de remate, más inmaduro. De hecho las humoristas que más se destacan en Estados Unidos son mujeres que hacen humor más, diriamos, masculino.
-y, a Ud eso no le va?
-mmmnop, en realidad a mi me gusta más el humor de "situación", yo creo que si Ud tiene una buena "situación" el resto, shwinngg, sale solo...
-mm, no me doy una idea
-veamos, un ejemplo, sirvame otro mojito y le cuento...
Un par de muchachos se acercaron atraídos por la miel de sus piernas, pero no hubo caso, estaba molesta y quería descargarse.
Le serví su mojito, y prosiguió
-esto no es mio pero da igual, es un claro ejemplo, imagine Ud un barrio en los suburbios, puede ser La Reja, Lanús o Benavidez con vista al rio, no importa, tres de la mañana, lo único que se escucha es algún perro lejano, nada, todo silencioso. El matrimonio, de entre treinta y cuarenta años duerme placidamente. De golpe ella se despierta, algo la despertó, otro ruido... Codéa al marido para despertarlo, mientras le pone una mano en la boca para que no grite... "mmmmmfff", dice él, ella en susurros le contesta, "shhh, hay alguien en la cocina", él, ya despierto, y tambien en susurros dice "no importa, tengo un revolver", y abriendo la mesita de noche saca un enoooorme revolver..., ella lo mira entre decepcionada y molesta y le dice con otro susurro "no sirve, no tiene balas, yo se las saqué", "COMo qué no tiene balas, por qué no tiene balas?"molesto le reclama el marido, en voz baja y forzada, ella una vez más dice "se las saqué por temor a un accidente..., por los chicos...", "está bien, no importa, donde están?" dice él. Ella gira la cabeza mirando a la cómoda que está a los pies de la cama y le dice "encima de la cómoda,... adentro de la cajita de música...",
¿Se da cuenta?
No puedo menos que reírme a carcajadas, y pregunto.
-si, pero no veo por qué está tan molesta ahora
-mire, vengo del baño, está la puerta cerrada, entonces golpeo...toc toc, escucho una voz de nena que contesta "¿quién es?", ah, no importa, quería saber si estaba ocupado, espero..., ella desde adentro insiste "pero ¿quién es?", mirá nena, no nos conocemos, le digo, mi nombre es Silvia, soy humorista y ..."¿en serio?", me dice "a ver, contame un chiste..."
Es una bendición para la gente como yo que no quiere ser consumido ni por la elite ni por la moda...
Detesto toda esta cosa de la globalimerda...
La estupenda morocha se arrellano en uno de los taburetes de la barra, molesta con la vida.
-qué le pasa?, le digo mientras le sirvo su segundo mojito
-nada, la cosas se complican cuando una es mujer, es todo...
-pero si Ud es muy bonita, no creo que nada se le pueda complicar mucho.
-precisamente, eso suma. Soy humorista, sabe?
-Ud? mujer? y tan guapa!
-Ahá, es una complicación extra. Tengo que dar exámen todo el tiempo. Me presento," hola soy Silvia, trabajo como humorista...", y siempre me contestan, ¿en serio?, a ver, contame un chiste. Se dará cuenta que si el otro es pedicuro no le pido que me arregle los juanetes ahí mismo...
-me imagino...
-el tema es que las mujeres tenemos un humor más reflexivo, tipo Acher o Maitena, y los varones más de remate, más inmaduro. De hecho las humoristas que más se destacan en Estados Unidos son mujeres que hacen humor más, diriamos, masculino.
-y, a Ud eso no le va?
-mmmnop, en realidad a mi me gusta más el humor de "situación", yo creo que si Ud tiene una buena "situación" el resto, shwinngg, sale solo...
-mm, no me doy una idea
-veamos, un ejemplo, sirvame otro mojito y le cuento...
Un par de muchachos se acercaron atraídos por la miel de sus piernas, pero no hubo caso, estaba molesta y quería descargarse.
Le serví su mojito, y prosiguió
-esto no es mio pero da igual, es un claro ejemplo, imagine Ud un barrio en los suburbios, puede ser La Reja, Lanús o Benavidez con vista al rio, no importa, tres de la mañana, lo único que se escucha es algún perro lejano, nada, todo silencioso. El matrimonio, de entre treinta y cuarenta años duerme placidamente. De golpe ella se despierta, algo la despertó, otro ruido... Codéa al marido para despertarlo, mientras le pone una mano en la boca para que no grite... "mmmmmfff", dice él, ella en susurros le contesta, "shhh, hay alguien en la cocina", él, ya despierto, y tambien en susurros dice "no importa, tengo un revolver", y abriendo la mesita de noche saca un enoooorme revolver..., ella lo mira entre decepcionada y molesta y le dice con otro susurro "no sirve, no tiene balas, yo se las saqué", "COMo qué no tiene balas, por qué no tiene balas?"molesto le reclama el marido, en voz baja y forzada, ella una vez más dice "se las saqué por temor a un accidente..., por los chicos...", "está bien, no importa, donde están?" dice él. Ella gira la cabeza mirando a la cómoda que está a los pies de la cama y le dice "encima de la cómoda,... adentro de la cajita de música...",
¿Se da cuenta?
No puedo menos que reírme a carcajadas, y pregunto.
-si, pero no veo por qué está tan molesta ahora
-mire, vengo del baño, está la puerta cerrada, entonces golpeo...toc toc, escucho una voz de nena que contesta "¿quién es?", ah, no importa, quería saber si estaba ocupado, espero..., ella desde adentro insiste "pero ¿quién es?", mirá nena, no nos conocemos, le digo, mi nombre es Silvia, soy humorista y ..."¿en serio?", me dice "a ver, contame un chiste..."
viernes, diciembre 08, 2006
Fráncis, parte III
Le hablaron de hábilidades y autocontrol, contestó de supervivencia y venganza
Le hablaron de honor, ética, salvar a occidente, al mundo, contestó que era sudafricano y negro
Le hablaron de dinero, preguntó cuánto
Así fue el inicio de la fructífera sociedad.
Cinco años ya,
Alguien le entregaba un attaché, su cuenta recibía un depósito y alguien moría.
Simple, sencillo, prolijo, esterilizado...
Y llegó la oferta.
Cinco muéscas más en su alma, el depósito de siete cifras, y basta.
Entró por Albania, en pocos años Europa sería musulmán, ser negro, bah, las balsas desde África cruzan todos los dias..., y hay tanto soldado americano dando vueltas por la zona...
Qué tontería, el viejo cuento del elefante en la quinta avenida...
La primera muesca fue un general albano en Tirana, el viejo militar tuvo un "infarto" en el baño de su amante. Si hay un secreto que esconder, lo mejor es guardarlo dentro de otro...
La segunda muesca, un abogado serbio, intermediario en la venta de armas. Comida en mal estado en el restaurante del club, junto al lago Shkodra, a veces ocurre, el hombre era alérgico a los maríscos.
La tercera muesca, María Stepaunnolas, la mujer de un secretario griego en Budapest, trabajaba para una organización que traficaba refujiados de los Balcanes.
Un accidente en el baño, el secador de pelo en la bañera. Sucede.
Las muéscas cuatro y cinco, dos activistas que hablaban mal del sistema...
Así no se llega a viejo, mi profesión es más segura, ironizó.
Fácil, sin protección.
Udvar, junto al lago Balaton, cerca de la frontera con Serbia, ni necesitaba aparentar un accidente.
Hasta que vió los uniformes, grises y azules, con la toca blanca y almidonada... monjas, francesas, tal vez senegalesas...
Merde!, Nunca aprenden?
Ese "pequeño detalle" no estaba en el informe.
Lo que pensaba solucionar en un callejón cualquiera..., se fue transformando en una molesta cruzada.
Bien, se podía hacer, plásticos en el viejo puente, no le gustaba meterse con monjas, traía mala suerte, pero si no veía sus rostros lo superaría...,cuando volvíeran de dejar en casa a los alumnos del colegio católico.
Recuerdos del viejo Belfast...
La mañana primaveral auguraba un afortunado día, algunos pájaros trinaban en los árboles cercanos, y el futuro de Fráncis susurraba dinero cercano.
Sentado en una mesa en la vereda del soleado bar, pidió un café fuerte y esperó, leía la página de deportes distraidamente,...Cuando la destartalada camioneta dobló la esquina,
Plegó el periódico.
Terminó el café.
Pulso la señal remota del timer, solo tenía que esperar para confirmar la entrega...
El vehículo avanzaba lentamente por el empedrado...
Y los vió, en las ventanillas traseras, los rostros de los críos...
Por qué estaban ahí????!!
él no mataba críos
50''
cruzó la calle corriendo, -malditas monjas...
40''
salto bajo el puente en busca del reloj, -nunca hacen las cosas bien...
30''
metió la mano entre los pilares, donde mierda estaba...
20''
estiró el brazo en la grieta tanteando
10''
carajo!
00''
...
Le hablaron de honor, ética, salvar a occidente, al mundo, contestó que era sudafricano y negro
Le hablaron de dinero, preguntó cuánto
Así fue el inicio de la fructífera sociedad.
Cinco años ya,
Alguien le entregaba un attaché, su cuenta recibía un depósito y alguien moría.
Simple, sencillo, prolijo, esterilizado...
Y llegó la oferta.
Cinco muéscas más en su alma, el depósito de siete cifras, y basta.
Entró por Albania, en pocos años Europa sería musulmán, ser negro, bah, las balsas desde África cruzan todos los dias..., y hay tanto soldado americano dando vueltas por la zona...
Qué tontería, el viejo cuento del elefante en la quinta avenida...
La primera muesca fue un general albano en Tirana, el viejo militar tuvo un "infarto" en el baño de su amante. Si hay un secreto que esconder, lo mejor es guardarlo dentro de otro...
La segunda muesca, un abogado serbio, intermediario en la venta de armas. Comida en mal estado en el restaurante del club, junto al lago Shkodra, a veces ocurre, el hombre era alérgico a los maríscos.
La tercera muesca, María Stepaunnolas, la mujer de un secretario griego en Budapest, trabajaba para una organización que traficaba refujiados de los Balcanes.
Un accidente en el baño, el secador de pelo en la bañera. Sucede.
Las muéscas cuatro y cinco, dos activistas que hablaban mal del sistema...
Así no se llega a viejo, mi profesión es más segura, ironizó.
Fácil, sin protección.
Udvar, junto al lago Balaton, cerca de la frontera con Serbia, ni necesitaba aparentar un accidente.
Hasta que vió los uniformes, grises y azules, con la toca blanca y almidonada... monjas, francesas, tal vez senegalesas...
Merde!, Nunca aprenden?
Ese "pequeño detalle" no estaba en el informe.
Lo que pensaba solucionar en un callejón cualquiera..., se fue transformando en una molesta cruzada.
Bien, se podía hacer, plásticos en el viejo puente, no le gustaba meterse con monjas, traía mala suerte, pero si no veía sus rostros lo superaría...,cuando volvíeran de dejar en casa a los alumnos del colegio católico.
Recuerdos del viejo Belfast...
La mañana primaveral auguraba un afortunado día, algunos pájaros trinaban en los árboles cercanos, y el futuro de Fráncis susurraba dinero cercano.
Sentado en una mesa en la vereda del soleado bar, pidió un café fuerte y esperó, leía la página de deportes distraidamente,...Cuando la destartalada camioneta dobló la esquina,
Plegó el periódico.
Terminó el café.
Pulso la señal remota del timer, solo tenía que esperar para confirmar la entrega...
El vehículo avanzaba lentamente por el empedrado...
Y los vió, en las ventanillas traseras, los rostros de los críos...
Por qué estaban ahí????!!
él no mataba críos
50''
cruzó la calle corriendo, -malditas monjas...
40''
salto bajo el puente en busca del reloj, -nunca hacen las cosas bien...
30''
metió la mano entre los pilares, donde mierda estaba...
20''
estiró el brazo en la grieta tanteando
10''
carajo!
00''
...
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martes, diciembre 05, 2006
La peluquería
En diagonal a la plaza del pueblo, en una de las esquinas, hay un poste de unos dos metros de alto, pintado de rojo y blanco, en forma de espiral descendente, y rematado con una blanca tulipa redonda.
Clara señal de que allí está la barbería del pueblo.
Al frente de este noble lugar se hallan los señores Rebetti y Ponticelli, quienes desde tiempo inmemorial están a cargo de la pulcritud capilar de los insignes moradores de la aldea. Gentes atildados como el alcalde, el boticario, e incluso el jefe de los municipales, pasan por allí periódicamente para ordenar, organizar y/o recortar cualquier cabello o barba rebelde.
Desde que llegué al pueblo que quiero saber cuál es Rebetti y cuál Ponticelli.
Imposible.
Siempre se han presentado juntos, y obviamente nadie ha sido tan maleducado de preguntarles a boca de jarro por su nombre, de tal manera que se los conoce como una sociedad indisoluble.
Uno de ellos de cabello grueso se peina hacia atrás, tiene cejas y bigote poblado, el otro es de pelo lacio, raya al costado, bigote finito. Y ahí se acaban las diferencias.
Ambos lo reciben a uno con un fuerte apretón, sonrisa llena de dientes, maneras sumamente itálicas, llenas de gestos ampulosos. Enfundados en sus impecables guardapolvos cortos, blancos, almidonados, con un peine y una tijera que se asoman del bolsillo superior.
