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domingo, mayo 16, 2010

La última llamada.



-y entonces, cuando iba a cruzar, se agarró el pecho, hizo un gesto de dolor, después miró con cara de sorprendido a su alrededor, y paf! cayó redondo en medio de la calle, comentó Fermín, excitado.
-en la calle?, preguntó Renato muy atento.
-sí, literal, incluso alguno corrió para hacer algo, pensando en el peligro que lo pisaran ahí tirado...
-claro, todavía no sabían que estaba muerto, terció Primitivo.
-y aunque supiéramos, no por eso vamos a dejar que un bondinho se lo lleve puesto, no?
-sí, por supuesto.
-y ahí quedó?
-sí..., lo rodeamos, los que estábamos ahí, y medio cortamos el tránsito..., uno llamó al número de emergencias y nos quedamos, qué se yo, acompañándolo..., qué hacés en un caso así?
-y no había sangre?, nada?...
-no, uno de los muchachos pensó en buscarle entre la ropa, algún documento, quién era, para llamar a los parientes, merde! uno no está preparado para ver a la gente morirse, así de golpe... Porque, aunque el hombre no me resultase conocido ni nada, es como que la muerte pasó por ahí cerca, donde yo estaba..., rozándome, y si se hubiera confundido y me llevaba a mí?
-confiemos en que, el de la parca, sea un servicio organizado, no?, dijo Suit con sorna, mientras le ponía más soda al campari.
-sí, bueno, Uds me entienden, hay algo de... no sé, cuando alguien se muere sentís que te enrostran tu finitud, y si pasa así, como que te tocó el turno en la tómbola...
-Ud prefiere del tipo, enfermedad larga, que se lo va comiendo por adentro, hasta que no queda nada más que comer?, le pregunté al testigo del evento, mientras reponía los platos de la picada.
-y?!, estas cosas a la sorpresiva, no se me dan bien...
-Ud boss, como lo ve?, dijo Paco a la pasada
-yo era chico cuando mi padre murió, estuvo meses retorciendose de dolor, en nuestra casa, hasta que en las últimas semanas, los médicos lo tenían totalmente dopado, ya no estaba con nosotros aunque respirara. En aquellos años no había manera de pelear contra ciertas cosas, la palabra cáncer se decía en voz baja, y con temor..., no nombres al diablo, decía una tía...
-lo parió...
-no es de las mejores imágenes, no, sin embargo, reconozco que veo la muerte como un paso más, pienso en los que se van como a alguien de viaje. Como se refieren los artistas, "está de gira".
-a mí me aterra, definitivamente..., reconoció Renato, dejando un hueso de aceituna en un platito.
-y sí, de eso se trata..., de definitivo, insistió Suit con tono zumbón.
-ud me entiende...
-mi temor en este tema, es todo lo que me queda sin terminar, de hecho más que temor es bronca, me jode los planes sin resolver, vea, yo tengo responsabilidades..., como me va a agarrar, así, de sopetón, sin avisar..., aclaró Primitivo molesto, podría ser una tortillita?
-dos!, gritó Nigel desde la puerta
-tal cual, no tiene un teléfono para hacer una cita??, que poco civilizada!, insistió Suit
Y la cosa siguió durante un buen rato. Pero del muerto, ni un dato.

Después del almuerzo, tras sendos pocillos de café, la cosa siguió.
-Y resultó que era pariente de don Bartolomé, el boticario.
-no diga?
-ahá, puede creer que son de ascendencia nórdica.
-...¿? y?...
-que el tipo dejó por escrito que si le pasaba algo, quería un funeral vikingo!
-andááá..., denserio?
-como se lo digo, y don Bartolomé fue a hablar con don Ramón, porque esto de poner un fiambre en un barco y después prenderle fuego, está reprohibido...
-y, es como medio extraño, no?
-y, entre el fuego, los escómbros en el agua, el cadaver cremado. Y Ud sabe que los municipales tienen reglas para todo...
-y Don Ramón puede hacer algo?, porque por más que sea el alcalde...
-mmmmno sé.

...Y esa noche...
-Finalmente, Don Ramón organizó un "traslado de importantes obras pictóricas que representan a la aldea," de un lado para otro y vuelta, y ordenó en la comisaría, que le hicieran de escolta. Y allí marcharon los seis municipales en el móvil. El carpintero de San Augusto hizo un barco a medida para la ocasión, con madera muy inflamable, y ahí pusieron al finao. Anselmo lo trajo en la camionetita y lo bajamos en la playa.
-Al barco?
-Nave y marino. Con ayuda de los muchachos, metimos el barco en el agua y lo arrimamos al muelle. Don Bartolomé, como el deudo más cercano, se encargó de recitar el valhala,
-el qué???
-valhala..., alos gritos vea, desaforado el hombre, se arrimó al barco y zas!, arrancó:
Mirad, que ahí veo a mi padre.
Mirad, que ahí veo a mimadre,
a mis hermanas...
y hermanos.
Mirad, que ahí veo la línea de...
mis antepasados, hasta el principio.
Mirad, me llaman.
Me invitan a que tome
mi lugar con ellos.
En Valhala...
donde los valientes...
pueden vivir...
para siempre...
-eso recitó?
-ahá... estaba como poseído el hombre...
-qué bárbaro!
-Y ahí nomás..., prendió la pira... Y nos quedamos hasta que ardió en grande...
-Ud sabe lo que pasa muchas veces en estos casos, no?, acotó Suit, mirando el fondo de su copa.
-sip, por el fuego, calor, gases, músculos que se contren, etc etc...
-ahá?
-... y, el muerto se sienta..., dijo Primitivo con tranquilidad.
-NOOOO jod-enserio?, y???, se asombró Honoberto.
-pero uncagasoooooo!!!, deben haber quedado Don Bartolomé y la mujer solos, vea..., no, miento, había alguien más que estaba con un matafuego por cualquier cosa...
-y qué paso???, quiso saber el otro.
-ni idea, nos vinimos rajando todos a la cantina..., terminó Primitivo con una sonrisa
-menudo susto...
-quién??? oiga, por quién me toma?, lo que pasa es que nosotros, a pesar del pedido del muerto, preferimos los funerales irlandeses. Pst, habráse visto. Y apuró su copa.
-por supuesto..., acompaño Suit haciendo lo mismo.



