Honoberto fue a ver a su tía Mariquita a la ciudad, vuelve en el bus, cansado, mirando por la ventanilla, disfrutando el paisaje...Tres horas después, entra en la cantina con su sonrisa habitual.
-Primitivo, amigo mío, qué tal?
-Honoberto, muchacho, se le ve feliz, a qué se debe?
-vengo de tía Mariquita, lo he pasao de maravillas, y el viaje hasta la ciudad es muy grato.
-qué suerte, a mí se me hace largo....
-pues, a mí me gusta también, terció Renato, el paisaje es descansado..., mucho verde y mucho mar..., Pacoooo! traete otro vermouth para el recién llegado
-gracias, dijo Honoberto.
-parece que hay un incendio para el lado de la autovía, camino a la ciudad, comentó Paco al traer el pedido.
-tú lo has visto cuando venías?, preguntó Primitivo mientras terminaba su trago
-sep, una pavada, contestó sonriendo
-pero qué ocurrió?
-nada...
Los comensales se le quedaron mirando, a Honoberto le faltan algunos jugadores y hay que esperarlo,
-...
-bueh,... que vengo en el bondinho y veo o imagino un nido en la copa de un árbol, y los pichones y la pájara y todo eso, y allá a un lao, se me presenta un gato, que se acerca sigilosamente, me preocupo por los animalitos, pero el bus continúa y yo imagino al gato atacando a la paloma, y los pichones en su inquietud caen del nido..., y me pongo muy triste...
-bueno pero eso, no tien...
-pero no!, si no debo ponerme triste!, es sólo mi imaginación..., dice levantando el tono un poquitín.
-aahhh!!!
-entonces al gato lo "veo" con un gran perro ovejero persiguiéndolo, corriendo y corriendo hasta que..., en eso, me doy cuenta que en realidad no es gato, es gata y está preñada y en su esfuerzo por huir posiblemente tenga un aborto espontáneo...
-oye, que lo tuyo es un poco loco, eh?
-por supuesto, y me digo "basta!, es solo mi imaginación", y detrás de un árbol hay un hombre de la perrera que está acechando al ovejero para llevárselo encerrado y que no haga más daño -comenta ya un poco más exitado - y más allá hay un novidente que llama desesperado a su lazarillo quién seguramente se ha distraído persiguiendo un gato mientras él disfrutaba de un poco de sol en aquel banco del parque...
-pero, el perro era de un ciego???, pregunta Paco que se había quedado escuchando
-no, hombre, le dice Renato, si ha imaginado todo...
Y las miradas vuelven a centrarse en Honoberto, que bebía su vermouth y comía aceitunas.
-y yo me dije "nadie puede tener una imaginación que sólo sirva para atormentarle", "debo hacer algo"..., en la siguiente parada me bajo del bus y desando el camino. Allí está el frondoso ciprés que había divisado desde el micro. Camino con lentitud y miro su frondosa copa, casi tan frondosa como mi imaginación..., Já! Entonces..., vacié el bidón de combustible que llevaba, en sus ramas y lo enciendo. Ya no habrá más historias que me atormenten, maldito árbol!..., Me alejo unos pasos y lo veo arder...
En eso, entre el crepitar de las ramas escucho los piares de los pajarillos de un nido...
-...
-...
-...
-Paco, me traería soda para el vermouth, este quesito está muy picante, dijo Honoberto y seguía sonriendo.