En caso de tener que aguardar que alguno de los dos se desocupe, por estar atendiendo, enseguida ofrecen los servicios de Zulma, callada y voluptuosa señorita que tiene el oficio de manicurista, quien nos sonríe melosamente desde uno de los asientos que hacen las veces de sala de espera. Lugar donde también podremos encontrarnos con revistas y magazzines que nos contarán del último romance de Greta Garbo o si las tropas aliadas desembarcarán en Normandía o no. O la sección deportes, siempre la más requerida, donde nos enteraremos de la marcha del mundial en Chile. Temas de la última actualidad.
También está Domingo, lustrabotas oficial del lugar, que se nos acerca con el ceño fruncido y desprecio en la mirada, observando el estado de nuestro calzado, nos ofrece sus servicios de "restaurador", y aclarando, con una sonrisa cómplice, "que milagros no hace...", pero, asegura, nos dejará nuestros zapatos mejor que nuevos.
El punto es, que esa tarde, tranquila de clientes, Paco me dijo si podía irse a la peluquería.
Lo miré de hito en hito y le agradecí a Dios que le permitiera darse cuenta.
Paco no es de aceptar sugerencias...
Y allá partió.
Al llegar, fue recibido por..., alguno, que lo acompañó hasta el sillón donde sería debidamente atendido.
Todo peluquero, barbero o coiffeur que se precie, se sabe un artista. De tal manera que escuchó atentamente y en detalle todo lo que Paco le explicó que quería en su cabellera, "córteme aquí y aquí"..., Paco no es de mucho hablar.
Y el artista optará por una de tres, le cortará el pelo como le dé la gana, explicándole, que de otra manera le quedaría mal, o le cortará el pelo como le dé la gana, manifestándole que interpretó lo dicho por el cliente, o le cortará el pelo como le dé la gana, sin dar explicaciones...
Y así fue...
Finalizado su comentido, el artista le colocó un espejo de mano detrás de la cabeza, no para que juzgara su obra, sino para que la aprobara...
Paco no estaba feliz...
Y cuando Paco no es feliz, lo hace notar...
Me telefonearon dos horas después de haber salido para la peluquería.
El jefe de los municipales preguntó por mí, y después de saludarme le pasó el auricular a Paco.
-jefe, tendrá que pasar por acá, y pagar una fianza...
-qué pasó?
-le bajé dos dientes al peluquero...
Era mi oportunidad, -a quién?
-..., no sé, ¿cuál es cuál?
-pero la denuncia en tu contra,¿ quién la presentó?, ¿quién la firmó?
-uno porque le pegué, el otro como testigo...
-...ahora voy...
Clara señal de que allí está la barbería del pueblo.
Al frente de este noble lugar se hallan los señores Rebetti y Ponticelli, quienes desde tiempo inmemorial están a cargo de la pulcritud capilar de los insignes moradores de la aldea. Gentes atildados como el alcalde, el boticario, e incluso el jefe de los municipales, pasan por allí periódicamente para ordenar, organizar y/o recortar cualquier cabello o barba rebelde.
Desde que llegué al pueblo que quiero saber cuál es Rebetti y cuál Ponticelli.
Imposible.
Siempre se han presentado juntos, y obviamente nadie ha sido tan maleducado de preguntarles a boca de jarro por su nombre, de tal manera que se los conoce como una sociedad indisoluble.
Uno de ellos de cabello grueso se peina hacia atrás, tiene cejas y bigote poblado, el otro es de pelo lacio, raya al costado, bigote finito. Y ahí se acaban las diferencias.
Ambos lo reciben a uno con un fuerte apretón, sonrisa llena de dientes, maneras sumamente itálicas, llenas de gestos ampulosos. Enfundados en sus impecables guardapolvos cortos, blancos, almidonados, con un peine y una tijera que se asoman del bolsillo superior.
En caso de tener que aguardar que alguno de los dos se desocupe, por estar atendiendo, enseguida ofrecen los servicios de Zulma, callada y voluptuosa señorita que tiene el oficio de manicurista, quien nos sonríe melosamente desde uno de los asientos que hacen las veces de sala de espera. Lugar donde también podremos encontrarnos con revistas y magazzines que nos contarán del último romance de Greta Garbo o si las tropas aliadas desembarcarán en Normandía o no. O la sección deportes, siempre la más requerida, donde nos enteraremos de la marcha del mundial en Chile. Temas de la última actualidad.
También está Domingo, lustrabotas oficial del lugar, que se nos acerca con el ceño fruncido y desprecio en la mirada, observando el estado de nuestro calzado, nos ofrece sus servicios de "restaurador", y aclarando, con una sonrisa cómplice, "que milagros no hace...", pero, asegura, nos dejará nuestros zapatos mejor que nuevos.
El punto es, que esa tarde, tranquila de clientes, Paco me dijo si podía irse a la peluquería.
Lo miré de hito en hito y le agradecí a Dios que le permitiera darse cuenta.
Paco no es de aceptar sugerencias...
Y allá partió.
Al llegar, fue recibido por..., alguno, que lo acompañó hasta el sillón donde sería debidamente atendido.
Todo peluquero, barbero o coiffeur que se precie, se sabe un artista. De tal manera que escuchó atentamente y en detalle todo lo que Paco le explicó que quería en su cabellera, "córteme aquí y aquí"..., Paco no es de mucho hablar.
Y el artista optará por una de tres, le cortará el pelo como le dé la gana, explicándole, que de otra manera le quedaría mal, o le cortará el pelo como le dé la gana, manifestándole que interpretó lo dicho por el cliente, o le cortará el pelo como le dé la gana, sin dar explicaciones...
Y así fue...
Finalizado su comentido, el artista le colocó un espejo de mano detrás de la cabeza, no para que juzgara su obra, sino para que la aprobara...
Paco no estaba feliz...
Y cuando Paco no es feliz, lo hace notar...
Me telefonearon dos horas después de haber salido para la peluquería.
El jefe de los municipales preguntó por mí, y después de saludarme le pasó el auricular a Paco.
-jefe, tendrá que pasar por acá, y pagar una fianza...
-qué pasó?
-le bajé dos dientes al peluquero...
Era mi oportunidad, -a quién?
-..., no sé, ¿cuál es cuál?
-pero la denuncia en tu contra,¿ quién la presentó?, ¿quién la firmó?
-uno porque le pegué, el otro como testigo...
-...ahora voy...
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martes, noviembre 28, 2006
Las fiestas de fin de año...
Época de alquileres en la aldea, turistas que buscan algo distinto...
Entró una tarde. Se sentó. Dejó la cartera en la silla de al lado. Pidió una tacita de té con leche, tostadas, mermelada, manteca, azucar.
Se quedó mirando por la ventana, suspirando y mirando a su alrededor. Paco estaba acomodando las mesas de afuera, asi que le atendí.
-Tiene un lindo lugar aquí, dijo tanteando, tenía ganas de charlar y yo era la única posibilidad.
-pues sí, dije con cierto orgullo. Para que lo voy a negar, siento orgullo por lo que voy construyendo, Vino a alquilar algo para el verano?, pregunté.
-no no, en realidad solo para las fiestas de fin de año...,dijo, y me dí cuenta que era el solo el prólogo. Mi nombre es Gladys, continuó, y me ofreció la mano...
-mucho gusto, viene a pasar fin de año con toda la familia?
-Sí, vine yo sola, a reservar, era la única que disponía de tiempo,¿sabe?. Resulta que desde que nos casamos con Roberto, mi marido, dividimos las fiestas, navidad con su familia y año nuevo con la mia. Al año siguiente cambiamos, para que las nenas, tenemos dos nenas ¿sabe?, Dalma y Yanina, es que el Gordo es admirador de "el Diego", vió?, como le decía, para que las nenas se vean con los primos, y todos se encuentren con los distintos parientes e ir rotando. Sino, se convierte en una rutina, ¿sabe?, y no es bueno. Beto cree que así, como una está de visita, trabaja menos..., por que va a la casa de otros...,ja!. Cuando vamos a la casa de mi suegra, trabajo el doble, sé que cuando no estoy presente, la madre de él está dele y dele criticando, que si las nenas se vistieron así, que si el pionono que trajimos, no es lo que quería o si el vithel toné, no está como ella se lo hacía a Betito cuando era soltero y vivía con ella. Y ni hablar si el nene está más gordo, o más flaco, o la camisa no está bien planchada... Digamos que la señora no me traga, y todavía me mira como "la mina esa", que se lo enganchó al hijo, y nadie sabe que me vió...en fin. Ahora, cuando vamos a la casa de mi mamá..., tambien trabajo el doble...Pobre mamá..., la cintura la tiene mal, además tiene divertículos, y cómo está con esas várices!..., no se puede estar parada, el doctor le dijo que baje de peso, pero ella no hace caso,y hay que ayudar. En mis cuñadas no se puede confiar, ellas llegan con esos sátrapas que tienen por hijos, los sueltan como quien se desentiende de una orda, mientras les dicen a mis hemanos que se hagan cargo, al fin de cuentas es la casa de su familia.
Aproveché que se detuvo para respirar y morder la tostada y dije
-y entonces, por qué alquilan?
-el Gordo, yo le digo Gordo a mi marido,¿sabe?, le cuento, el Gordo trabaja en una companía de seguros, y cuando llega fin diciembre, empiezan a festejar el fin de año con reuniones aqui y allá, además se reune con los del club, los de la canchita de la otra cuadra, los ex-compañeros de colegio, algunos clientes que lo invitan, unos primos..., ya ni sé con cuanta gente se junta para despedir el año!..., en fin, que se lo nota chispeante casi todos los días, ¿me entiende?. -Yo atiné a asentir y ella continuó-. Cuando nos pasó a buscar el 31 último, venía muuy contento, entre una reunion y otra, se lo veía que estaba despidiéndose del año con todo, Gordo, ¿estás bien? le dije, me miró sonriendo y dijo "yo?,por supuesto".
Y bueno pensé yo, dejálo que festeje, al final todos tenemos derecho.
Fuimos en el coche, llegamos a casa de mamá alrededor de las ocho, las nenas desaparecieron con los primos, a tirar petardos o no se que salvajada le querían hacer al gato. Yo me fuí para la cocina con los tupper con ensaladas y el tiramisú, que me sale bárbaro, una reseta nueva,¿sabe?. Y el Gordo se fue con el tio Ismael, que estaba preparando una jarra de clericó. En eso aparecieron mis cuñadas que estaban en el jardín, y nos pusimos a charlar, mientras lo veo al Gordo, que tenía en su mano derecha un vaso de whisky del tamaño de un farol. Una cosa llevó a la otra y lo perdí de vista por una hora o así. Cuando paso por el living, lo veo en un grupo, discutiendo como debía formar Banfield la próxima temporada, el tio Ismael, mis hermanos Cacho y Vicente y mi primo Renato, primo por parte de mi papá, ¿sabe?, y el Gordo, apoyado suavemente contra la biblioteca donde mi mamá tiene sus adornos, lo miré a los ojos..., "adobadito" me dije. El vaso era una extención del brazo, si lo vaciaba, tio Ismael se lo llenaba.... Qué hacer?, si le digo algo hay pelea seguro..., ma sí me dije, que disfrute. A la media hora vuelvo y lo miro, ya ni sé que tenía en el vaso, me quedo mirándolo bien... El tipo estaba frito!...totalmente, solo le faltaba roncar...En eso aparece mi papá que acababa de llegar y dice "Beto!, como estás!?", y le palmea la espalda...
Y el Gordo se me vino en banda...
A la pasada manoteó la biblioteca y la arrastró tambien... Mientras yo gritaba Gordoooo!!!, mi mamá gritaba "la bailarinaaa!!!".
Le explico, cuando mi abuela emigró a la Argentina, tenía siete años, y lo único que se llevó de Italia fue una bailarina de porcelana, y es el único recuerdo que le quedó a mi mamá de ella...
Simplificando, llamamos un remís, y entre todos lo subimos al Gordo, que roncaba como si nada. Cuando llegamos a casa, entre el remisero y dos vecinos de la casa de al lado que ayudaron, lo llevamos hasta la cama, y ahí lo dejamos...que roncara a gusto.
A la mañana siguiente, mientras desayunaba con las nenas, sonó el teléfono, oigo que mi marido atiende, y después viene chancleteando por el pasillo, y me dice "che, Gladys, tu vieja... Cada día está peor, eh?, le digo felíz año y podés creer que me mandó a la mierda?"
-...
-y sí..., las pasamos acá..., me traería más té, por favor?
Entró una tarde. Se sentó. Dejó la cartera en la silla de al lado. Pidió una tacita de té con leche, tostadas, mermelada, manteca, azucar.
Se quedó mirando por la ventana, suspirando y mirando a su alrededor. Paco estaba acomodando las mesas de afuera, asi que le atendí.
-Tiene un lindo lugar aquí, dijo tanteando, tenía ganas de charlar y yo era la única posibilidad.
-pues sí, dije con cierto orgullo. Para que lo voy a negar, siento orgullo por lo que voy construyendo, Vino a alquilar algo para el verano?, pregunté.
-no no, en realidad solo para las fiestas de fin de año...,dijo, y me dí cuenta que era el solo el prólogo. Mi nombre es Gladys, continuó, y me ofreció la mano...
-mucho gusto, viene a pasar fin de año con toda la familia?