lunes, agosto 27, 2007

Extrañjero

Si hay algo que me causa placer, es cada tanto, tomar el ferry hasta la isla.
En realidad es un paseo desenchufante que se basa solo en eso. Me embarco a media mañana, me busco una reposera en cubierta, me tapo con mi vieja manta de viajes, inglesa por supuesto, y desde allí miro el mar sobre el borde de alguna novela que nunca termino....Puesto que en realidad lo que hago es divagar y descansar mentalmente.
Hacia el mediodía llegamos a tierra, están los que terminan allí su viaje y algunos viajeros extravagantes como yo, bajamos a almorzar, pasear un poco, y revisar entre los artesanos del lugar si encontramos algún "tesoro" para llevarnos a casa.
Paseo un poco por acá y por allá y al oir la sirena del ferry, me encamino al puerto para volver a la aldea... O sea, soy un turista más.
Hacia las 4 de la tarde un grupete se estacionó en las reposeras junto a la mia. Reconozco que yo ronroneaba al sol luego de un estupendo almuerzo y su correspondiente botella de chateàu y No les hubiera hecho el menor caso si no fuera por su estimulante dialogo.
-mirá, para mi esta todo bien, viste?, dijo uno
-onda que si, bro, todo bien o sea..., viste?, contestó la otra
-tal cual, no me limes bolú, digamos, era de onda, todo bien..., dijo la tercera
-occcvio, y sino , todo bien tambien...,te va?
-o sea, que... onda, thj, bien!
-bien!, o sea, digamos que si para vos bien, para mi bien.
-y no te limo, dijo ya levantando el tono
-vos qué crees?
-y... chabón, es ocvio
-si a vos te va...
-tipo que si, aunque, viste bolú?, una onda..., como así, viste?, como que nada...
-como que no me importa nada, tipo que sí, viste?, amás... no sé, re-limado-quecir? re-claro el chabón,viste?
-y vos?
-lo mio?, quecir?, tipo que nada..., re-freake, viste bolú?, o sea, vamos má?...
Y ahí entreabrí los ojos..., uno de los participantes de esta acalorada y pasional discusión era un adulto..., ¿un adulto?
Junté mis petates, bajé en el puerto y me fui a la cantina.
En la puerta me encontré con Paco que me preguntó.
-y boss? que tal el paseo?
-mmmBien, aunque veces pienso que ser extranjero no es una cuestion de geografía sino de tiempo..., no "Dude"?

miércoles, agosto 01, 2007

Ser un cobayo

- y el doctor del niño me dijo, "Fernandina, Ud tiene que hablar con su marido, a ese hijo suyo hay que ponerle límites o los problemas cada vez serán más grandes",
-eso le dijo?, Preguntó Paco.
-psé, porque que quiere que le diga,yo ya no sé que más hacer con él, en cuanto lo ví haciendo la cola para el programa de televisión, lo agarré de la oreja y me lo llevé a casa..., habráse visto, mocoso...
-hizo bien...
-esta noche, cuando llegue el padre del trabajo vamos a hablar, esto no puede ser..., Paco, dígale a Don Zorgin que le traje todos los manteles, y las servilletas, pero las cortinas me quedaron secando, mañana temprano se las traigo...
-le digo, no se haga mala sangre, y suerte con "el artista".
Paco levantó los bultos que le dejara la lavandera y entró a la cantina.
-bonito kilombillo están haciendo con la elección de chatos para el programa de tv...
-qué pasó?, preguntó Renato
-Hay un "casting" a dos muelles de acá, contestó Paco
-un quéééé?, de qué?, quiso saber Primitivo.
Suit, que recién llegaba, preguntó a que se debía el embotellamiento en la bajada de la autovía.
-pues, eso, dijo Paco, que se han juntao una cantidad de purretes para que los elijan en el programa ese donde te ven hasta cuando vas al baño...
-el del hermano? dijo Suit.
-ahá.
-el hermano de quién?, quiso saber Primitivo, al que nadie le contestaba
-en Holanda, inventaron un programa de tv, donde meten un montón de personas en una casa de donde no pueden salir
-como una carcel?
-si, aunque más cómoda, y voluntariamente
-para qué?, insistió Primitivo
-por un premio
-plata, siempre plata, laburar nunca, acotó Renato.
-... y desde afuera, los televidentes, los ven que hacen, tooooodo el día, y semana a semana se van eliminando de uno, hasta que hay un ganador.
-mmm, y funciona?
-y,la gente lo ve..., el morbo que hay dando vueltas da raiting.
-pero a uno lo ven todo el tiempo?, insistió Primitivo.
-siempre.
-no entiendo...
-...
-no entiendo que te dejeis encerrar en una caja, para que te observen todo el día, es como querer ser un cobayo!, me parece poco digno..., no, no entiendo.
-Se supone que les pagan como si fuera un trabajo
-eso no lo hace más digno...
Un silencio se apoderó del grupo mientras masticaban la sentenciosa frase de Primitivo. En eso, apareció Iñaki, que traía la pesca para el menú del jueves.
-Eh!, Iñaki, sus hijos se anotaron?
-lo de la tele?
-si
-nop...
-no los deja?
-yo?, nop, yo les enseñé que trabajar es bueno..., como dicen por ahí, la cultura del trabajo y eso. Y ellos me entendieron..., no es tan dificil...
-quiere que le sirva un café cuando termine de descargar?
-si, gracias...
Y se fue a descargar la camioneta...

domingo, marzo 18, 2007

Caminante

Le vi entrar, sin zapatos, los pies con arena, el pelo rubio ensortijado, largo, enredado, y una sonrisa generosa.
Feliz a decir basta.
Apoyó el morral a un costado, se subió al taburete y me miró.
-Buen día. Linda mañana para caminar, dije.
-Fantástica!
-Va a desayunar?
-Ahá..., qué hay?
-Lo normal, café, te, chocolatada, submarino, medialunas..., si me dice qué quiere...
-Submarino, medialunas, dulce de leche..., después veo si quiero algo más.
Fui a la cocina a prepar las cosas, Paco andaba por afuera limpiando la terraza...
-Quiere el diario o algo para leer?, dije en voz alta.
-Mnop, no hace falta...
-y desde dónde viene?, le pregunté mientras le servía su pedido.
-Una chatita me dejó cerca del faro.
-...Nigel...
-Así se llama el viejo que está a cargo?, bueno, y desde allá me vine caminando por la orilla...
-una buena caminata
-pero está lindo...
-y ahora?, va o vuelve?
-...?
-digo, está yendo a alguna parte? o está volviendo de alguna parte?
Me miró con esos ojos celeste claritos, casi desteñidos y me dijo
-no sé si a Ud le pasa, pero cuando empiezo a caminar, me gusta seguir y seguir. Siempre detesté la frase "tenemos que volver". Puedo caminar muchos kilómetros por la playa, sin cansarme, siempre para adelante. Pero si me pide que haga solo la mitad y vuelva..., no
-medio raro , no?
-así soy, no me gusta mirar para atrás. Creo que hay mucha gente así, no?
-...
-Muy bueno su submarino.
-y ahora?
-seguiré caminando..., la mañana está tan linda...
Juntó sus cosas y partió.
Desde la ventana, vi como agitaba la mano para saludar a unos pescadores.
Después siguió caminando por la orilla, jugando con las olas, persiguiendo gaviotas, pateando un copo de espuma...,
Nunca se dió vuelta para mirar sus huellas en la arena...

lunes, febrero 26, 2007

El vals de Matilda.

Un dos tres, un dos tres, Strauss inunda la pista y Matilda gira y gira al compás, un dos tres, un dos tres...
Amanda es la florista del pueblo y desde que murió la mamá de Matilda, la cuida como si fuera propia.
Todas las mañanas, José se despierta temprano, lleva a Matilda el desayuno a la cama, y al rato salen juntos, la deja de paso en la escuela, y se encamina al puerto, otro día de pesca.
Todos los mediodías, Matilda se va al negocio de Amanda, comen algo en el puesto de flores que tiene junto a la iglesia, y en la tarde, mientras Amanda atiende a los clientes, Matilda hace la tarea y se encarga de repartir los pedidos.
A la tardecita, parte con atillos de azahares, de violetas y jazmines en una canastita, y los vende en la cantina...
Pasea entre las mesas su simpatía y frescura, no le faltan clientes.
Después de las 7, Paco la echa, es tarde, nada de críos en la noche. Deja su canastita en un costado con un cartelito con el precio de cada atado, y se va.
Al día siguiente no habrá ni una flor, en cambio tendrá una pila de monedas
Un dos tres, un dos tres, Matilda baila y baila, Paco la lleva con firmeza y ella se desliza con placer.
Amanda le deja que se quede con lo que gana de la venta ambulante para sus cosas. Matilda sueña con un vestido, con sus quince, con el vals y lo guarda todo para su fiesta.
José me vino a hablar, me contó del sueño de su hija, me contó que Amanda le está haciendo el vestido en secreto, que han juntado un dinero y quieren sorprenderla.
Matilda es dueña de muchas de nuestras sonrisas.
José nos cuenta sus planes, el resto queda a cargo nuestro.
Lola confabulará con Amanda para que la sorpresa sea perfecta.
Cloe aportará la torta, Anselmo se encargará de buscar a los amigos que viven lejos.
Un dos tres, un dos tres, Matilda pasa de mano en mano, cambia de acompañante, uno tras otro se la disputan, la alegría de sus ojos ilumina la cantina.
Hace rato que estamos todos.
Falta José...
En cambio vino Don Jesús, el patrón del puerto. Me cuenta del accidente. Me cuenta de la explosión. Me cuenta del cuerpo sin vida de José.
Me acerco a Matilda.
La tomo entre mis brazos...y bailamos...
Le cuento..., despacito, trato de ser tierno...
Se aferra a mí, y llora en silencio...
Y bailamos...
Un dos tres, un dos tres, Matilda flota en la pista, Strauss nos envuelve..., yo la sostengo, ella grita de dolor...
Baila Matilda, baila, y que el vals no acabe...
Un dos tres, un dos tres, un dos tres, un dos tres...

lunes, febrero 19, 2007

El triángulo, superficie

Anselmo salió del taller y recogió a los niños. Pasó primero por la guardería, luego la escuela. Cuando enfiló para la casa comentó:
- y si pasamos por la playa a jugar a la pelota un rató?, todavía hay tiempo...,
La cara de alegría fue suficiente respuesta. Alguien tendría que despabilar a su papá, se estaba perdiendo la mejor edad de sus hijos. Detuvo el furgoncito cerca del muelle, y bajaron a las corridas, puro grito y diversión. Juance, feliz, llevaba el balón, detrás los demás.
Armaron dos arcos, y comenzó el partido..., los chicos reían, Anselmo miraba hacia la cantina, le parecía haber visto llegar al padre...
Juan pasó derecho a la terraza, buscaba a la dueña del convertible, sin su anillo de casado y con su caracterización de hombre incomprendido, registraba el lugar buscando la presa. La semana habia sido muy pesada en el trabajo, además Luly lo tenía cansado con sus constantes quejas... Le vendría bien un "recreo"..., y la vió.
Esas piernas..., largas, bronceadas, la silueta perfécta, el pelo largo y ondulado, la ropa elegante sin llamar la atención... había dinero, belleza, se palpaba la buena vida, Juan se presagió un atardecer de lujuria...
Ella lo vió, no la había reconocido, su sonrisa mezclaba sorpresa y placer, su gesto al mirarlo fue de recuerdos instantaneos, agolpándose en ese momento, mezclando los bancos del colegio y los malabares en la cama, complicidades y desconfianzas, demasiadas cosas se entrechocaban en su mente...
-Juan, vos?!
-...Leo?, pero, pero, que gusto!, qué sorpresa!, qué placer verte!,..
Se abrazaron. Tanto tiempo..., desde el casamiento que no se veían, uno que otro chisme, algún comentario de terceros y nada más...,
Aunque en realidad, ella sabía mucho más...
Juan comenzó recordando los viejos tiempos, los buenos viejos momentos, salteó los malentendidos e insinuó un flirteo, tanteando alguna respuesta...
Leonor lo escuchaba y sonreía, hasta que vió el movimiento. Se recostó en la silla y su sonrisa fue más amplia y llena de promesas.
Juan malinterpretó el gesto, y continuó su lance. Detrás apareció Luly, lo ignoró por completo y saludó a Leo...
El hombre, farfulló una innecesaria explicación.
-Ho-hola, a qué no sábes?, mira con quién me encontré...
Luly lo miró con cierta lástima, Leonor le tomó la mano y le dijo:
-Será mejor que le digas...
-Mira Juan, lamento que nos encontraramos así, pero dá igual,... dejé una nota en la casa, con explicaciones...,mmm una nota de despedida...
-Despedida?, pero de qué estás...?
-Es el final, se acabó, nos vamos..., dijo Leo, pasándole el brazo sobre los hombros a Lucía...
-Ustedes?, no entiendo..., insistía el hombre
-Juan, la frase "ese era mi lugar", no estaba dedicada a Luly, sino a ti... dijo Leonor con desdén, y terminó -nos amamos..., te lo explicaría..., pero no vale la pena...
Lucía la miró con cariño y la besó. Se levantaron y tomadas de la mano se marcharon, juntas...
Juan miraba atontado como su mujer se iba con su amante...
...
-Juaaaannn!, gritaba Anselmo desde la playa, mientras le hacía señas, Juaaaannn!!!...
El hombre, seguía sin comprender, ¿cómo?, ¿cuándo?, ¿y ahora?,... aturdido, se levantó de la silla, y vió a sus hijos jugando a la pelota en la playa...,
-qué diablos!,
y fue con ellos...

lunes, febrero 12, 2007

Triángulo, la hipotenusa

Primero la internaron.
Seis meses
Después el tratamiento durante 2 años, horas de terapia, baterías de psicofarmacos, antidepresivos, las pastillitas rosas, las roja y blanca, y las amarillas...,
Ahora, la medicación y una sesión semanal, y atentos por la recaída.
Y volvió...
El título universitario, los cuatro años de su relación con Gaby...
La psicóloga que convenció al padre de la importancia que Leo conviviera con su pareja. "La contención", le dijo.
Ocho años desde la humillación, del dolor, de la traición, del estallido...
El intenso y bien pagado cargo en el estudio del padre, la comprención en las charlas con la madre...y poco a poco...
Era hora de poner las cosas en claro.
Primero con Gaby. Hubo lágrimas, pero era hora de ser sincera.
Hasta acá llegamos. No sos vos, soy yo...
Optó por esconder sus planes y dijo vagamente de un fin de semana largo en la costa.
Unas pocas cosas necesarias y a la ruta.
Juan y Luly...
Algunos contactos. El anonimato de las salas de chat. Escapadas furtivas cada tanto...
Ocho años, tres hijos, una hipoteca...
Recuerdos de una niñez inocente, y de una adolecencia intensa...
y la boda...
los amigos que la olvidaron, que la abandonaron
El convertible bajó de la autovía, y tomó camino a la aldea, unas pocas cuadras y estacionó junto al malecón.
No recordaba la terraza que se veía junto a la casa. Posiblemente cambios para atraer más turistas, pensó.
El mar estaba calmo y azul.
La brisa daba un toque justo, trayendo un fuerte aroma a jazmines...
Era un bonito día para morir, decía la canción en la radio...
Se puso la capelina, se bajó del auto y caminó hacia la cantina.
Como siempre, los hombres dejaron de hablar cuando la vieron.
De pasada le pidió a Paco "una cava, rossé, y unas tapas, por favor, y me las dejas en una mesa de afuera, voy hasta la orilla y vuelvo"
Se arremangó los pantalones y se fue a caminar por la orilla.
Pensaba en el re-encuentro.
Tarareaba felíz...