-Sí, vine yo sola, a reservar, era la única que disponía de tiempo,¿sabe?. Resulta que desde que nos casamos con Roberto, mi marido, dividimos las fiestas, navidad con su familia y año nuevo con la mia. Al año siguiente cambiamos, para que las nenas, tenemos dos nenas ¿sabe?, Dalma y Yanina, es que el Gordo es admirador de "el Diego", vió?, como le decía, para que las nenas se vean con los primos, y todos se encuentren con los distintos parientes e ir rotando. Sino, se convierte en una rutina, ¿sabe?, y no es bueno. Beto cree que así, como una está de visita, trabaja menos..., por que va a la casa de otros...,ja!. Cuando vamos a la casa de mi suegra, trabajo el doble, sé que cuando no estoy presente, la madre de él está dele y dele criticando, que si las nenas se vistieron así, que si el pionono que trajimos, no es lo que quería o si el vithel toné, no está como ella se lo hacía a Betito cuando era soltero y vivía con ella. Y ni hablar si el nene está más gordo, o más flaco, o la camisa no está bien planchada... Digamos que la señora no me traga, y todavía me mira como "la mina esa", que se lo enganchó al hijo, y nadie sabe que me vió...en fin. Ahora, cuando vamos a la casa de mi mamá..., tambien trabajo el doble...Pobre mamá..., la cintura la tiene mal, además tiene divertículos, y cómo está con esas várices!..., no se puede estar parada, el doctor le dijo que baje de peso, pero ella no hace caso,y hay que ayudar. En mis cuñadas no se puede confiar, ellas llegan con esos sátrapas que tienen por hijos, los sueltan como quien se desentiende de una orda, mientras les dicen a mis hemanos que se hagan cargo, al fin de cuentas es la casa de su familia.
Aproveché que se detuvo para respirar y morder la tostada y dije
-y entonces, por qué alquilan?
-el Gordo, yo le digo Gordo a mi marido,¿sabe?, le cuento, el Gordo trabaja en una companía de seguros, y cuando llega fin diciembre, empiezan a festejar el fin de año con reuniones aqui y allá, además se reune con los del club, los de la canchita de la otra cuadra, los ex-compañeros de colegio, algunos clientes que lo invitan, unos primos..., ya ni sé con cuanta gente se junta para despedir el año!..., en fin, que se lo nota chispeante casi todos los días, ¿me entiende?. -Yo atiné a asentir y ella continuó-. Cuando nos pasó a buscar el 31 último, venía muuy contento, entre una reunion y otra, se lo veía que estaba despidiéndose del año con todo, Gordo, ¿estás bien? le dije, me miró sonriendo y dijo "yo?,por supuesto".
Y bueno pensé yo, dejálo que festeje, al final todos tenemos derecho.
Fuimos en el coche, llegamos a casa de mamá alrededor de las ocho, las nenas desaparecieron con los primos, a tirar petardos o no se que salvajada le querían hacer al gato. Yo me fuí para la cocina con los tupper con ensaladas y el tiramisú, que me sale bárbaro, una reseta nueva,¿sabe?. Y el Gordo se fue con el tio Ismael, que estaba preparando una jarra de clericó. En eso aparecieron mis cuñadas que estaban en el jardín, y nos pusimos a charlar, mientras lo veo al Gordo, que tenía en su mano derecha un vaso de whisky del tamaño de un farol. Una cosa llevó a la otra y lo perdí de vista por una hora o así. Cuando paso por el living, lo veo en un grupo, discutiendo como debía formar Banfield la próxima temporada, el tio Ismael, mis hermanos Cacho y Vicente y mi primo Renato, primo por parte de mi papá, ¿sabe?, y el Gordo, apoyado suavemente contra la biblioteca donde mi mamá tiene sus adornos, lo miré a los ojos..., "adobadito" me dije. El vaso era una extención del brazo, si lo vaciaba, tio Ismael se lo llenaba.... Qué hacer?, si le digo algo hay pelea seguro..., ma sí me dije, que disfrute. A la media hora vuelvo y lo miro, ya ni sé que tenía en el vaso, me quedo mirándolo bien... El tipo estaba frito!...totalmente, solo le faltaba roncar...En eso aparece mi papá que acababa de llegar y dice "Beto!, como estás!?", y le palmea la espalda...
Y el Gordo se me vino en banda...
A la pasada manoteó la biblioteca y la arrastró tambien... Mientras yo gritaba Gordoooo!!!, mi mamá gritaba "la bailarinaaa!!!".
Le explico, cuando mi abuela emigró a la Argentina, tenía siete años, y lo único que se llevó de Italia fue una bailarina de porcelana, y es el único recuerdo que le quedó a mi mamá de ella...
Simplificando, llamamos un remís, y entre todos lo subimos al Gordo, que roncaba como si nada. Cuando llegamos a casa, entre el remisero y dos vecinos de la casa de al lado que ayudaron, lo llevamos hasta la cama, y ahí lo dejamos...que roncara a gusto.
A la mañana siguiente, mientras desayunaba con las nenas, sonó el teléfono, oigo que mi marido atiende, y después viene chancleteando por el pasillo, y me dice "che, Gladys, tu vieja... Cada día está peor, eh?, le digo felíz año y podés creer que me mandó a la mierda?"
-...
-y sí..., las pasamos acá..., me traería más té, por favor?
lunes, noviembre 27, 2006
El trio
Jean-Jacques es un galo de hombros y estatura considerables, gran fumador de "gauloise" y sonrisa fácil, es el marinero de Iñaki.
Todas las mañanas, bien temprano, le escucho pasar junto a la cantina, va tarareando alguna tonada marsellesa y dejando tras de sí, su olor a tabaco. Saluda de lejos y marcha a paso firme por el muelle rumbo al barco.
Allí se encuentran, preparan las redes y salen en busca de la pesca diaria. Tipos duros, diferentes, sin embargo, el tiempo los ha hecho los mejores camaradas.
Melissa y Melina, no son parientas, sin embargo en algún momento de la historia, sus antepasados se han cruzado. Las dos delgadas, de ojos grandes, cabello largo, ondulado. Gesto alegre y juvenil, con arrugas a los lados de los ojos, y en la comisura de la boca.
Todas las tardes, al ocaso, vienen caminando por la playa, juntas, charlando y riendo. Se sientan en la terraza y esperan la llegada del pesquero.
Melissa y Melinda son las mujeres de Jean-Jacques.
Una tarde compartí un cafe con ellas. Después de hablar de la pesca y el clima durante más de media hora..., opte por ser más frontal.
Un trio?
Me contaron que las dos aman profundamente al galo, a una le nace lavar y la otra plancha, que una limpia y la otra ordena, que les gusta cocinar a las dos, comidas y postres, y se turnan con los trastos, que si bien Jean-Jaques es quién mantiene el hogar, ellas ayudan tejiendo para afuera...En fin, que no tienen problemas...
- Si, si, les dije,- pero, y?, reconozco que cuando curioseo no soy muy prudente.-Pues dormimos juntos..., dijeron.
Levanté una ceja y me quedé esperando, hasta que rieron a carcajadas.
-Mira,esto es un secreto asi que sé discreto, Jean-Jacques es muy, eehh, fogoso, si tiene tiempo, a la mañana, a la noche después de cenar y los dias que no sale a trabajar..., uf! ni hablar, el verano pasado, cuando hubo que calafatear el casco del barco, y estuvo parado quince dias!... Mon Dieu!, le ofrecimos ayuda a Iñaki para que terminara antes. Fue muy duro. Y de esto con él no podemos hablar. Entonces, sin que se de cuenta, nos turnamos, una semana cada una. Le hemos dicho la más gran variedad de historias del por qué esta vez una u otra. El día de "cambio de guardia" es el viernes-.
Hoy es viernes...
El barco había atracado y ambas salieron corriendo en su busca. Verlos abrazados a los tres, alegres y felices daba gusto. Iñaki saludaba a las mujeres mientras hacía un guiño complice a su amigo.
Al pasar junto a la cantina, les saludé con la mano en alto. Iban contándose las nuevas del día... en la mirada de una se veía cierta lujuria, en la otra, se deleitaba la paz del descanso merecido.
Hombre afortunado este Jean-Jaques.
Todas las mañanas, bien temprano, le escucho pasar junto a la cantina, va tarareando alguna tonada marsellesa y dejando tras de sí, su olor a tabaco. Saluda de lejos y marcha a paso firme por el muelle rumbo al barco.
Allí se encuentran, preparan las redes y salen en busca de la pesca diaria. Tipos duros, diferentes, sin embargo, el tiempo los ha hecho los mejores camaradas.
Melissa y Melina, no son parientas, sin embargo en algún momento de la historia, sus antepasados se han cruzado. Las dos delgadas, de ojos grandes, cabello largo, ondulado. Gesto alegre y juvenil, con arrugas a los lados de los ojos, y en la comisura de la boca.
Todas las tardes, al ocaso, vienen caminando por la playa, juntas, charlando y riendo. Se sientan en la terraza y esperan la llegada del pesquero.
Melissa y Melinda son las mujeres de Jean-Jacques.
Una tarde compartí un cafe con ellas. Después de hablar de la pesca y el clima durante más de media hora..., opte por ser más frontal.
Un trio?
Me contaron que las dos aman profundamente al galo, a una le nace lavar y la otra plancha, que una limpia y la otra ordena, que les gusta cocinar a las dos, comidas y postres, y se turnan con los trastos, que si bien Jean-Jaques es quién mantiene el hogar, ellas ayudan tejiendo para afuera...En fin, que no tienen problemas...
- Si, si, les dije,- pero, y?, reconozco que cuando curioseo no soy muy prudente.-Pues dormimos juntos..., dijeron.
Levanté una ceja y me quedé esperando, hasta que rieron a carcajadas.
-Mira,esto es un secreto asi que sé discreto, Jean-Jacques es muy, eehh, fogoso, si tiene tiempo, a la mañana, a la noche después de cenar y los dias que no sale a trabajar..., uf! ni hablar, el verano pasado, cuando hubo que calafatear el casco del barco, y estuvo parado quince dias!... Mon Dieu!, le ofrecimos ayuda a Iñaki para que terminara antes. Fue muy duro. Y de esto con él no podemos hablar. Entonces, sin que se de cuenta, nos turnamos, una semana cada una. Le hemos dicho la más gran variedad de historias del por qué esta vez una u otra. El día de "cambio de guardia" es el viernes-.
Hoy es viernes...
El barco había atracado y ambas salieron corriendo en su busca. Verlos abrazados a los tres, alegres y felices daba gusto. Iñaki saludaba a las mujeres mientras hacía un guiño complice a su amigo.
Al pasar junto a la cantina, les saludé con la mano en alto. Iban contándose las nuevas del día... en la mirada de una se veía cierta lujuria, en la otra, se deleitaba la paz del descanso merecido.
Hombre afortunado este Jean-Jaques.
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domingo, noviembre 26, 2006
AVISO
No se porque diablos pero el último post, el señor blogger lo ha publicado dos espacios más abajo, entre don suit y el paseo de los lunes...
Si alguien sabe por que me cuenta...
Allí estan los nombres de las señoritas que se harán cargo de la música y los menús esta semana.
En fin, el martes va uno nuevo.
Este tipo, Blogger me trae loco!
Si alguien sabe por que me cuenta...
Allí estan los nombres de las señoritas que se harán cargo de la música y los menús esta semana.
En fin, el martes va uno nuevo.
Este tipo, Blogger me trae loco!
viernes, noviembre 17, 2006
Fráncis parte II
Fines de los 80' el gobierno de Suharto se tambalea.Jakarta se ha convertido en una ciudad peligrosa.
A sus 24 años, Fráncis camina por la av.Gatot Subroto distraidamente, lleva una bolsa de compras, con dos ositos de peluche rosa en su interior.
Siete años hacía que estaba en la petrolera, haciendo excavaciones, trabajando con explosivos. Después de los cinco encerrado en Pertridge, la idea de trabajar al aire libre, en los yacimientos en Java le pareció ideal.
Al año de establecerse, conoció a Mei-Ling, la hija de Ho, el cocinero del campamento. Una hermosa y joven muchacha, de dieciocho años y finos rasgos malayos.
Fráncis, cruzó la calle y entró al Hilton como un pasajero más. Después de dar un par de vueltas por el vestíbulo, se dirigió al bar, todavía era temprano para la reunión. El sudor corría por su espalda. El traje de hilo era fresco pero el calor del verano indonesio era sofocante.
Al principio, las citas con Mei-Ling, fueron a escondidas. Su padre no vería con buenos ojos que su única hija anduviera con un expresidiario y además negro. Sin embargo los jovenes se amaban con pasión, y finalmente superaron la oposición paterna.
Una tarde de primavera la muchacha los citó, en la cafetería del campamento, y les dijo que estaba embarazada. La pequeña familia de tres se abrazó llena de alegría.
Mei-Ling había logrado cambiar el caracter recio de Fráncis. Con paciencia la muchacha lo había ido "domesticando". Juntos tenían planes para los cuatro, incluído Ho. Pondrían una hostería para turistas europeos, en Bali.
Mai-Ling había logrado el milagro de la felicidad perfecta..., Mei-ling era dulce, buena, alegre, y paciente...
Mei-ling murió de un balazo diez dias después, victima de un secuestro fallido. La trata de blancas sigue siendo un importante negocio en Indonesia.
El padre le pidió a Fráncis que se hiciera cargo de los tramites, para su corazón era demasiado. Dos días después la policía les entregó el cuerpo y pudieron enterrarla. Ho, se encerró en un hermético mutismo. Fráncis se dedicó a comprar información.