martes, febrero 06, 2007

El triángulo, cateto menor

Ya se cumplían ocho años...
Se conocen desde antes que el mundo se convirtiera en una aventura, cuando la vida no tenía sexos, solo amistad...
Compartieron el banco en tercer grado, detrás de Leonor, fue cuando Luly dijo que ella jugaría de arquero...
Se fueron de campamento los tres, en carpa, a pasar unos dias a las sierras, que tendrían por entonces?, nueve años, diez?
y cuando le entablillaron la pata al perro de don Bartolomé!, y el perro no tenía nada...
o cuando escapaban de la escuela y se bañaban en el arroyo desnudos, para que no se les mojara la ropa y los descubrieran...
Luly..., su amig"a/o" Luly...
Y después crecieron.
Leonor y sus tetas..., ja!, pero Luly sabía hacerlo reír...
Leonor y cada una de sus curvas..., y la diversión con Luciana..., y el sexo.
Con Luly el inició..., mal, como todos, pero como mejoró, entusiasmo y creatividad, decían.
Y después hubo otras para él, incluso Leo..., y Luly tambien tuvo lo suyo, épocas de excesos, de alegría... de rock & roll
Hasta que una mañana Luly entró a su cuarto, en la casa de sus padres, y se lo dijo.
Su amiga Luly necesitaba una mano, y Juan no dudó.
Tampoco dudó quien era el padre. El se haría cargo..., y se casaron
Era su responsabilidad.
Para eso están los amigos. Y la idea de un crío...
Cambiaron de geografía, consiguió trabajo en una distribuidora, y con el nacimiento de Juan Celso, Juan C. como le decía él, se asentaron, una casita con jardín, tres dormitorios, un fondo.
Y así empezaron...
Y un día le dijo que estaba embarazada... -otra vez?!, no entiendo, pero no tomaste?, -no, le contestó, quiero tener más..., -pero, habíamos quedado...
y Juan empezo a entender...
Cuando nació el tercero, Juan le sonrió a los parientes, repartió cigarros, y se preguntó como seguiría esto..., y si importaba...
No, no importaba...
El deber, un camino sin retorno.
El recreo, la cantina.
Una o dos veces por semana, alguna de las turistas que tomaban una copa en la cantina del muelle, se fijaban en él.
Una o dos veces por semana, él ponía su cara, mezcla de incomprensión y tristeza, y algún pecho maternal le consolaba.
Una o dos veces por semana, por unos minutos, él no se sentía atrapado...
Después del trabajo, caminó hacia el muelle.
Hora de la copita del atardecer... y quizás algo más...
Al pasar junto a los coches vió el espléndido convertible y confió en su suerte.
Compuso su personaje de seductor incomprendido y entró.
Mientras tanto.
Leonor bebía su vino en la terraza...

martes, diciembre 26, 2006

El triángulo, cateto mayor

Ocho años han pasado...
Luly y los críos entraron a la casa después de despedir a Juan, a la pasada se miró en el espejo...
El tiempo, el clima, la rutina, los partos, las angustias, la desazón, el aburrimiento..., mierda!
Qué coño había pasado para dejarla en ese estado de destrucción, llena de rencor...
Ella, que los muchachos hacían lo que fuere por atenderla, que no tenía rival, ni siquiera Leo...
Leo...
Juan y Leo..., qué tontería...
Ella, que se llevaba a quién quisiere por delante, que cuando quedó embarazada eligió al que pensaba que sería mejor padre..., total...
Sí, Juan cree que el mayor es hijo de él, y se quieren, y si no se le parece que importa!, al fin de cuentas, es un buen hombre, y un buen padre, qué más pedir...
Es trabajador, no bebe, y a fin de mes, cuando cobra, le da el sobre completo. Ella es quién maneja el dinero, y la que le da lo necesario para sus gastos.
Es cierto que cada tanto lo pesca en un renuncio, pero bueno. No todo puede ser perfecto, no?
Ella sabe que si algún día decide abandonarlo todo, Juan se hará cargo de los críos...
Y lo hará bien.
Hoy podría ser ese día...
Después del almuerzo los mayores al colegio y el menor a la guardería, dejaría un poco de comida hecha para que tengan tiempo de organizarse.
La ropa lavada y planchada, como siempre, como todas las semanas, se darán cuenta que hacía eso todas las semanas?
Le dejaría una nota a su marido con instrucciones, a quién debe pedirle que se haga cargo de los quehaceres mientras tanto, incluso de la limpieza.
Le pediría a Anselmo que traiga a los chicos al atardecer, ya había avisado que los buscarían medio tarde, no es la primera vez...
Preparó el bolso, algo pequeño, nada llamativo, esto es una aldea, la gente vive tras los visillos...
Repasó una y otra y otra vez, todo.
La ropa, la comida, las cuentas pagas y las faltantes, la nota con instrucciones para Juan... y la nota de despedida.
Nadie, ni una amiga sabía lo que ocurría en en la cabeza de Luly...
Luly no era de confesiones, Luly tenía a alguien que no era Juan, Luly escapaba...
Cerró la puerta, doble llave, saludó a doña Ines, la vecina, que regaba los malvones, y partió con su mochilita.
Caminó al lugar de encuentro.
Finalmente.
Hacia el atardecer, la vimos venir desde el malecón, venía sonriendo y tarareando una cancioncilla por lo bajo...
Se la veía feliz y despreocupada...
Mientras tanto,
Leonor bebía su vino en la terraza...

martes, diciembre 19, 2006

Triángulo, el perímetro

Luciana (Luly), Leonor (Leo) y Juán se conocen desde primer grado.
Inseparables, clase media, vecinos de cuadra, veraneos juntos, imposible hablar de uno sin los otros dos...
A los doce años las hormonas aparecieron, y Juan miró para el lado de Leonor, pero Luciana apareció, revoleó ojos y pelo... y Juán cambió de dirección como el viento.
Terminado el encantamiento, Luly olvidó a Juán.
Dos años después Juán se acordó que Leonor tenía pechos y volvió al ataque...
Dos horas después de prometerle amor eterno a su pequeña novia, Luciana se le metía en su cama...,
Y rompió con Leo...
Luly volvió a desaparecer.
A la fiesta de egresados Juán invitó a Leo, pero llegó tarde a buscarla porque practicaba el kamasutra en un hotel, con Luly...
Y así siguió la historia, cada vez que Juán se arreglaba con Leo, paf!, Luly demostraba que se lo podía sacar...
Finalmente cuando cumplió los veititrés, se terminó el juego.
Luly se quedó embarazada y se casaron, por supuesto que invitó a Leo,
Se dice que cuando iba por el pasillo de la iglesia, Leonor comentó "ese era mi lugar", y Luciana se rió a carcajadas...
La joven pareja se mudó a la aldea, a comenzar su nueva vida.
Juán consiguió trabajo en una distribuidora, y Luciana se dedicó a su familia.
Tres niños en cuatro años la mantenían completamente ocupada, en su rol de madre y ama de casa.
Después del desayuno, Juán tomaba su chaqueta y portafolio y salía para el trabajo, al llegar a la esquina giraba la cabeza y saludaba a su familia que lo miraba desde el jardincito de entrada, y así partía al despacho.
Al caer el sol pasaba por la cantina.
Antes de entrar, con la habilidad que da la experiencia, se quitaba el anillo de casado, y entraba apesadumbrado y distraído, buscando un alma que lo "comprendiera".
Y así transcurrió el tiempo, año tras año. Los chicos crecían, Luly se hacía la distraída y Juán se creía más astuto.
Ocho años de la boda ya habían pasado, cuando la mujer estacionó junto al malecón.
Su espléndido descapotable se veía desde las ventanas de la cantina, y los parroquianos lo admiraron sin pudor, pero cuando ella se bajó, el auto perdió importancia...
Se sentó en una mesa de afuera, se quitó el sombrero, y llamó a Paco. Luego se descalzó, se arremangó los pantalones y se fue a caminar por la orilla.
Paco, dejo el pedido, una cava rosado bien fresco y tapas.
Juán admiró el auto al pasar, y como todas las tardecitas entro entre distraído y apesadumbrado a la cantina...
Leonor bebía su vino en la terraza...

martes, diciembre 05, 2006

La peluquería

En diagonal a la plaza del pueblo, en una de las esquinas, hay un poste de unos dos metros de alto, pintado de rojo y blanco, en forma de espiral descendente, y rematado con una blanca tulipa redonda.
Clara señal de que allí está la barbería del pueblo.
Al frente de este noble lugar se hallan los señores Rebetti y Ponticelli, quienes desde tiempo inmemorial están a cargo de la pulcritud capilar de los insignes moradores de la aldea. Gentes atildados como el alcalde, el boticario, e incluso el jefe de los municipales, pasan por allí periódicamente para ordenar, organizar y/o recortar cualquier cabello o barba rebelde.
Desde que llegué al pueblo que quiero saber cuál es Rebetti y cuál Ponticelli.
Imposible.
Siempre se han presentado juntos, y obviamente nadie ha sido tan maleducado de preguntarles a boca de jarro por su nombre, de tal manera que se los conoce como una sociedad indisoluble.
Uno de ellos de cabello grueso se peina hacia atrás, tiene cejas y bigote poblado, el otro es de pelo lacio, raya al costado, bigote finito. Y ahí se acaban las diferencias.
Ambos lo reciben a uno con un fuerte apretón, sonrisa llena de dientes, maneras sumamente itálicas, llenas de gestos ampulosos. Enfundados en sus impecables guardapolvos cortos, blancos, almidonados, con un peine y una tijera que se asoman del bolsillo superior.
En caso de tener que aguardar que alguno de los dos se desocupe, por estar atendiendo, enseguida ofrecen los servicios de Zulma, callada y voluptuosa señorita que tiene el oficio de manicurista, quien nos sonríe melosamente desde uno de los asientos que hacen las veces de sala de espera. Lugar donde también podremos encontrarnos con revistas y magazzines que nos contarán del último romance de Greta Garbo o si las tropas aliadas desembarcarán en Normandía o no. O la sección deportes, siempre la más requerida, donde nos enteraremos de la marcha del mundial en Chile. Temas de la última actualidad.
También está Domingo, lustrabotas oficial del lugar, que se nos acerca con el ceño fruncido y desprecio en la mirada, observando el estado de nuestro calzado, nos ofrece sus servicios de "restaurador", y aclarando, con una sonrisa cómplice, "que milagros no hace...", pero, asegura, nos dejará nuestros zapatos mejor que nuevos.
El punto es, que esa tarde, tranquila de clientes, Paco me dijo si podía irse a la peluquería.
Lo miré de hito en hito y le agradecí a Dios que le permitiera darse cuenta.
Paco no es de aceptar sugerencias...
Y allá partió.
Al llegar, fue recibido por..., alguno, que lo acompañó hasta el sillón donde sería debidamente atendido.
Todo peluquero, barbero o coiffeur que se precie, se sabe un artista. De tal manera que escuchó atentamente y en detalle todo lo que Paco le explicó que quería en su cabellera, "córteme aquí y aquí"..., Paco no es de mucho hablar.
Y el artista optará por una de tres, le cortará el pelo como le dé la gana, explicándole, que de otra manera le quedaría mal, o le cortará el pelo como le dé la gana, manifestándole que interpretó lo dicho por el cliente, o le cortará el pelo como le dé la gana, sin dar explicaciones...
Y así fue...
Finalizado su comentido, el artista le colocó un espejo de mano detrás de la cabeza, no para que juzgara su obra, sino para que la aprobara...
Paco no estaba feliz...
Y cuando Paco no es feliz, lo hace notar...
Me telefonearon dos horas después de haber salido para la peluquería.
El jefe de los municipales preguntó por mí, y después de saludarme le pasó el auricular a Paco.
-jefe, tendrá que pasar por acá, y pagar una fianza...
-qué pasó?
-le bajé dos dientes al peluquero...
Era mi oportunidad, -a quién?
-..., no sé, ¿cuál es cuál?
-pero la denuncia en tu contra,¿ quién la presentó?, ¿quién la firmó?
-uno porque le pegué, el otro como testigo...
-...ahora voy...

martes, noviembre 28, 2006

Las fiestas de fin de año...