Desde la ventana del bar del hotel, vió como las limousinas se estacionaban rodeadas de un enjambre de hombres y niños famélicos y harapientos que pedían limosna. Los servicios de seguridad del hotel se hacian cargo de echarles.
Los tres empresarios se bajaron de sus autos y caminaron hacia el camion estacionado en la esquina. Sin preocuparse por los posibles testigos, abrieron las puertas traseras y revisaron la carga humana...Las mujeres encadenadas y amordazadas miraban suplicantes mientras la transaccion llegaba a su fin.
Fráncis se levantó de su silla y caminó hacia el estacionamiento, al pasar junto a uno de los vehiculos trastabilló, uno de los ositos cayó de la bolsa...
El chofer/guardaespaldas le miró con curiosidad, Fráncis le mostro el otro muñeco, como si nada y siguió caminando.
Al llegar a la esquina, escuchó la explosión, la onda expansiva había destrozado todo en un radio de treinta metros, abrió la puerta del camion y soltó a las mujeres.
Escuchó las sirenas, y siguió caminando hacia el cementerio.
Mei-Ling amaba los ositos de peluche.
A sus 24 años, Fráncis camina por la av.Gatot Subroto distraidamente, lleva una bolsa de compras, con dos ositos de peluche rosa en su interior.
Siete años hacía que estaba en la petrolera, haciendo excavaciones, trabajando con explosivos. Después de los cinco encerrado en Pertridge, la idea de trabajar al aire libre, en los yacimientos en Java le pareció ideal.
Al año de establecerse, conoció a Mei-Ling, la hija de Ho, el cocinero del campamento. Una hermosa y joven muchacha, de dieciocho años y finos rasgos malayos.
Fráncis, cruzó la calle y entró al Hilton como un pasajero más. Después de dar un par de vueltas por el vestíbulo, se dirigió al bar, todavía era temprano para la reunión. El sudor corría por su espalda. El traje de hilo era fresco pero el calor del verano indonesio era sofocante.
Al principio, las citas con Mei-Ling, fueron a escondidas. Su padre no vería con buenos ojos que su única hija anduviera con un expresidiario y además negro. Sin embargo los jovenes se amaban con pasión, y finalmente superaron la oposición paterna.
Una tarde de primavera la muchacha los citó, en la cafetería del campamento, y les dijo que estaba embarazada. La pequeña familia de tres se abrazó llena de alegría.
Mei-Ling había logrado cambiar el caracter recio de Fráncis. Con paciencia la muchacha lo había ido "domesticando". Juntos tenían planes para los cuatro, incluído Ho. Pondrían una hostería para turistas europeos, en Bali.
Mai-Ling había logrado el milagro de la felicidad perfecta..., Mei-ling era dulce, buena, alegre, y paciente...
Mei-ling murió de un balazo diez dias después, victima de un secuestro fallido. La trata de blancas sigue siendo un importante negocio en Indonesia.
El padre le pidió a Fráncis que se hiciera cargo de los tramites, para su corazón era demasiado. Dos días después la policía les entregó el cuerpo y pudieron enterrarla. Ho, se encerró en un hermético mutismo. Fráncis se dedicó a comprar información.
Desde la ventana del bar del hotel, vió como las limousinas se estacionaban rodeadas de un enjambre de hombres y niños famélicos y harapientos que pedían limosna. Los servicios de seguridad del hotel se hacian cargo de echarles.
Los tres empresarios se bajaron de sus autos y caminaron hacia el camion estacionado en la esquina. Sin preocuparse por los posibles testigos, abrieron las puertas traseras y revisaron la carga humana...Las mujeres encadenadas y amordazadas miraban suplicantes mientras la transaccion llegaba a su fin.
Fráncis se levantó de su silla y caminó hacia el estacionamiento, al pasar junto a uno de los vehiculos trastabilló, uno de los ositos cayó de la bolsa...
El chofer/guardaespaldas le miró con curiosidad, Fráncis le mostro el otro muñeco, como si nada y siguió caminando.
Al llegar a la esquina, escuchó la explosión, la onda expansiva había destrozado todo en un radio de treinta metros, abrió la puerta del camion y soltó a las mujeres.
Escuchó las sirenas, y siguió caminando hacia el cementerio.
Mei-Ling amaba los ositos de peluche.
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Don Suit
Había un par de parroquianos mirando por la ventana, reían por lo bajo haciendo comentarios y volviendo a reír.
El auto aleman, con maravillosa tosudez, se enterraba en la arena ayudado por la estupidez del conductor que aceleraba y aceleraba... y nada, cada vez peor. Finalmente el ruido del radiador sonó a amenaza.
Don Suit (de que otra manera llamarlo?) se bajó puteando duro y parejo, el traje empapado en sudor, los zapatos italianos llenos de arena, sin uno de los lentes de sus anteojos y maltratando al celular, ya que aca no hay señal.
Avanzó hacia la cantina bufando y maldiciendo.
Entró, y preguntó por un teléfono. Se lo alcancé. Me preguntó por un auxilio. Le mostré el aviso de Anselmo. Habló, pidió el remolque, "al mediodía, tal vez mas tarde" (Anselmo no cambia...), llamó a su despacho y habló con su asistente para reorganizar la agenda.
Y fin, solo quedaba esperar...
Me miró, lo miré y le dije "buen día". Momento en el cual empezó a despotricar contra los de caminos que señalan tan mal las carreteras, siguió contra el mal mantenimiento de las mismas, después contra la empresa que le alquiló el auto que no se lo entregó con un mapa decente, luego contra el auto, que tenía tan poca estabilidad..., y así siguió y siguió... minutos y minutos...
Pidió un diario y le di el periódico local. Después de hojearlo un rato se quejó de las noticias locales..., cuando se acercó a temas delicados como el partido del último domingo del Sportivo, Paco le hizo un claro gesto de silencio.
Fermín y su hermano acababan de entrar y se metieron de lleno en el tema. Al rato un grupo de pescadores que venían a almorzar se unieron, y las voces fueron elevándose... Alguno ya estaba un poco picadito por el vino... En fin, el primer golpe lo recibió el hermano de Fermín, y de ahí en más se armó...
Por suerte Paco ha caminado un rato y me ayudó a "sugerirles" a unos y otros a calmarse. A Don Suit le dí carne fresca para su ojo, al resto con hielo fue suficiente.
Le serví guiso de conejo, y de la casa, a medida que fue comiendo se fue calmando. Ví que había perdido la corbata y al saco le faltaba una manga, más algunos botones a la camisa. Los nudillos pelados y un ojo en deplorable estado. Por otro lado Fermín y su hermano le compartían la mesa como amigos de toda la vida.
Después del café me preguntó por Anselmo... solo le sonreí. Y se fue a caminar por la playa. Un par de horas después me asomé y le vi jugando con un perro en la orilla, se había quitado los zapatos y arremangado el pantalón y disfrutaba como un crío.
De tardecita ya, volvió a la cantina, la dijo a Paco si le preparaba un "mojito", y un enorme emparedado. En eso entró Lola, y se lo llevó a una mesa para leerle las cartas...
Anselmo hizo su trabajo en minutos, le desenterró el auto, le revisó el motor, le encontró el lente perdido y le cobró. Además de agradecerle que defendiera a sus primos en semejante pelea.
Se acercó para despedirse y me entregó su tarjeta mientras me recitaba el clasico agradecimiento.
Lo miré, miré la cartulina en mis dedos y la tiré al fuego.
Don Suit se rió de buena gana, me dió la mano y me dijo "dígame Suit a secas, nos vemos el proximo miércoles", y se fue.
El auto aleman, con maravillosa tosudez, se enterraba en la arena ayudado por la estupidez del conductor que aceleraba y aceleraba... y nada, cada vez peor. Finalmente el ruido del radiador sonó a amenaza.
Don Suit (de que otra manera llamarlo?) se bajó puteando duro y parejo, el traje empapado en sudor, los zapatos italianos llenos de arena, sin uno de los lentes de sus anteojos y maltratando al celular, ya que aca no hay señal.
Avanzó hacia la cantina bufando y maldiciendo.
Entró, y preguntó por un teléfono. Se lo alcancé. Me preguntó por un auxilio. Le mostré el aviso de Anselmo. Habló, pidió el remolque, "al mediodía, tal vez mas tarde" (Anselmo no cambia...), llamó a su despacho y habló con su asistente para reorganizar la agenda.
Y fin, solo quedaba esperar...
Me miró, lo miré y le dije "buen día". Momento en el cual empezó a despotricar contra los de caminos que señalan tan mal las carreteras, siguió contra el mal mantenimiento de las mismas, después contra la empresa que le alquiló el auto que no se lo entregó con un mapa decente, luego contra el auto, que tenía tan poca estabilidad..., y así siguió y siguió... minutos y minutos...
Pidió un diario y le di el periódico local. Después de hojearlo un rato se quejó de las noticias locales..., cuando se acercó a temas delicados como el partido del último domingo del Sportivo, Paco le hizo un claro gesto de silencio.
Fermín y su hermano acababan de entrar y se metieron de lleno en el tema. Al rato un grupo de pescadores que venían a almorzar se unieron, y las voces fueron elevándose... Alguno ya estaba un poco picadito por el vino... En fin, el primer golpe lo recibió el hermano de Fermín, y de ahí en más se armó...
Por suerte Paco ha caminado un rato y me ayudó a "sugerirles" a unos y otros a calmarse. A Don Suit le dí carne fresca para su ojo, al resto con hielo fue suficiente.
Le serví guiso de conejo, y de la casa, a medida que fue comiendo se fue calmando. Ví que había perdido la corbata y al saco le faltaba una manga, más algunos botones a la camisa. Los nudillos pelados y un ojo en deplorable estado. Por otro lado Fermín y su hermano le compartían la mesa como amigos de toda la vida.
Después del café me preguntó por Anselmo... solo le sonreí. Y se fue a caminar por la playa. Un par de horas después me asomé y le vi jugando con un perro en la orilla, se había quitado los zapatos y arremangado el pantalón y disfrutaba como un crío.
De tardecita ya, volvió a la cantina, la dijo a Paco si le preparaba un "mojito", y un enorme emparedado. En eso entró Lola, y se lo llevó a una mesa para leerle las cartas...
Anselmo hizo su trabajo en minutos, le desenterró el auto, le revisó el motor, le encontró el lente perdido y le cobró. Además de agradecerle que defendiera a sus primos en semejante pelea.
Se acercó para despedirse y me entregó su tarjeta mientras me recitaba el clasico agradecimiento.
Lo miré, miré la cartulina en mis dedos y la tiré al fuego.
Don Suit se rió de buena gana, me dió la mano y me dijo "dígame Suit a secas, nos vemos el proximo miércoles", y se fue.
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El paséo de los lunes
Lunes.
Paco saca una enorme tabla al patio, la coloca sobre un par de caballetes, lleva harina, agua, sal, y demás. Música, la voz de Pavarotti nos envuelve. Hoy hay pastas. Paco limpia la mesa y comienza el ritual. La masa se va transformando entre sus dedos. Hay cariño en los gestos de Paco.
Lunes.
Tina, Carito y Lola, "Las chicas del pueblo", se citan en el dispensario. El acuerdo con el municipal es simple, que no se metan en problemas y se controlen semanalmente. A cambio él no las molesta.
Cloe les ha tomado simpatía. "Las chicas", llegan los lunes de mañana, les hace un chequeo a conciencia, sabe que la profesión tiene sus riesgos. Ellas le ayudan con la limpieza a fondo de comienzo de semana, después se quedan charlando hasta cerca del mediodia, entonces Cloe les da las llaves del furgoncito, suben las tres y los doce chicos de la guardería, y parten.
Tina es la más joven. Su familia cría ovejas en las sierras, pero ella quiere otra cosa, no sabe qué. Tiene sueños de teatro, de luces, de fama. LLegó al pueblo pensando en "pasar de largo", pero necesitaba dinero para el pasaje y consiguó trabajo de mucama, de camarera, en la tienda, donde sea, ninguno duró, el dinero no alcanza. Ahora acompaña marineros solitarios, a veces algo más, pero es solo por ahora... en cuanto pueda...
Carito tiene unos años más que Tina. Vino desde la ciudad. Allá se conoció con don Bartolomé, el farmacéutico. El hombre fue en viaje de negocios, y se volvió con una amante a la que doblaba en edad. Le dijo que si le acompañaba, le daría trabajo, le pondría una casa, le compraría ropa, todo lo que quisiera... Por supuesto, cumplió hasta... que se enteró la señora, que es la dueña de la farmacia. Carito se quedó con la casa. Las visitas y ayuda de su amante se fueron espaciando. Un buen día, el farmacéutico le mandó dinero con su hijo... Ahora a Carito la visitan los chicos del secundario y los amigos de don Bartolomé...
Lola a pasado los treinta y cinco, vive con su anciana madre y con una niña. Ántes trabajaba en la ciudad, en la radio, vivia bien. Algunos años con un compañero y los hijos que no llegaban, hasta que un médico le contó que ella no podría. Junto con la ilusión se fue su hombre. Dió vuelta la página y decidió adoptar, se llama Clara.
Un día le llamaron del pueblo, debían venirse, su madre estaba mal. Pidió licencia y viajaron. El tiempo pasó y se quedó sin trabajo, luego sin ahorros, había que mantener la casa. Algo tenía que hacer. Consiguió ayuda en la intendencia. Dicen que el alcalde le tiene cariño, dicen que el notario tambien, dicen que dicen...
Es mediodía, se escuchan las risas de los críos bajando de la camioneta, entre ellos está Clara. "Las chicas" los tratan con infinita dulzura.