Época de alquileres en la aldea, turistas que buscan algo distinto...
Entró una tarde. Se sentó. Dejó la cartera en la silla de al lado. Pidió una tacita de té con leche, tostadas, mermelada, manteca, azucar.
Se quedó mirando por la ventana, suspirando y mirando a su alrededor. Paco estaba acomodando las mesas de afuera, asi que le atendí.
-Tiene un lindo lugar aquí, dijo tanteando, tenía ganas de charlar y yo era la única posibilidad.
-pues sí, dije con cierto orgullo. Para que lo voy a negar, siento orgullo por lo que voy construyendo, Vino a alquilar algo para el verano?, pregunté.
-no no, en realidad solo para las fiestas de fin de año...,dijo, y me dí cuenta que era el solo el prólogo. Mi nombre es Gladys, continuó, y me ofreció la mano...
-mucho gusto, viene a pasar fin de año con toda la familia?
-Sí, vine yo sola, a reservar, era la única que disponía de tiempo,¿sabe?. Resulta que desde que nos casamos con Roberto, mi marido, dividimos las fiestas, navidad con su familia y año nuevo con la mia. Al año siguiente cambiamos, para que las nenas, tenemos dos nenas ¿sabe?, Dalma y Yanina, es que el Gordo es admirador de "el Diego", vió?, como le decía, para que las nenas se vean con los primos, y todos se encuentren con los distintos parientes e ir rotando. Sino, se convierte en una rutina, ¿sabe?, y no es bueno. Beto cree que así, como una está de visita, trabaja menos..., por que va a la casa de otros...,ja!. Cuando vamos a la casa de mi suegra, trabajo el doble, sé que cuando no estoy presente, la madre de él está dele y dele criticando, que si las nenas se vistieron así, que si el pionono que trajimos, no es lo que quería o si el vithel toné, no está como ella se lo hacía a Betito cuando era soltero y vivía con ella. Y ni hablar si el nene está más gordo, o más flaco, o la camisa no está bien planchada... Digamos que la señora no me traga, y todavía me mira como "la mina esa", que se lo enganchó al hijo, y nadie sabe que me vió...en fin. Ahora, cuando vamos a la casa de mi mamá..., tambien trabajo el doble...Pobre mamá..., la cintura la tiene mal, además tiene divertículos, y cómo está con esas várices!..., no se puede estar parada, el doctor le dijo que baje de peso, pero ella no hace caso,y hay que ayudar. En mis cuñadas no se puede confiar, ellas llegan con esos sátrapas que tienen por hijos, los sueltan como quien se desentiende de una orda, mientras les dicen a mis hemanos que se hagan cargo, al fin de cuentas es la casa de su familia.
Aproveché que se detuvo para respirar y morder la tostada y dije
-y entonces, por qué alquilan?
-el Gordo, yo le digo Gordo a mi marido,¿sabe?, le cuento, el Gordo trabaja en una companía de seguros, y cuando llega fin diciembre, empiezan a festejar el fin de año con reuniones aqui y allá, además se reune con los del club, los de la canchita de la otra cuadra, los ex-compañeros de colegio, algunos clientes que lo invitan, unos primos..., ya ni sé con cuanta gente se junta para despedir el año!..., en fin, que se lo nota chispeante casi todos los días, ¿me entiende?. -Yo atiné a asentir y ella continuó-. Cuando nos pasó a buscar el 31 último, venía muuy contento, entre una reunion y otra, se lo veía que estaba despidiéndose del año con todo, Gordo, ¿estás bien? le dije, me miró sonriendo y dijo "yo?,por supuesto".
Y bueno pensé yo, dejálo que festeje, al final todos tenemos derecho.
Fuimos en el coche, llegamos a casa de mamá alrededor de las ocho, las nenas desaparecieron con los primos, a tirar petardos o no se que salvajada le querían hacer al gato. Yo me fuí para la cocina con los tupper con ensaladas y el tiramisú, que me sale bárbaro, una reseta nueva,¿sabe?. Y el Gordo se fue con el tio Ismael, que estaba preparando una jarra de clericó. En eso aparecieron mis cuñadas que estaban en el jardín, y nos pusimos a charlar, mientras lo veo al Gordo, que tenía en su mano derecha un vaso de whisky del tamaño de un farol. Una cosa llevó a la otra y lo perdí de vista por una hora o así. Cuando paso por el living, lo veo en un grupo, discutiendo como debía formar Banfield la próxima temporada, el tio Ismael, mis hermanos Cacho y Vicente y mi primo Renato, primo por parte de mi papá, ¿sabe?, y el Gordo, apoyado suavemente contra la biblioteca donde mi mamá tiene sus adornos, lo miré a los ojos..., "adobadito" me dije. El vaso era una extención del brazo, si lo vaciaba, tio Ismael se lo llenaba.... Qué hacer?, si le digo algo hay pelea seguro..., ma sí me dije, que disfrute. A la media hora vuelvo y lo miro, ya ni sé que tenía en el vaso, me quedo mirándolo bien... El tipo estaba frito!...totalmente, solo le faltaba roncar...En eso aparece mi papá que acababa de llegar y dice "Beto!, como estás!?", y le palmea la espalda...
Y el Gordo se me vino en banda...
A la pasada manoteó la biblioteca y la arrastró tambien... Mientras yo gritaba Gordoooo!!!, mi mamá gritaba "la bailarinaaa!!!".
Le explico, cuando mi abuela emigró a la Argentina, tenía siete años, y lo único que se llevó de Italia fue una bailarina de porcelana, y es el único recuerdo que le quedó a mi mamá de ella...
Simplificando, llamamos un remís, y entre todos lo subimos al Gordo, que roncaba como si nada. Cuando llegamos a casa, entre el remisero y dos vecinos de la casa de al lado que ayudaron, lo llevamos hasta la cama, y ahí lo dejamos...que roncara a gusto.
A la mañana siguiente, mientras desayunaba con las nenas, sonó el teléfono, oigo que mi marido atiende, y después viene chancleteando por el pasillo, y me dice "che, Gladys, tu vieja... Cada día está peor, eh?, le digo felíz año y podés creer que me mandó a la mierda?"
-...
-y sí..., las pasamos acá..., me traería más té, por favor?

lunes, noviembre 27, 2006

El trio

Jean-Jacques es un galo de hombros y estatura considerables, gran fumador de "gauloise" y sonrisa fácil, es el marinero de Iñaki.
Todas las mañanas, bien temprano, le escucho pasar junto a la cantina, va tarareando alguna tonada marsellesa y dejando tras de sí, su olor a tabaco. Saluda de lejos y marcha a paso firme por el muelle rumbo al barco.
Allí se encuentran, preparan las redes y salen en busca de la pesca diaria. Tipos duros, diferentes, sin embargo, el tiempo los ha hecho los mejores camaradas.
Melissa y Melina, no son parientas, sin embargo en algún momento de la historia, sus antepasados se han cruzado. Las dos delgadas, de ojos grandes, cabello largo, ondulado. Gesto alegre y juvenil, con arrugas a los lados de los ojos, y en la comisura de la boca.
Todas las tardes, al ocaso, vienen caminando por la playa, juntas, charlando y riendo. Se sientan en la terraza y esperan la llegada del pesquero.
Melissa y Melinda son las mujeres de Jean-Jacques.
Una tarde compartí un cafe con ellas. Después de hablar de la pesca y el clima durante más de media hora..., opte por ser más frontal.
Un trio?
Me contaron que las dos aman profundamente al galo, a una le nace lavar y la otra plancha, que una limpia y la otra ordena, que les gusta cocinar a las dos, comidas y postres, y se turnan con los trastos, que si bien Jean-Jaques es quién mantiene el hogar, ellas ayudan tejiendo para afuera...En fin, que no tienen problemas...
- Si, si, les dije,- pero, y?, reconozco que cuando curioseo no soy muy prudente.-Pues dormimos juntos..., dijeron.
Levanté una ceja y me quedé esperando, hasta que rieron a carcajadas.
-Mira,esto es un secreto asi que sé discreto, Jean-Jacques es muy, eehh, fogoso, si tiene tiempo, a la mañana, a la noche después de cenar y los dias que no sale a trabajar..., uf! ni hablar, el verano pasado, cuando hubo que calafatear el casco del barco, y estuvo parado quince dias!... Mon Dieu!, le ofrecimos ayuda a Iñaki para que terminara antes. Fue muy duro. Y de esto con él no podemos hablar. Entonces, sin que se de cuenta, nos turnamos, una semana cada una. Le hemos dicho la más gran variedad de historias del por qué esta vez una u otra. El día de "cambio de guardia" es el viernes-.
Hoy es viernes...
El barco había atracado y ambas salieron corriendo en su busca. Verlos abrazados a los tres, alegres y felices daba gusto. Iñaki saludaba a las mujeres mientras hacía un guiño complice a su amigo.
Al pasar junto a la cantina, les saludé con la mano en alto. Iban contándose las nuevas del día... en la mirada de una se veía cierta lujuria, en la otra, se deleitaba la paz del descanso merecido.
Hombre afortunado este Jean-Jaques.

viernes, noviembre 17, 2006

El paséo de los lunes

Lunes.
Paco saca una enorme tabla al patio, la coloca sobre un par de caballetes, lleva harina, agua, sal, y demás. Música, la voz de Pavarotti nos envuelve. Hoy hay pastas. Paco limpia la mesa y comienza el ritual. La masa se va transformando entre sus dedos. Hay cariño en los gestos de Paco.
Lunes.
Tina, Carito y Lola, "Las chicas del pueblo", se citan en el dispensario. El acuerdo con el municipal es simple, que no se metan en problemas y se controlen semanalmente. A cambio él no las molesta.
Cloe les ha tomado simpatía. "Las chicas", llegan los lunes de mañana, les hace un chequeo a conciencia, sabe que la profesión tiene sus riesgos. Ellas le ayudan con la limpieza a fondo de comienzo de semana, después se quedan charlando hasta cerca del mediodia, entonces Cloe les da las llaves del furgoncito, suben las tres y los doce chicos de la guardería, y parten.
Tina es la más joven. Su familia cría ovejas en las sierras, pero ella quiere otra cosa, no sabe qué. Tiene sueños de teatro, de luces, de fama. LLegó al pueblo pensando en "pasar de largo", pero necesitaba dinero para el pasaje y consiguó trabajo de mucama, de camarera, en la tienda, donde sea, ninguno duró, el dinero no alcanza. Ahora acompaña marineros solitarios, a veces algo más, pero es solo por ahora... en cuanto pueda...
Carito tiene unos años más que Tina. Vino desde la ciudad. Allá se conoció con don Bartolomé, el farmacéutico. El hombre fue en viaje de negocios, y se volvió con una amante a la que doblaba en edad. Le dijo que si le acompañaba, le daría trabajo, le pondría una casa, le compraría ropa, todo lo que quisiera... Por supuesto, cumplió hasta... que se enteró la señora, que es la dueña de la farmacia. Carito se quedó con la casa. Las visitas y ayuda de su amante se fueron espaciando. Un buen día, el farmacéutico le mandó dinero con su hijo... Ahora a Carito la visitan los chicos del secundario y los amigos de don Bartolomé...
Lola a pasado los treinta y cinco, vive con su anciana madre y con una niña. Ántes trabajaba en la ciudad, en la radio, vivia bien. Algunos años con un compañero y los hijos que no llegaban, hasta que un médico le contó que ella no podría. Junto con la ilusión se fue su hombre. Dió vuelta la página y decidió adoptar, se llama Clara.
Un día le llamaron del pueblo, debían venirse, su madre estaba mal. Pidió licencia y viajaron. El tiempo pasó y se quedó sin trabajo, luego sin ahorros, había que mantener la casa. Algo tenía que hacer. Consiguió ayuda en la intendencia. Dicen que el alcalde le tiene cariño, dicen que el notario tambien, dicen que dicen...
Es mediodía, se escuchan las risas de los críos bajando de la camioneta, entre ellos está Clara. "Las chicas" los tratan con infinita dulzura.
El sol está tibio, y la arena suave. los chicos corren. Hoy, "de eso", no se trabaja.
Paco toca la campana, está el almuerzo

martes, noviembre 14, 2006

Una fantasía, un sueño, un placer...

Una vez, me dijo un parroquiano, que según él, todos tenemos una fantasía, un sueño y un placer especial, que nos ayuda a seguir.
O sea, una fantasía, no necesariamente sexual, algo que nos gustaría ser o hacer, pero es basicamente imposible , él por ejemplo hubiera querido ser el personaje de James Bond, época de Sean Connery; lo segundo, un sueño posible, o sea algo que si te empeñas, lo consigues, un auto, un título, ésta cantina, un viaje a un lugar lejano..., y finalmente un placer, algo especial, complicado por horarios, o incomodo por que es lejos, o simplemente caro, y que se puede pagar de vez en cuando, que te permites cada tanto, que si bien no cubre todas las bazas, ayuda..., como puede ser volar en globo, o comer en un restaurante muy exclusivo, o un corto viaje, en fin, dificil, pero posible...
Pues bien, uno de estos placeres es para mí salir a cabalgar por la playa, al amanecer, voy más allá del faro, por playas sin despertar, por arenas sin pisar, disfrutando de la brisa mañanera, fresca y límpia...
La unión que siento con un buen caballo, despedido a todo galope, chapoteando en el agua, salpicando a nuestro paso, yendo por terrenos sin limites ni fronteras me produce una especial sensación a libertad.
Mi madre decía que el día que me rompa el cuello tendré toda la libertad que quiero..., mientras tanto...
Generalmente me tomo unas horas, depende cuales sean las obligaciones de la mañana...
Esta en particular, estaba tranquila, no había proveedores a pagar y Paco se podía hacer cargo de todo hasta que yo pegase la vuelta.
Alrededor de las once, me volvía tranquilo para la cantina cuando a lo lejos ví la camionetita de doña Asunción...(¿?)
Después de los acontecimientos de la última vez, me preguntaba en que habria terminado la historia de Tito.
Ya cerca del muelle me crucé con Fermín que me pregunto por Primitivo,-doña Asunción lo anda buscando, me dijo...
mmmm...
-Buenos dias doña Asunción,dije, que la trae por aquí?, que se sabe de su sobrino?
-Buenos dias, que dice?, bonita mañana para pasear. Pues, justo, por eso he venido, ando buscando a Primitivo, y como viene seguido por acá, pensé que tal vez...
-pues no, hoy todavía no ha pasado. Quiere que le dé algún mensaje?
-no no, verá Ud, mi sobrino Tito, el médico, se ha ido a trabajar a una clínica en la ciudad, donde lo recomendó Primitivo, y me ha dicho que gana muy buen dinero, imaginesé como está el muchacho...
-Ahá. me imagino...
-nos ha dicho, que con ese dinero piensa montar un dispensario en el pueblo. Mientras tanto, vendrá dos veces por semana, para lo que haga falta, ese muchacho es de buena madera...
Asi que ando buscando a Primitivo, para agradecerle..., como corresponde.
-Siéntese doña Asunción, le sirvo un té?, seguramente estará por llegar...

martes, noviembre 07, 2006

Una buena acción

Temprano en la mañana, ha pasado doña Asunción, a dejar algunas cosas, huevos, manteca, crema, y cosas así.
Hemos estado charlando un rato largo y me ha contado de su familia y vecinos, y del caserío donde viven, en la ladera este del monte.
Me ha contado muy entusiasta, del hijo de su hermano Ernesto, que se llama como él, y le dicen Tito.
Parece que el chico era muy estudioso en la escuela, y cuando terminó los estudios, entre todos los vecinos decidieron aportar dinero para que siguiera, ya que a él le gustaba la medicina, y a ellos les vendría bien tener un médico en el caserío.
Pues bien, durante todos estos años, mes tras mes, le han girado fondos a la ciudad para que se pague estudios, libros, alojamiento, comida y demás.
Y me cuenta que el chico no les ha fallado, al contrario, gracias a su tesón y forma de ser, consiguió una beca, y en la residencia hospitalaria le permitieron quedarse a pasar las noches, para abaratar costos.
En pocas palabras están muy orgullosos de él y sienten que el resultado ha valido por todos estos sacrificios, durante tantos años.
Y parece que hoy está de vuelta, bajará del bus que pasa al mediodía, y luego Anselmo lo llevará hasta el caserío donde lo esperan con un gran recibimiento y una comilona para todos.
-Hola Primitivo, qué cuentas?, café?
-Buen día patrón, pues sí, un cortado, y unas galletas, si tiene por ahí... A qué no sabe?, Me acabo de cruzar con Tito, el sobrino de doña Asunción...
-Si, me dijeron que llegaba hoy...
-Ahá, me lo encontré en la parada del bus, recién recién llegado, y nos pusimos a charlar, viera las ideas del muchacho..., Por suerte se encontró con un tío de experiencia como yo, que le abrió los ojos..., Ja!, le hablé claro, que acá se iba a morir de hambre, ningún futuro..., cuando paramos al bus que volvía para la ciudad todavía estaba un poco indeciso, imaginesé, pero le dí el telefono de un amigo que tiene una clínica de cirugia estética, y le dije: chico, dinero y tetas, que más quieres. Se subió y se fue...,je, hice mi buena acción del día, no le parece?, me serviría una copita de grapa por favor?...
-...