El sol está tibio, y la arena suave. los chicos corren. Hoy, "de eso", no se trabaja.
Paco toca la campana, está el almuerzo
Paco saca una enorme tabla al patio, la coloca sobre un par de caballetes, lleva harina, agua, sal, y demás. Música, la voz de Pavarotti nos envuelve. Hoy hay pastas. Paco limpia la mesa y comienza el ritual. La masa se va transformando entre sus dedos. Hay cariño en los gestos de Paco.
Lunes.
Tina, Carito y Lola, "Las chicas del pueblo", se citan en el dispensario. El acuerdo con el municipal es simple, que no se metan en problemas y se controlen semanalmente. A cambio él no las molesta.
Cloe les ha tomado simpatía. "Las chicas", llegan los lunes de mañana, les hace un chequeo a conciencia, sabe que la profesión tiene sus riesgos. Ellas le ayudan con la limpieza a fondo de comienzo de semana, después se quedan charlando hasta cerca del mediodia, entonces Cloe les da las llaves del furgoncito, suben las tres y los doce chicos de la guardería, y parten.
Tina es la más joven. Su familia cría ovejas en las sierras, pero ella quiere otra cosa, no sabe qué. Tiene sueños de teatro, de luces, de fama. LLegó al pueblo pensando en "pasar de largo", pero necesitaba dinero para el pasaje y consiguó trabajo de mucama, de camarera, en la tienda, donde sea, ninguno duró, el dinero no alcanza. Ahora acompaña marineros solitarios, a veces algo más, pero es solo por ahora... en cuanto pueda...
Carito tiene unos años más que Tina. Vino desde la ciudad. Allá se conoció con don Bartolomé, el farmacéutico. El hombre fue en viaje de negocios, y se volvió con una amante a la que doblaba en edad. Le dijo que si le acompañaba, le daría trabajo, le pondría una casa, le compraría ropa, todo lo que quisiera... Por supuesto, cumplió hasta... que se enteró la señora, que es la dueña de la farmacia. Carito se quedó con la casa. Las visitas y ayuda de su amante se fueron espaciando. Un buen día, el farmacéutico le mandó dinero con su hijo... Ahora a Carito la visitan los chicos del secundario y los amigos de don Bartolomé...
Lola a pasado los treinta y cinco, vive con su anciana madre y con una niña. Ántes trabajaba en la ciudad, en la radio, vivia bien. Algunos años con un compañero y los hijos que no llegaban, hasta que un médico le contó que ella no podría. Junto con la ilusión se fue su hombre. Dió vuelta la página y decidió adoptar, se llama Clara.
Un día le llamaron del pueblo, debían venirse, su madre estaba mal. Pidió licencia y viajaron. El tiempo pasó y se quedó sin trabajo, luego sin ahorros, había que mantener la casa. Algo tenía que hacer. Consiguió ayuda en la intendencia. Dicen que el alcalde le tiene cariño, dicen que el notario tambien, dicen que dicen...
Es mediodía, se escuchan las risas de los críos bajando de la camioneta, entre ellos está Clara. "Las chicas" los tratan con infinita dulzura.
El sol está tibio, y la arena suave. los chicos corren. Hoy, "de eso", no se trabaja.
Paco toca la campana, está el almuerzo
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martes, noviembre 14, 2006
Una fantasía, un sueño, un placer...
Una vez, me dijo un parroquiano, que según él, todos tenemos una fantasía, un sueño y un placer especial, que nos ayuda a seguir.
O sea, una fantasía, no necesariamente sexual, algo que nos gustaría ser o hacer, pero es basicamente imposible , él por ejemplo hubiera querido ser el personaje de James Bond, época de Sean Connery; lo segundo, un sueño posible, o sea algo que si te empeñas, lo consigues, un auto, un título, ésta cantina, un viaje a un lugar lejano..., y finalmente un placer, algo especial, complicado por horarios, o incomodo por que es lejos, o simplemente caro, y que se puede pagar de vez en cuando, que te permites cada tanto, que si bien no cubre todas las bazas, ayuda..., como puede ser volar en globo, o comer en un restaurante muy exclusivo, o un corto viaje, en fin, dificil, pero posible...
Pues bien, uno de estos placeres es para mí salir a cabalgar por la playa, al amanecer, voy más allá del faro, por playas sin despertar, por arenas sin pisar, disfrutando de la brisa mañanera, fresca y límpia...
La unión que siento con un buen caballo, despedido a todo galope, chapoteando en el agua, salpicando a nuestro paso, yendo por terrenos sin limites ni fronteras me produce una especial sensación a libertad.
Mi madre decía que el día que me rompa el cuello tendré toda la libertad que quiero..., mientras tanto...
Generalmente me tomo unas horas, depende cuales sean las obligaciones de la mañana...
Esta en particular, estaba tranquila, no había proveedores a pagar y Paco se podía hacer cargo de todo hasta que yo pegase la vuelta.
Alrededor de las once, me volvía tranquilo para la cantina cuando a lo lejos ví la camionetita de doña Asunción...(¿?)
Después de los acontecimientos de la última vez, me preguntaba en que habria terminado la historia de Tito.
Ya cerca del muelle me crucé con Fermín que me pregunto por Primitivo,-doña Asunción lo anda buscando, me dijo...
mmmm...
-Buenos dias doña Asunción,dije, que la trae por aquí?, que se sabe de su sobrino?
-Buenos dias, que dice?, bonita mañana para pasear. Pues, justo, por eso he venido, ando buscando a Primitivo, y como viene seguido por acá, pensé que tal vez...
-pues no, hoy todavía no ha pasado. Quiere que le dé algún mensaje?
-no no, verá Ud, mi sobrino Tito, el médico, se ha ido a trabajar a una clínica en la ciudad, donde lo recomendó Primitivo, y me ha dicho que gana muy buen dinero, imaginesé como está el muchacho...
-Ahá. me imagino...
-nos ha dicho, que con ese dinero piensa montar un dispensario en el pueblo. Mientras tanto, vendrá dos veces por semana, para lo que haga falta, ese muchacho es de buena madera...
Asi que ando buscando a Primitivo, para agradecerle..., como corresponde.
-Siéntese doña Asunción, le sirvo un té?, seguramente estará por llegar...
O sea, una fantasía, no necesariamente sexual, algo que nos gustaría ser o hacer, pero es basicamente imposible , él por ejemplo hubiera querido ser el personaje de James Bond, época de Sean Connery; lo segundo, un sueño posible, o sea algo que si te empeñas, lo consigues, un auto, un título, ésta cantina, un viaje a un lugar lejano..., y finalmente un placer, algo especial, complicado por horarios, o incomodo por que es lejos, o simplemente caro, y que se puede pagar de vez en cuando, que te permites cada tanto, que si bien no cubre todas las bazas, ayuda..., como puede ser volar en globo, o comer en un restaurante muy exclusivo, o un corto viaje, en fin, dificil, pero posible...
Pues bien, uno de estos placeres es para mí salir a cabalgar por la playa, al amanecer, voy más allá del faro, por playas sin despertar, por arenas sin pisar, disfrutando de la brisa mañanera, fresca y límpia...
La unión que siento con un buen caballo, despedido a todo galope, chapoteando en el agua, salpicando a nuestro paso, yendo por terrenos sin limites ni fronteras me produce una especial sensación a libertad.
Mi madre decía que el día que me rompa el cuello tendré toda la libertad que quiero..., mientras tanto...
Generalmente me tomo unas horas, depende cuales sean las obligaciones de la mañana...
Esta en particular, estaba tranquila, no había proveedores a pagar y Paco se podía hacer cargo de todo hasta que yo pegase la vuelta.
Alrededor de las once, me volvía tranquilo para la cantina cuando a lo lejos ví la camionetita de doña Asunción...(¿?)
Después de los acontecimientos de la última vez, me preguntaba en que habria terminado la historia de Tito.
Ya cerca del muelle me crucé con Fermín que me pregunto por Primitivo,-doña Asunción lo anda buscando, me dijo...
mmmm...
-Buenos dias doña Asunción,dije, que la trae por aquí?, que se sabe de su sobrino?
-Buenos dias, que dice?, bonita mañana para pasear. Pues, justo, por eso he venido, ando buscando a Primitivo, y como viene seguido por acá, pensé que tal vez...
-pues no, hoy todavía no ha pasado. Quiere que le dé algún mensaje?
-no no, verá Ud, mi sobrino Tito, el médico, se ha ido a trabajar a una clínica en la ciudad, donde lo recomendó Primitivo, y me ha dicho que gana muy buen dinero, imaginesé como está el muchacho...
-Ahá. me imagino...
-nos ha dicho, que con ese dinero piensa montar un dispensario en el pueblo. Mientras tanto, vendrá dos veces por semana, para lo que haga falta, ese muchacho es de buena madera...
Asi que ando buscando a Primitivo, para agradecerle..., como corresponde.
-Siéntese doña Asunción, le sirvo un té?, seguramente estará por llegar...
martes, noviembre 07, 2006
Una buena acción
Temprano en la mañana, ha pasado doña Asunción, a dejar algunas cosas, huevos, manteca, crema, y cosas así.
Hemos estado charlando un rato largo y me ha contado de su familia y vecinos, y del caserío donde viven, en la ladera este del monte.
Me ha contado muy entusiasta, del hijo de su hermano Ernesto, que se llama como él, y le dicen Tito.
Parece que el chico era muy estudioso en la escuela, y cuando terminó los estudios, entre todos los vecinos decidieron aportar dinero para que siguiera, ya que a él le gustaba la medicina, y a ellos les vendría bien tener un médico en el caserío.
Pues bien, durante todos estos años, mes tras mes, le han girado fondos a la ciudad para que se pague estudios, libros, alojamiento, comida y demás.
Y me cuenta que el chico no les ha fallado, al contrario, gracias a su tesón y forma de ser, consiguió una beca, y en la residencia hospitalaria le permitieron quedarse a pasar las noches, para abaratar costos.
En pocas palabras están muy orgullosos de él y sienten que el resultado ha valido por todos estos sacrificios, durante tantos años.
Y parece que hoy está de vuelta, bajará del bus que pasa al mediodía, y luego Anselmo lo llevará hasta el caserío donde lo esperan con un gran recibimiento y una comilona para todos.
-Hola Primitivo, qué cuentas?, café?
-Buen día patrón, pues sí, un cortado, y unas galletas, si tiene por ahí... A qué no sabe?, Me acabo de cruzar con Tito, el sobrino de doña Asunción...
-Si, me dijeron que llegaba hoy...
-Ahá, me lo encontré en la parada del bus, recién recién llegado, y nos pusimos a charlar, viera las ideas del muchacho..., Por suerte se encontró con un tío de experiencia como yo, que le abrió los ojos..., Ja!, le hablé claro, que acá se iba a morir de hambre, ningún futuro..., cuando paramos al bus que volvía para la ciudad todavía estaba un poco indeciso, imaginesé, pero le dí el telefono de un amigo que tiene una clínica de cirugia estética, y le dije: chico, dinero y tetas, que más quieres. Se subió y se fue...,je, hice mi buena acción del día, no le parece?, me serviría una copita de grapa por favor?...
-...
Hemos estado charlando un rato largo y me ha contado de su familia y vecinos, y del caserío donde viven, en la ladera este del monte.
Me ha contado muy entusiasta, del hijo de su hermano Ernesto, que se llama como él, y le dicen Tito.
Parece que el chico era muy estudioso en la escuela, y cuando terminó los estudios, entre todos los vecinos decidieron aportar dinero para que siguiera, ya que a él le gustaba la medicina, y a ellos les vendría bien tener un médico en el caserío.
Pues bien, durante todos estos años, mes tras mes, le han girado fondos a la ciudad para que se pague estudios, libros, alojamiento, comida y demás.
Y me cuenta que el chico no les ha fallado, al contrario, gracias a su tesón y forma de ser, consiguió una beca, y en la residencia hospitalaria le permitieron quedarse a pasar las noches, para abaratar costos.
En pocas palabras están muy orgullosos de él y sienten que el resultado ha valido por todos estos sacrificios, durante tantos años.
Y parece que hoy está de vuelta, bajará del bus que pasa al mediodía, y luego Anselmo lo llevará hasta el caserío donde lo esperan con un gran recibimiento y una comilona para todos.
-Hola Primitivo, qué cuentas?, café?
-Buen día patrón, pues sí, un cortado, y unas galletas, si tiene por ahí... A qué no sabe?, Me acabo de cruzar con Tito, el sobrino de doña Asunción...
-Si, me dijeron que llegaba hoy...
-Ahá, me lo encontré en la parada del bus, recién recién llegado, y nos pusimos a charlar, viera las ideas del muchacho..., Por suerte se encontró con un tío de experiencia como yo, que le abrió los ojos..., Ja!, le hablé claro, que acá se iba a morir de hambre, ningún futuro..., cuando paramos al bus que volvía para la ciudad todavía estaba un poco indeciso, imaginesé, pero le dí el telefono de un amigo que tiene una clínica de cirugia estética, y le dije: chico, dinero y tetas, que más quieres. Se subió y se fue...,je, hice mi buena acción del día, no le parece?, me serviría una copita de grapa por favor?...
-...
martes, octubre 31, 2006
Las cartas y Lola
barajá- me dijo molesta
yo sé cuando me hablan en serio, y barajé,
-con la mano izquierda, como dicen en los flims?, pregunté con media sonrisa
-dejate de flims, y mezclá bien, con una, dos o tres manos, no me importa... , listo ahora cortá. Bien..., veamos
Y sacó un 4 de copas al revés, me dijo que es distinto si está así o al derecho.
-ahá, dijo
-ahá, qué?, pregunté bromista...
me ignoró por completo y ahora sacó una sota de bastos, y la puso cruzada encima, murmurando, -mmmmseee...
-esto es bueno?, empecé a curiosear.
-sshhh..., y sacó el 3 de copas, lo puso arriba y me miró de costado, con una semisonrisa...
-eh?, y ahoraquest...,
y sacó el 2 de oros al revés, -claaaa...., y el tipo nada, dijo
-me podrías contar un poco?, dije, ya sin semisonrisa
-peráperá, y el rey de bastos sobre la mesa.
-solo quiero que me cuentesunpoc...,
-no, faltan cinco cartas, aguantá, me interrumpió, y sacó el 8 de espadas al revés, -no te digo!?, exclamó
y yo, como si estuviera pintado...
-estas cartas españolas tienen 8 y 9?, son de chinchón?, volví con mi animo bromista.
Me miró duro, hay gente que de bromas..., nada.
-éste sos vos, me dijo y sacó el as de bastos.
-forma muy sutíl de insultarme, le dije pinchándola...
-pero nooo, si no entendés nada, te lo dicen las cartas, por mí serias el as de piedra..., ves ves!!, justo, 4 de espadas...
y yo, perdido por completo..., pero bueh, faltaban solo dos cartas
-ahá, dijo cuando salió la reina de copas.
-y quién es la señora?, digo, si puede saberse...
-ya termino, ésta es la última carta...
y dió vuelta la sota de espadas.
-Y?, ey, YYY???, que dicen?
Me miró, junto las cartas, las metió en el bolso, y me dijo,
-en mi vida he visto un tipo tan, pero tan escondedor como vos, nunca hablás, no contás, ni siquiera te quejás...,
te guardás todo, lo que te pasa, quién sos, que soñas, que sentís,nada...,
bueno, las cartas me dijeron lo que vos te callás..., ahora sé.
se levantó, sonrió con satisfacción, me guiñó un ojo...
y se fue...
...
...
merde!
yo sé cuando me hablan en serio, y barajé,
-con la mano izquierda, como dicen en los flims?, pregunté con media sonrisa
-dejate de flims, y mezclá bien, con una, dos o tres manos, no me importa... , listo ahora cortá. Bien..., veamos
Y sacó un 4 de copas al revés, me dijo que es distinto si está así o al derecho.
-ahá, dijo
-ahá, qué?, pregunté bromista...
me ignoró por completo y ahora sacó una sota de bastos, y la puso cruzada encima, murmurando, -mmmmseee...
-esto es bueno?, empecé a curiosear.
-sshhh..., y sacó el 3 de copas, lo puso arriba y me miró de costado, con una semisonrisa...
-eh?, y ahoraquest...,
y sacó el 2 de oros al revés, -claaaa...., y el tipo nada, dijo
-me podrías contar un poco?, dije, ya sin semisonrisa
-peráperá, y el rey de bastos sobre la mesa.
-solo quiero que me cuentesunpoc...,
-no, faltan cinco cartas, aguantá, me interrumpió, y sacó el 8 de espadas al revés, -no te digo!?, exclamó
y yo, como si estuviera pintado...
-estas cartas españolas tienen 8 y 9?, son de chinchón?, volví con mi animo bromista.
Me miró duro, hay gente que de bromas..., nada.
-éste sos vos, me dijo y sacó el as de bastos.
-forma muy sutíl de insultarme, le dije pinchándola...
-pero nooo, si no entendés nada, te lo dicen las cartas, por mí serias el as de piedra..., ves ves!!, justo, 4 de espadas...
y yo, perdido por completo..., pero bueh, faltaban solo dos cartas
-ahá, dijo cuando salió la reina de copas.
-y quién es la señora?, digo, si puede saberse...
-ya termino, ésta es la última carta...
y dió vuelta la sota de espadas.
-Y?, ey, YYY???, que dicen?
Me miró, junto las cartas, las metió en el bolso, y me dijo,
-en mi vida he visto un tipo tan, pero tan escondedor como vos, nunca hablás, no contás, ni siquiera te quejás...,
te guardás todo, lo que te pasa, quién sos, que soñas, que sentís,nada...,
bueno, las cartas me dijeron lo que vos te callás..., ahora sé.
se levantó, sonrió con satisfacción, me guiñó un ojo...
y se fue...
...
...
merde!
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martes, octubre 24, 2006
Ana Belén, canta en la radio
..."palabras de amor, sencillas y tiernas"..., canta Ana Belén en la radio
El viejo Nigel entra por la puerta y desde alli me hace la seña, "lo de siempre..."
Hacía más de cuarenta años que Nigel e Irina habían llegado a la aldea.
Alquilaron una casita frente a la plaza.
El venía en busca del puesto de Simón,el antiguo guardafaro que ya se jubilaba.
Le habían dicho que debía llegar unos meses ántes para conocer la práctica del trabajo. Su mujer venía en busca de tranquilidad. Irina arrastraba una enfermedad que estaba destrozando su matrimonio.
Según el médico los nervios eran lo único que no le permitían embarazarse.
Doce años ya...
Cuando se casaron, Nigel era un hombre joven, alto, de ojos claros, sonrisa fácil y caracter jovial. Irina por su parte, la clásica belleza rusa, rubia, esbelta, alegre...
Pero con el tiempo las cosas fueron cambiando para ella..., no soportaba que las otras mujeres hablaran con su marido..., primero las miradas, luego la charla, y después ...,poco a poco se fue aislando y sufriendo...
Nigel se dió cuenta que los celos de su mujer iban en aumento, más allá de lo normal.
La llevó a un par de especialistas.
Le recomendaron sacarla de la ciudad, quizás un trabajo en una aldea, tal vez sin otras gentes lograra sentirse segura, tener familia, tener paz.
Dejó todo y alla partieron.
Porque Nigel amaba a esa mujer.
En aquellos tiempos, lo que hoy es la taberna oficiaba como el prostíbulo de la zona, si bien tenía un simpático cartelito que decía hotel, en realidad el uso era ambiguo.
Simón había despedido a su familia al nuevo destino y dormía en el susodicho "hotel". Por lo que había que pasarlo a buscar todas las mañanas, antes de ir al faro.
Al principio, Nigel pensó que sería mejor no contarle a su mujer. Sabía como seria la cantinela...
-donde vas?, cuando venís?, donde estuviste?,... y finalmente, me querés?...
Una y otra y otra y otra vez...
Pero, si se enteraba por las suyas podía ser peor. Y se lo dijo.
Todo comenzó otra vez.
Preguntas, preguntas, no importaba la respuesta, siempre las mismas preguntas por la mañana, siempre la misma desconfianza por las noches...
El tono ansioso y enfermizo.
Una y otra vez...
En una oportunidad, Simón le hizo quedarse en el faro hasta tarde.
El recibimiento de Irina fue violento. Nigel nunca la había visto así. Primero le tiró con cuanto tuvo a mano, y luego lloró desconsoladamente, acusándolo de infidelidades imaginadas...
Quince dias después una gran tormenta, lo hizo quedarse nuevamente hasta tarde. Y a la vuelta la misma pelea.
Pero esta vez, Nigel estaba cansado,
-no se si vuelva, le dijo, y de un portazo salió a la lluvia...
Se quedó dos dias viviendo en el faro.
Irina no lo fue a buscar.
Los nervios se apoderaron de ella haciendo estragos. Sus celos lo imaginaron en el hotel. Y ya no pudo más...
Los municipales la encontraron colgada del pino que estaba en los fondos de la casita...
Dejó una nota a su marido, ya no habría más preguntas. Ya no más...
El viejo Nigel, como todas las mañanas, sale del faro, donde vive ahora, y camina unos metros, hasta el acantilado.
Revisa que las matas no tapen las flores, y que la cruz este limpia. Luego se sienta en el pasto y durante una hora o más se queda murmurando.
Los que han escuchado, dicen que son palabras tiernas, palabras de amor...
..."palabras de amor, sencillas y tiernas..."
El viejo Nigel entra por la puerta y desde alli me hace la seña, "lo de siempre..."
Hacía más de cuarenta años que Nigel e Irina habían llegado a la aldea.
Alquilaron una casita frente a la plaza.
El venía en busca del puesto de Simón,el antiguo guardafaro que ya se jubilaba.
Le habían dicho que debía llegar unos meses ántes para conocer la práctica del trabajo. Su mujer venía en busca de tranquilidad. Irina arrastraba una enfermedad que estaba destrozando su matrimonio.
Según el médico los nervios eran lo único que no le permitían embarazarse.
Doce años ya...
Cuando se casaron, Nigel era un hombre joven, alto, de ojos claros, sonrisa fácil y caracter jovial. Irina por su parte, la clásica belleza rusa, rubia, esbelta, alegre...
Pero con el tiempo las cosas fueron cambiando para ella..., no soportaba que las otras mujeres hablaran con su marido..., primero las miradas, luego la charla, y después ...,poco a poco se fue aislando y sufriendo...
Nigel se dió cuenta que los celos de su mujer iban en aumento, más allá de lo normal.
La llevó a un par de especialistas.
Le recomendaron sacarla de la ciudad, quizás un trabajo en una aldea, tal vez sin otras gentes lograra sentirse segura, tener familia, tener paz.
Dejó todo y alla partieron.
Porque Nigel amaba a esa mujer.
En aquellos tiempos, lo que hoy es la taberna oficiaba como el prostíbulo de la zona, si bien tenía un simpático cartelito que decía hotel, en realidad el uso era ambiguo.
Simón había despedido a su familia al nuevo destino y dormía en el susodicho "hotel". Por lo que había que pasarlo a buscar todas las mañanas, antes de ir al faro.
Al principio, Nigel pensó que sería mejor no contarle a su mujer. Sabía como seria la cantinela...
-donde vas?, cuando venís?, donde estuviste?,... y finalmente, me querés?...
Una y otra y otra y otra vez...
Pero, si se enteraba por las suyas podía ser peor. Y se lo dijo.
Todo comenzó otra vez.
Preguntas, preguntas, no importaba la respuesta, siempre las mismas preguntas por la mañana, siempre la misma desconfianza por las noches...
El tono ansioso y enfermizo.
Una y otra vez...
En una oportunidad, Simón le hizo quedarse en el faro hasta tarde.
El recibimiento de Irina fue violento. Nigel nunca la había visto así. Primero le tiró con cuanto tuvo a mano, y luego lloró desconsoladamente, acusándolo de infidelidades imaginadas...
Quince dias después una gran tormenta, lo hizo quedarse nuevamente hasta tarde. Y a la vuelta la misma pelea.
Pero esta vez, Nigel estaba cansado,
-no se si vuelva, le dijo, y de un portazo salió a la lluvia...
Se quedó dos dias viviendo en el faro.
Irina no lo fue a buscar.
Los nervios se apoderaron de ella haciendo estragos. Sus celos lo imaginaron en el hotel. Y ya no pudo más...
Los municipales la encontraron colgada del pino que estaba en los fondos de la casita...
Dejó una nota a su marido, ya no habría más preguntas. Ya no más...
El viejo Nigel, como todas las mañanas, sale del faro, donde vive ahora, y camina unos metros, hasta el acantilado.
Revisa que las matas no tapen las flores, y que la cruz este limpia. Luego se sienta en el pasto y durante una hora o más se queda murmurando.
Los que han escuchado, dicen que son palabras tiernas, palabras de amor...
..."palabras de amor, sencillas y tiernas..."
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Historias de la cantina,
Los amigos. Nigel
lunes, octubre 23, 2006
Francis, primera parte
Silvya Drake vivía en Johännesburg, pertenece a una tradidional familia boër.
Es joven e impulsiva, y su conservador padre no le quita los ojos de encima. Sin embargo, cada tanto, Silvya se escapa de parranda. Más de una vez, sus amigas, a escondidas, la han traído de vuelta a casa totalmente borracha. Hasta que un día la pescaron.
Esto no sería nada sino fuera que Silvya volvió "menos inocente".
Por supuesto, se lo escondió a su familia todo lo que pudo, ya que ni siquiera sabía de quién era. Cuando el embarazo fue demasiado obvio, habló con la madre para amortiguar las consecuencias...
El tiempo pasaba, y la futura mamá hablaba a solas, confiaba ciegamente que la naturaleza le sonriera y le diera una hija, dulce, suave y femenina, de cabellos dorados y ojos celestes...,Si solo supiera quien era el padre...
Hasta que llegó el día.Y la naturaleza no solo sonrió..., se río a carcajadas. Hubo que hacerle cesárea, el bebe era demasiado grande, 4,5 kgs. Pero como dijo la partera a los abuelos,"lo importante es que tanto madre como hijo estan perfectamente", y les entregó a Fráncis, su nieto, enorme, sano... y negro. Fue la ultima vez que se vieron...
Silvya Drake trabajaba en una cafetería en la estación central de Melbourne.
Vivía a pocas cuadras, en un pequeño departamento alquilado, junto a su hijo Fráncis de 12 años.
Todas las tardes lo veía entrar por la puerta de su trabajo.A la vuelta de la escuela, Fráncis pasaba a buscar a su madre. Tomaba un vaso de leche, un enorme emparedado, y se sentaba en una mesa del fondo para hacer la tarea. Silvya miraba embelesada a su hijo, había crecido, su tamaño, su gesto siempre adusto y su piel tan oscura se destacaban del resto de los muchachos, pero lo que más llamaba la atención era el color de sus ojos, grises, extremadamente claros.