jueves, octubre 19, 2006

hoy es jueves

Hoy es jueves, los jueves Iñaki trae mariscos...
A la semana de haberme instalado, una noche cayó Iñaki.
El tiempo malo, llovia fuerte y había viento.
El hombre entró observando todo, silencioso, mojado, cansado; y se desparramó en una silla cercana al fuego.
Recuerdo que le conté lo que había para comer, y me dijo que solo le importaba que estuviera caliente, ah! y una copa de vino.
Comió apurado al principio y después mas despacio, saboreando. Disfrutando el calor y la tranquilidad. Una hora y tres platos de comida después, me acerque con el café, había bebido bastante, pero estaba cómodo, nada más.
Me contó que vive en su barco, que todas las mañanas sale a hechar las redes, que a veces hay y otras..., que tiene cinco hijos que viven con la madre, en la ciudad, que hace tiempo que la dejó, que en realidad ella lo había dejado antes, pero él no se había dado cuenta, que al principio el quería que sus hijos lo acompañaran, pero después de la muerte de su hijo mayor..., la cosa cambio, que la familia se mudó a la ciudad con la excusa de la escuela, y el se quedó, que viajaba los fines de semana y llevaba el dinero, hasta que una vez por una cosa y otra, por otra y los viajes se fueron espaciando. Los hijos lo quieren, pero nada de demostraciones en público, Iñaki sabe que en el fondo, se avergúenzan un poco de él.
Hacía tres meses que no los veía, y noté que se le quebraba la voz. Aproveché para dejarlo con sus pensamientos, mientras saludaba a los últimos que ya se marchaban.
Al volver con más café, lo encontré dormido.
Afuera seguía lloviendo. Le arrimé una manta.
Apagué las luces y me fui yo tambien a dormir.
En la mañana ya se había ido, y esa misma noche, trajo mariscos. Fue un jueves.
Si, esta noche comemos mariscos

miércoles, octubre 04, 2006

Chismes en 4 tiempos

Hace 15 meses:
-Buenos dias Don Bartolomé, como está?, y que sonrisa que se trae.
-Pues verá Ud, sirvame una grapa y le cuento..., por supuesto que apelo a su discreción..., Salud, el tema es que me he hecho una de esas vasectomías, y me siento muy contento. He aprovechado mi último viaje a la ciudad y sin decir nada a nadie, me he operado. Mi mujer, Doña Hayde, está tratando de quedar embarazada, aunque ya tenemos dos hijos,que ya están grandes, ella quiere otro. Pero yo, no. Por otro lado, Ud. sabe que tengo una querida, Carito. Ella me ha estado trampeando para quedar embarazada y finalmente ponerme el moño. Pues ahí tiene, de esta forma continúo ligandome a las dos sin riesgos y me evito las discuciones.
-Hombre, Ud. sí que es una monada!
Hace 12 meses:
-Buen día Lola!, qué haces aquí tan temprano?, te sirvo el desayuno? completo?
-Calláte y escuchá Paco, A que no sabés quién está embarazada?, Carito!, finalmente Don Bartolomé la dejó de encargue. Dice que ültimamente estaba más "activo" que nunca, y que le había dicho que si tenía que ser... Podés creer que el viejo ese todavía tenga con qué?, y ahora ella dice que se le va a poner firme, que se lo dice él a Doña Hayde, o se lo dice ella. Que con un crío de por medio no se juega. Que hasta ahora ella seguía calladita, porque Don Bartolomé tiene hijos, una familia, y ella no quería entrometerse, ni ser una rompehogares, pero ahora... Le ha dado un ultimatum, tiene hasta que se cumpla el tercer mes..., después...
Hace 9 meses:
-Buen día Cloe!, como estás?, algo para tomar?, con un emparedado tal vez?
-Pues si, me vendría bien. Vengo de lo de Doña Haydé, la dueña de la farmacia, parece que a la vejez..., está encinta!, puedes creerlo Paco?, una mujer grande con hijos que están para casarse..., y ésta que se viene con semejante rollo. Dice que ella y Don Bartolomé lo estaban dele buscar, que a pesar que su a marido se lo veía un poco cansado el último tiempo, no había mañana que no escribieran a París. Y bueno ahí está. Tanto va el cantaro a la fuente que al final..., pañales.
Hace 1/2 hora:
-Hola Paco, qué tal estuvo la ceremonia?
-Muy linda. El padre Jorge habló muy bien a los nuevos cristianitos, que eran un montón!, Entre los del campo y los de la aldea...., como diez u once, muchos. Y todos se portaron bien, salvo un par de viejas que chismorreaban por lo bajo, por Carito. Padre desconocido. Bueno, ella lo conoce, y sabrá que es lo mejor...Tambien estaba Doña Hayde, muy contenta con su niño. Y ni hablar de Don Bartolomé, el boticario. Aunque tenía un gesto raro, no diría de orgullo..., no sé, como ausente. Todos comentaban lo bien que se han portado con Carito, ya que ella no tiene un trabajo fijo, y parece que le ayudarán hasta que el anónimo padre se digne hacerse cargo.En reconocimiento lo nombró padrino de la criatura. Todo un gesto.
Lo único que me llamó la atención fue la foto que se sacaron al final. Ellos tres, los dos críos, y el padre Jorge. Le diría que el cura tenía una cara de orgullo..., como más allá del deber...,

domingo, agosto 13, 2006

Mañanas de playa

Los dias como hoy, con sol y calentitos, pero hasta ahí, me causan enorme placer.
Saco un par de mesas afuera, no hacen falta las sombrillas, aprovecho que no hay gente y pongo un par de parlantes en las ventanas, fuerte, que se oiga.
Busco en mi baúl, y generalmente encuentro y pongo, algún aria, tal vez algo de tchaicovsky, no sé, pero que tenga "espiritu".
Y me voy a caminar por la playa, una hora, quizas más.
Me encuentro con los perros vagabundos del puerto, y jugamos un rato. Me meto en el mar, "diablos!". Troto otro poco.
Y en algún momento, sabe Dios porqué, pego la vuelta.
Se ve desde lejos que como siempre hay alguien esperando, y, nunca falla, de buen humor.
Es en ese momento que muchas veces me doy vuelta, y veo que el mar borró todas mis huellas.
Otro día comienza. Me gusta este lugar.

martes, agosto 08, 2006

No tomamos reservas

Veamos, las mesas las conseguí usadas, gastadas, de madera. La mesa tiene que ser de madera, y si se le da por jugar a las cartas?, o al dominó?, pues tiene que ser de madera, gastada por el tiempo, cálida, una mesa auténtica. Las sillas... madera, quizas mimbre. Cubiertos de metal por supuesto, o que? de esos de plástico que cuando usas el tenedor se doblan?, y las copas, límpias, transparentes, pero no me importa que no sean dos iguales. Al contrario.
Alguna entrada, jamon serrano,por supuesto, de un vecino que cría cerdos, quesos, y algún otro embutido. El plato del día, si hace frio, seguramente se comerá con cuchara -como dice Arguiñano-, guisos varios. Tal vez, si hay ganas, alguna otra cosa. De vez en cuando alguien pesca algo y lo trae para compartir, mariscos tambien, un cochinillo. En fin, que comida hay.
De postre lo clásico, queso y dulce, frutas en almibar, el dulce de leche es casero y la crema espesa, y un amigo que hace panqueques o wafles, según el día.
Tenemos varios vinos, pero como todos saben, el mejor es el de la casa. Agua, y nada nada de gaseosas. Café y cognac, o un licorcito.
D'accord?