A veces conseguía que el patrón la dejara hacer horas extras para engordar el sueldo, esas noches se quedaba hasta tarde.
Le gustaba el horario nocturno, era más tranquilo, sin prisas. La clientela era distinta, borrachos, un grupo de jóvenes, citas a escondidas, gente sin lugar donde ir...
El hombre de impermeable y anteojos oscuros se sentó en la barra. Silvya tuvo un mal presentimiento, este mes ya los habían asaltado. Donde diablos estaba el guardia que se supone que la proteje?..., Y no dejaba de mirarla.
Le pidió un café y se quitó los lentes. Ojos grises, muy claros...
Silvya hacía mucho que estaba sola. .Él le dijo que se habia enterado y quería conocer a su hijo. La noche estaba fria, una cosa trajo la otra... y se fueron juntos.
Al principio todo anduvo bien. Tanto Fráncis, como Silvya recibieron al nuevo miembro de la familia con alegría.
Pero, el tiempo transcurrió y todo cambió. El trato se fue volviendo violento, la bebida abundante.
Finalmente, una noche. Fráncis volvía de su práctica de criquet. Encontró la casa a oscuras. En la cocina su madre lloraba en silencio tras la última golpiza que acababa de recibir, en la bañadera su padre roncaba ruidosamente, totalmente alcoholizado...
Fue hasta el telefono y llamó a la policía, tambien pidió una ambulancia. Luego mientras esperaba que llegaran, tomó el bate, fue hasta el baño y comenzó a golpear a su padre, feróz y metódicamente.
Hasta que se oyeron las sirenas...
Es joven e impulsiva, y su conservador padre no le quita los ojos de encima. Sin embargo, cada tanto, Silvya se escapa de parranda. Más de una vez, sus amigas, a escondidas, la han traído de vuelta a casa totalmente borracha. Hasta que un día la pescaron.
Esto no sería nada sino fuera que Silvya volvió "menos inocente".
Por supuesto, se lo escondió a su familia todo lo que pudo, ya que ni siquiera sabía de quién era. Cuando el embarazo fue demasiado obvio, habló con la madre para amortiguar las consecuencias...
El tiempo pasaba, y la futura mamá hablaba a solas, confiaba ciegamente que la naturaleza le sonriera y le diera una hija, dulce, suave y femenina, de cabellos dorados y ojos celestes...,Si solo supiera quien era el padre...
Hasta que llegó el día.Y la naturaleza no solo sonrió..., se río a carcajadas. Hubo que hacerle cesárea, el bebe era demasiado grande, 4,5 kgs. Pero como dijo la partera a los abuelos,"lo importante es que tanto madre como hijo estan perfectamente", y les entregó a Fráncis, su nieto, enorme, sano... y negro. Fue la ultima vez que se vieron...
Silvya Drake trabajaba en una cafetería en la estación central de Melbourne.
Vivía a pocas cuadras, en un pequeño departamento alquilado, junto a su hijo Fráncis de 12 años.
Todas las tardes lo veía entrar por la puerta de su trabajo.A la vuelta de la escuela, Fráncis pasaba a buscar a su madre. Tomaba un vaso de leche, un enorme emparedado, y se sentaba en una mesa del fondo para hacer la tarea. Silvya miraba embelesada a su hijo, había crecido, su tamaño, su gesto siempre adusto y su piel tan oscura se destacaban del resto de los muchachos, pero lo que más llamaba la atención era el color de sus ojos, grises, extremadamente claros.
A veces conseguía que el patrón la dejara hacer horas extras para engordar el sueldo, esas noches se quedaba hasta tarde.
Le gustaba el horario nocturno, era más tranquilo, sin prisas. La clientela era distinta, borrachos, un grupo de jóvenes, citas a escondidas, gente sin lugar donde ir...
El hombre de impermeable y anteojos oscuros se sentó en la barra. Silvya tuvo un mal presentimiento, este mes ya los habían asaltado. Donde diablos estaba el guardia que se supone que la proteje?..., Y no dejaba de mirarla.
Le pidió un café y se quitó los lentes. Ojos grises, muy claros...
Silvya hacía mucho que estaba sola. .Él le dijo que se habia enterado y quería conocer a su hijo. La noche estaba fria, una cosa trajo la otra... y se fueron juntos.
Al principio todo anduvo bien. Tanto Fráncis, como Silvya recibieron al nuevo miembro de la familia con alegría.
Pero, el tiempo transcurrió y todo cambió. El trato se fue volviendo violento, la bebida abundante.
Finalmente, una noche. Fráncis volvía de su práctica de criquet. Encontró la casa a oscuras. En la cocina su madre lloraba en silencio tras la última golpiza que acababa de recibir, en la bañadera su padre roncaba ruidosamente, totalmente alcoholizado...
Fue hasta el telefono y llamó a la policía, tambien pidió una ambulancia. Luego mientras esperaba que llegaran, tomó el bate, fue hasta el baño y comenzó a golpear a su padre, feróz y metódicamente.
Hasta que se oyeron las sirenas...
viernes, octubre 20, 2006
Anselmo y Cloe
Los sabados a media tarde llega el furgoncito con Anselmo y Cloe.
Cloe pasa con sus tortas para vender, y Anselmo viene con su acordeón, a quedarse. En la medianoche canta Lola, y Anselmo la acompaña. Dice, felíz, que Patxi Andión lo nombra en una de sus canciones.
Cloe es delgada, alta, ojos claros, mirada franca, lleva el cabello corto, de andar seguro. Es británica. Hija de un Lord, o algo así. Hace años fue joven, rebelde y activista. Una noche cometió un error, y solo las conexiones de su padre lograron sacarla del país ántes que la detuvieran. A condición de no volver.
Se unió a una organización internacional humanista y comenzó su deambular por el mundo. Asia, África y Medio Oriente fue su derrotero, donde hubo guerra estuvo Cloe...
Un día, después de hacer una ronda entre los críos de un hospital de campaña, se dió cuenta que ya no notaba la diferencia entre un bando y el otro.
Juntó sus petates, y marchó al puerto. Se embarcó como enfermera en un mercante de bandera panameña y desapareció nuevamente.
Dos años después, el barco naufragó frente a estas costas, entre los sobrevivientes, una mujer indocumentada ayudaba a los heridos.
Don Ramón, el alcalde, no hizo preguntas, y la puso a cargo del dispensario. Desde entonces, Cloe trae niños al mundo, entablilla brazos, y es lo más parecido a un médico, que tenemos en la aldea.
Vive del sueldo municipal, y los sábados vende sus tortas aquí y en otras cantinas, y con eso mantiene una guardería. Siente que todavía tiene muchas cuentas por saldar.
Frente al dispensario esta el taller mecánico.Anselmo es bajo, sólido, tímido, de andar pausado, y tiene un don, los motores y él se entienden. Magia pura.
Trabajó en Italia un tiempo, pero el terruño tira... y se volvió. Vinieron a buscarlo de Maranello un par de veces, pero él, nada. La gente piensa que es algo lento.Yo no estoy tan seguro.
El día que conoció a Cloe, supo que era para él.
Para Cloe, Anselmo le dá la paz que perdió hace tiempo.Es una mujer dura, con muchos fantasmas, sobre todo de noche..., y ahí está Anselmo, para cuidarla.
Después de la recorrida, y vender todas sus tortas vuelve a la cantina. Es de noche, busca la mesa de su hombre, y allí se quedan, juntos, disfrutando la mutua companía, agarrados de la mano en silencio.
Más tarde, cuando canta Lola, Anselmo se pasea entre las mesas tocando su acordeón, le guiña un ojo y Cloe sonríe...
Cuando todo termina, se van, abrazados, muy juntos se suben al furgoncito y se pierden en la noche...
Cloe pasa con sus tortas para vender, y Anselmo viene con su acordeón, a quedarse. En la medianoche canta Lola, y Anselmo la acompaña. Dice, felíz, que Patxi Andión lo nombra en una de sus canciones.
Cloe es delgada, alta, ojos claros, mirada franca, lleva el cabello corto, de andar seguro. Es británica. Hija de un Lord, o algo así. Hace años fue joven, rebelde y activista. Una noche cometió un error, y solo las conexiones de su padre lograron sacarla del país ántes que la detuvieran. A condición de no volver.
Se unió a una organización internacional humanista y comenzó su deambular por el mundo. Asia, África y Medio Oriente fue su derrotero, donde hubo guerra estuvo Cloe...
Un día, después de hacer una ronda entre los críos de un hospital de campaña, se dió cuenta que ya no notaba la diferencia entre un bando y el otro.
Juntó sus petates, y marchó al puerto. Se embarcó como enfermera en un mercante de bandera panameña y desapareció nuevamente.
Dos años después, el barco naufragó frente a estas costas, entre los sobrevivientes, una mujer indocumentada ayudaba a los heridos.
Don Ramón, el alcalde, no hizo preguntas, y la puso a cargo del dispensario. Desde entonces, Cloe trae niños al mundo, entablilla brazos, y es lo más parecido a un médico, que tenemos en la aldea.
Vive del sueldo municipal, y los sábados vende sus tortas aquí y en otras cantinas, y con eso mantiene una guardería. Siente que todavía tiene muchas cuentas por saldar.
Frente al dispensario esta el taller mecánico.Anselmo es bajo, sólido, tímido, de andar pausado, y tiene un don, los motores y él se entienden. Magia pura.
Trabajó en Italia un tiempo, pero el terruño tira... y se volvió. Vinieron a buscarlo de Maranello un par de veces, pero él, nada. La gente piensa que es algo lento.Yo no estoy tan seguro.
El día que conoció a Cloe, supo que era para él.
Para Cloe, Anselmo le dá la paz que perdió hace tiempo.Es una mujer dura, con muchos fantasmas, sobre todo de noche..., y ahí está Anselmo, para cuidarla.
Después de la recorrida, y vender todas sus tortas vuelve a la cantina. Es de noche, busca la mesa de su hombre, y allí se quedan, juntos, disfrutando la mutua companía, agarrados de la mano en silencio.
Más tarde, cuando canta Lola, Anselmo se pasea entre las mesas tocando su acordeón, le guiña un ojo y Cloe sonríe...
Cuando todo termina, se van, abrazados, muy juntos se suben al furgoncito y se pierden en la noche...
jueves, octubre 19, 2006
hoy es jueves
Hoy es jueves, los jueves Iñaki trae mariscos...
A la semana de haberme instalado, una noche cayó Iñaki.
El tiempo malo, llovia fuerte y había viento.
El hombre entró observando todo, silencioso, mojado, cansado; y se desparramó en una silla cercana al fuego.
Recuerdo que le conté lo que había para comer, y me dijo que solo le importaba que estuviera caliente, ah! y una copa de vino.
Comió apurado al principio y después mas despacio, saboreando. Disfrutando el calor y la tranquilidad. Una hora y tres platos de comida después, me acerque con el café, había bebido bastante, pero estaba cómodo, nada más.
Me contó que vive en su barco, que todas las mañanas sale a hechar las redes, que a veces hay y otras..., que tiene cinco hijos que viven con la madre, en la ciudad, que hace tiempo que la dejó, que en realidad ella lo había dejado antes, pero él no se había dado cuenta, que al principio el quería que sus hijos lo acompañaran, pero después de la muerte de su hijo mayor..., la cosa cambio, que la familia se mudó a la ciudad con la excusa de la escuela, y el se quedó, que viajaba los fines de semana y llevaba el dinero, hasta que una vez por una cosa y otra, por otra y los viajes se fueron espaciando. Los hijos lo quieren, pero nada de demostraciones en público, Iñaki sabe que en el fondo, se avergúenzan un poco de él.
Hacía tres meses que no los veía, y noté que se le quebraba la voz. Aproveché para dejarlo con sus pensamientos, mientras saludaba a los últimos que ya se marchaban.
Al volver con más café, lo encontré dormido.
Afuera seguía lloviendo. Le arrimé una manta.
Apagué las luces y me fui yo tambien a dormir.
En la mañana ya se había ido, y esa misma noche, trajo mariscos. Fue un jueves.
Si, esta noche comemos mariscos
A la semana de haberme instalado, una noche cayó Iñaki.
El tiempo malo, llovia fuerte y había viento.
El hombre entró observando todo, silencioso, mojado, cansado; y se desparramó en una silla cercana al fuego.
Recuerdo que le conté lo que había para comer, y me dijo que solo le importaba que estuviera caliente, ah! y una copa de vino.
Comió apurado al principio y después mas despacio, saboreando. Disfrutando el calor y la tranquilidad. Una hora y tres platos de comida después, me acerque con el café, había bebido bastante, pero estaba cómodo, nada más.
Me contó que vive en su barco, que todas las mañanas sale a hechar las redes, que a veces hay y otras..., que tiene cinco hijos que viven con la madre, en la ciudad, que hace tiempo que la dejó, que en realidad ella lo había dejado antes, pero él no se había dado cuenta, que al principio el quería que sus hijos lo acompañaran, pero después de la muerte de su hijo mayor..., la cosa cambio, que la familia se mudó a la ciudad con la excusa de la escuela, y el se quedó, que viajaba los fines de semana y llevaba el dinero, hasta que una vez por una cosa y otra, por otra y los viajes se fueron espaciando. Los hijos lo quieren, pero nada de demostraciones en público, Iñaki sabe que en el fondo, se avergúenzan un poco de él.
Hacía tres meses que no los veía, y noté que se le quebraba la voz. Aproveché para dejarlo con sus pensamientos, mientras saludaba a los últimos que ya se marchaban.
Al volver con más café, lo encontré dormido.
Afuera seguía lloviendo. Le arrimé una manta.
Apagué las luces y me fui yo tambien a dormir.
En la mañana ya se había ido, y esa misma noche, trajo mariscos. Fue un jueves.
Si, esta noche comemos mariscos
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Historias del lugar,
Los amigos. Iñaki
miércoles, octubre 18, 2006
Aviso al club de lectores
He recibido algunos mailos en los que se me pide que reflote algunos cuentos borrados, ya que los nuevos lectores carecen de datos que aparecían en ellos. No creo que sea necesario, pero si para alguien lo es...
Los iré intercalando, algunos no tenía pizarra y ahora tendrán.
Confío en contar con la venia de los puristas de la primera hora.
Gracias
Los iré intercalando, algunos no tenía pizarra y ahora tendrán.
Confío en contar con la venia de los puristas de la primera hora.
Gracias
miércoles, octubre 11, 2006
La ballena
Miércoles de mañana.
Escucho el auto alemán estacionarse junto al malecón. Suit se quita el traje, se pone los cortos, su vieja camiseta azul y negra, orgullo de otras épocas, y sus zapatillas. Cierra la portezuela, y con una sonrisa de placer comienza a trotar, paralelo al mar, rumbo al faro. Sé que en un par de horas estará de vuelta.
Alrededor del mediodía se sienta en un taburete, frente a mí, y me pide un mojito,
-tiene un momento?, me dice,
-lo escucho..., digo mientras le alcanzo el trago.
-Anoche tuve un sueño...,
Estoy en mi lujoso departamento, piso 10, playa privada, enormes ventanales con vista al océano.
Es una tarde gris, de invierno, fria y destemplada. El viento es húmedo, viene del mar. Detrás mio alguien habla,...,puede ser un ama de llaves, un secretario, una mucama, no sé; alguien, me comenta que la mar se retira, yo me levanto del sillón del escritorio. Me acerco a la ventana, con las manos en los bolsillos de mi pantalon.
Miro hacia abajo, y veo como el mar ha trabajado la playa, erosionado la arena en forma caprichosa, formando una lagunita...
El agua se retira, pero la lagunita mantiene su contenido...
Desde arriba se ve que en el estanque algo nada en circulos, desesperadamente, dándose cuenta que ha caido en una trampa..., nada y nada sin encontrar salida..., es un animal grande.
Su movimiento desmorona la fragil pared de arena.
El agua estancada se empiece a escurrir...
La trampa comienza a cerrarse definitivamente...
Bajo en el ascensor, rápido, tengo que hacer algo, necesito hacer algo..., salgo a la playa desierta, corro hasta el lugar. No hay nadie. Todo está absolutamente desierto.
El agua de la laguna ya no está. Solo el animal atorado..., una ballena, de unos cinco metros. Con el vientre hacia arriba, se mueve tratando de darse vuelta..., nada, está atrapada.
Busco ayuda. Nadie. Consigo unas maderas para hacer palanca y ayudarle a que retome su posición natural.
Me observa asustada.
Finalmente, entre los dos, lo conseguimos...
Pero no soluciono el problema mayor. El mar se sigue retirando..., cada vez más lejos...
El animal emite ese extraño sonido de las ballenas, parecido a un gemido, y me mira triste, ...largo...resignada
Yo corro y corro buscando ayuda, nada, solo viento y al fondo los gemidos de la ballena...
Grito y nadie me escucha...
Vuelvo junto a ella, vencido, inutil, desolado, me mira...
Le servi su tercer mojito.
Hacía rato que la lagrimas corrían por sus mejillas.
Muestra una sonrisa de costado...
-estoy cansado, muy cansado...
Se quedó en silencio. El sabía lo que significaba el sueño.
Lo dejé solo, para que llorara tranquilo...
Escucho el auto alemán estacionarse junto al malecón. Suit se quita el traje, se pone los cortos, su vieja camiseta azul y negra, orgullo de otras épocas, y sus zapatillas. Cierra la portezuela, y con una sonrisa de placer comienza a trotar, paralelo al mar, rumbo al faro. Sé que en un par de horas estará de vuelta.
Alrededor del mediodía se sienta en un taburete, frente a mí, y me pide un mojito,
-tiene un momento?, me dice,
-lo escucho..., digo mientras le alcanzo el trago.
-Anoche tuve un sueño...,
Estoy en mi lujoso departamento, piso 10, playa privada, enormes ventanales con vista al océano.
Es una tarde gris, de invierno, fria y destemplada. El viento es húmedo, viene del mar. Detrás mio alguien habla,...,puede ser un ama de llaves, un secretario, una mucama, no sé; alguien, me comenta que la mar se retira, yo me levanto del sillón del escritorio. Me acerco a la ventana, con las manos en los bolsillos de mi pantalon.
Miro hacia abajo, y veo como el mar ha trabajado la playa, erosionado la arena en forma caprichosa, formando una lagunita...
El agua se retira, pero la lagunita mantiene su contenido...
Desde arriba se ve que en el estanque algo nada en circulos, desesperadamente, dándose cuenta que ha caido en una trampa..., nada y nada sin encontrar salida..., es un animal grande.
Su movimiento desmorona la fragil pared de arena.
El agua estancada se empiece a escurrir...
La trampa comienza a cerrarse definitivamente...
Bajo en el ascensor, rápido, tengo que hacer algo, necesito hacer algo..., salgo a la playa desierta, corro hasta el lugar. No hay nadie. Todo está absolutamente desierto.
El agua de la laguna ya no está. Solo el animal atorado..., una ballena, de unos cinco metros. Con el vientre hacia arriba, se mueve tratando de darse vuelta..., nada, está atrapada.
Busco ayuda. Nadie. Consigo unas maderas para hacer palanca y ayudarle a que retome su posición natural.
Me observa asustada.
Finalmente, entre los dos, lo conseguimos...
Pero no soluciono el problema mayor. El mar se sigue retirando..., cada vez más lejos...
El animal emite ese extraño sonido de las ballenas, parecido a un gemido, y me mira triste, ...largo...resignada
Yo corro y corro buscando ayuda, nada, solo viento y al fondo los gemidos de la ballena...
Grito y nadie me escucha...
Vuelvo junto a ella, vencido, inutil, desolado, me mira...
Le servi su tercer mojito.
Hacía rato que la lagrimas corrían por sus mejillas.
Muestra una sonrisa de costado...
-estoy cansado, muy cansado...
Se quedó en silencio. El sabía lo que significaba el sueño.
Lo dejé solo, para que llorara tranquilo...
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Historias de la cantina,
Los amigos. Suit
miércoles, octubre 04, 2006
Chismes en 4 tiempos
Hace 15 meses:
-Buenos dias Don Bartolomé, como está?, y que sonrisa que se trae.
-Pues verá Ud, sirvame una grapa y le cuento..., por supuesto que apelo a su discreción..., Salud, el tema es que me he hecho una de esas vasectomías, y me siento muy contento. He aprovechado mi último viaje a la ciudad y sin decir nada a nadie, me he operado. Mi mujer, Doña Hayde, está tratando de quedar embarazada, aunque ya tenemos dos hijos,que ya están grandes, ella quiere otro. Pero yo, no. Por otro lado, Ud. sabe que tengo una querida, Carito. Ella me ha estado trampeando para quedar embarazada y finalmente ponerme el moño. Pues ahí tiene, de esta forma continúo ligandome a las dos sin riesgos y me evito las discuciones.
-Hombre, Ud. sí que es una monada!
Hace 12 meses:
-Buen día Lola!, qué haces aquí tan temprano?, te sirvo el desayuno? completo?
-Calláte y escuchá Paco, A que no sabés quién está embarazada?, Carito!, finalmente Don Bartolomé la dejó de encargue. Dice que ültimamente estaba más "activo" que nunca, y que le había dicho que si tenía que ser... Podés creer que el viejo ese todavía tenga con qué?, y ahora ella dice que se le va a poner firme, que se lo dice él a Doña Hayde, o se lo dice ella. Que con un crío de por medio no se juega. Que hasta ahora ella seguía calladita, porque Don Bartolomé tiene hijos, una familia, y ella no quería entrometerse, ni ser una rompehogares, pero ahora... Le ha dado un ultimatum, tiene hasta que se cumpla el tercer mes..., después...
Hace 9 meses:
-Buen día Cloe!, como estás?, algo para tomar?, con un emparedado tal vez?
-Pues si, me vendría bien. Vengo de lo de Doña Haydé, la dueña de la farmacia, parece que a la vejez..., está encinta!, puedes creerlo Paco?, una mujer grande con hijos que están para casarse..., y ésta que se viene con semejante rollo. Dice que ella y Don Bartolomé lo estaban dele buscar, que a pesar que su a marido se lo veía un poco cansado el último tiempo, no había mañana que no escribieran a París. Y bueno ahí está. Tanto va el cantaro a la fuente que al final..., pañales.
Hace 1/2 hora:
-Hola Paco, qué tal estuvo la ceremonia?
-Muy linda. El padre Jorge habló muy bien a los nuevos cristianitos, que eran un montón!, Entre los del campo y los de la aldea...., como diez u once, muchos. Y todos se portaron bien, salvo un par de viejas que chismorreaban por lo bajo, por Carito. Padre desconocido. Bueno, ella lo conoce, y sabrá que es lo mejor...Tambien estaba Doña Hayde, muy contenta con su niño. Y ni hablar de Don Bartolomé, el boticario. Aunque tenía un gesto raro, no diría de orgullo..., no sé, como ausente. Todos comentaban lo bien que se han portado con Carito, ya que ella no tiene un trabajo fijo, y parece que le ayudarán hasta que el anónimo padre se digne hacerse cargo.En reconocimiento lo nombró padrino de la criatura. Todo un gesto.
Lo único que me llamó la atención fue la foto que se sacaron al final. Ellos tres, los dos críos, y el padre Jorge. Le diría que el cura tenía una cara de orgullo..., como más allá del deber...,
-Buenos dias Don Bartolomé, como está?, y que sonrisa que se trae.
-Pues verá Ud, sirvame una grapa y le cuento..., por supuesto que apelo a su discreción..., Salud, el tema es que me he hecho una de esas vasectomías, y me siento muy contento. He aprovechado mi último viaje a la ciudad y sin decir nada a nadie, me he operado. Mi mujer, Doña Hayde, está tratando de quedar embarazada, aunque ya tenemos dos hijos,que ya están grandes, ella quiere otro. Pero yo, no. Por otro lado, Ud. sabe que tengo una querida, Carito. Ella me ha estado trampeando para quedar embarazada y finalmente ponerme el moño. Pues ahí tiene, de esta forma continúo ligandome a las dos sin riesgos y me evito las discuciones.
-Hombre, Ud. sí que es una monada!
Hace 12 meses:
-Buen día Lola!, qué haces aquí tan temprano?, te sirvo el desayuno? completo?
-Calláte y escuchá Paco, A que no sabés quién está embarazada?, Carito!, finalmente Don Bartolomé la dejó de encargue. Dice que ültimamente estaba más "activo" que nunca, y que le había dicho que si tenía que ser... Podés creer que el viejo ese todavía tenga con qué?, y ahora ella dice que se le va a poner firme, que se lo dice él a Doña Hayde, o se lo dice ella. Que con un crío de por medio no se juega. Que hasta ahora ella seguía calladita, porque Don Bartolomé tiene hijos, una familia, y ella no quería entrometerse, ni ser una rompehogares, pero ahora... Le ha dado un ultimatum, tiene hasta que se cumpla el tercer mes..., después...
Hace 9 meses:
-Buen día Cloe!, como estás?, algo para tomar?, con un emparedado tal vez?
-Pues si, me vendría bien. Vengo de lo de Doña Haydé, la dueña de la farmacia, parece que a la vejez..., está encinta!, puedes creerlo Paco?, una mujer grande con hijos que están para casarse..., y ésta que se viene con semejante rollo. Dice que ella y Don Bartolomé lo estaban dele buscar, que a pesar que su a marido se lo veía un poco cansado el último tiempo, no había mañana que no escribieran a París. Y bueno ahí está. Tanto va el cantaro a la fuente que al final..., pañales.
Hace 1/2 hora:
-Hola Paco, qué tal estuvo la ceremonia?
-Muy linda. El padre Jorge habló muy bien a los nuevos cristianitos, que eran un montón!, Entre los del campo y los de la aldea...., como diez u once, muchos. Y todos se portaron bien, salvo un par de viejas que chismorreaban por lo bajo, por Carito. Padre desconocido. Bueno, ella lo conoce, y sabrá que es lo mejor...Tambien estaba Doña Hayde, muy contenta con su niño. Y ni hablar de Don Bartolomé, el boticario. Aunque tenía un gesto raro, no diría de orgullo..., no sé, como ausente. Todos comentaban lo bien que se han portado con Carito, ya que ella no tiene un trabajo fijo, y parece que le ayudarán hasta que el anónimo padre se digne hacerse cargo.En reconocimiento lo nombró padrino de la criatura. Todo un gesto.
Lo único que me llamó la atención fue la foto que se sacaron al final. Ellos tres, los dos críos, y el padre Jorge. Le diría que el cura tenía una cara de orgullo..., como más allá del deber...,
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