Mostrando entradas con la etiqueta las leyendas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta las leyendas. Mostrar todas las entradas

jueves, septiembre 27, 2007

La dieta de la banana. Parte I, parte II y epílogo.

El enorme hombre entró a la cantina. Tal vez no enorme, pero exageradamente gordo.
Apenas podía caminar. Arrastraba los pies mientras bufaba como un buey.
Avanzaba lentamente. Su único equipaje era una bolsa de papel madera.
Miró los bancos de la barra con desconfianza y dudó. Le dije que no temiera, eran fuertes...,
Y aguantaron.
Apoyó la bolsa de papel sobre el mostrador, resopló un poco y me pidío una cerveza, y luego otra y luego otra y ...
Entonces comenzó:
"La llegada del calor hace que recordemos que hay partes del cuerpo que vamos a mostrar y que en realidad no queremos que se presenten tan "dejadas".
Las chicas de la oficina, hablaban de dietas, profesionales del tema si las hay, y yo pedí consejo, quería sorprender a mi mujer. Ya miraba mi panza atiborrada de cerveza y copetines, con sarcasmo irrespetuoso. Y a mi me gusta que me respeten...
-la dieta de la banana, secreteó, es efectiva pero peligrosa, dijo dogmática Brenda, si la hacés a rajatabla bajás, pero ojo, no te excedas..., no más de treinta dias.
-uh, yo la hice, pero hay que tener mucho mucho cuidado, acotó Betty en un susurro.
Un gesto sobrador, fue mi respuesta a las dos sacerdotisas.
-comprás la mejor banana del super, la llevás a tu casa y mientras le dibujás una carita en su cáscara le contás para que la necesitás. La colocás en algún lugar que "vea" lo que pasa en la cocina. Entonces, cada vez que entres (a la cocina) a comerte algo, el espíritu de la banana te va a mirar, vos antes de comer nada vas hasta la banana y la tocás con el dedo. Vas a notar que "el espíritu" te va a haber sacado la ansiedad y en cambio ahora sentís verguenza por lo flojo que sos y te vas sin comer nada...
-"el espíritu de la banana"?... pregunté divertido
-ahá, como el de Dorian Grey, el se queda con tu ansiedad o sea tus kilos, no falla, contestaron serias a duo, pero tenés que tener cuidado.
Yo sentí que me estaban gastando mal, pero qué podía perder.
Y me fui al supermercado.
Después de elegir minuciosamente me compré una, ecuatoriana, marca Martinez, amarilla, enorme. Y me dije, así le puedo hacer la carita más detallada.
La llevé a casa, nos metimos en el baño, "Marthy" (la banana) y yo, y mientras le hacia la carita con un marcador, le conté de mi problema y que necesitaba su ayuda, que no sabía como pilotear el tema, que fui a gordos anónimos, que las pastillas, que los médicos, que las dietas, que blablabla..., cuando empecé a lagrimear sentí que me estaba excediendo...
-con quién hablás? me gritó mi mujer del otro lado de la puerta.
-uhh, no me dí cuenta, estaba cantando, contesté mientras salía del baño avergonzado.
En la carita de Marthy me entró un solo ojo ...

La llevé al lavadero y la coloqué, escondida, en un estante desde donde dominaba la heladera y la mesa del desayuno.
Y ahí la deje...
Y resultó.
Cada vez que entraba a la cocina la mirada de la banana cíclope se posaba en mí, y yo iba y la tocaba con el dedo. Automaticamente la verguenza entraba a mi cuerpo por ese dedo, como si fuera una ola de calor que lo cubría todo, una sensación sofocante tal que a veces me hacía transpirar, hasta me ardían las mejillas...
Y los días pasaron y yo seguía con el rito.
Entraba a la cocina y derecho para el estante del lavadero.
Y los rollos empezaron a irse.
Y mi mujer me empezó a mirar de otra manera..., la ropa más floja, y todo lo demás.
Marthy cumplía y cuando nadie veía yo le sonreía y agradecía en silencio.
Y los dias pasaron...
Muchos.
Y me cebé...
Yo estaba envanecido por mi aspécto. De hecho me parecía que tal vez, mi mujer ya no estuviera a mi altura...
Un día le comenté a "Marthy", que me parecía que debía compartir mi secreto con ella. "No se cuida", le dije, "yo me preocupo y ella no hace nada...". Pero no me dejó.
Dijo que lo más probable es que pensara que estaba loco...
"Marthy" tenía razón , y no dije nada.
Lo que no me daba cuenta es que una banana no podía durar tanto tiempo, dos, cuatro, seis meses...
Y una noche que festejabamos algo, no recuerdo qué, entre a la cocina y me comí un bombón..., mientras "Marthy" me miraba.
Le hice un gesto con el dedo mayor y me fui.
Al volver de la oficina al mediodía siguiente, fui directamente al lavadero.
Debía hacer las pases con el "espiritu de la banana".
Algo había cambiado, su piel estaba oscureciendose, el ojo que le había dibujado con tanto cariño,ahora me miraba fijamente, era una mirada negra y dura. Se la notaba blanda y con cierta pelusa.
Algunas mosquitas revoloteban a su alrededor.
Le dije que todo volvería a ser como ántes, y como siempre le toqué con el dedo, y con una sonrisa despreocupada me fui.
No fue así.
Un liquido oscuro y viscozo comenzó a escurrírsele, goteando en el piso. Formando una mancha que se agrandaba lentamente y avanzaba hacia la heladera.
Esa tarde "Boby", nuestro perro entró a la cocina. Sin darse cuenta colocó una de sus patas en el líquido espeso que ya cubría todo el piso. Luego otra y finalmente las cuatro..., atrapado, ya no pudo salir.
El espiritu pegajoso y oscuro le fue retrepando desde las patas, axfixiandolo. Lo fue envolviendo, una telaraña viscoza con vida propia, trepando y tejiendo, y en silencio lo cubrió por completo y finalmente lo poseyó...

Mi mujer pasaba unos dias con su madre y me había dejado a cargo de nuestro hijo, Ricardito.
Lo busqué en el jardín de infantes y nos fuimos andando a casa.
Caminaba mientras las miradas de las mujeres me acariciaban con deseo intencionado.
Y yo las dejaba. Lo disfrutaba.
Al llegar le dije:
-Ricardito, andá a la cocina a tomar la leche mientras yo hablo con la vecina un minuto.
Y salí.
Y Ricardito fue a la cocina
-Pa!, escuché despreocupado mientras la espléndida rubia admiraba mi estado. Papá!!!, insistió.
-Uf, ya vooooyyyy, estos chicos..., y seguí hablando con ella
-Pa!, se escuchó una tercera vez, pero ya más desganado.
-Ahora vengo, le dije a la dama, y resoplando me metí en la casa.
-QUé passss...???, gruñi al abrir la puerta de la cocina y ver a mi hijo tirado en el piso, con la mancha que le iba cubriendo desde las piernas. Lenta, parsimoniosamente.
Desde el lavadero la banana me miraba con odio desde su único ojo.
Marty sonreía vengativa.
Entré a la cocina tropezando con los despojos de lo que alguna vez fuera Boby, una maza de organos resecos que ni siquiera despedían olor...
Mis zapatos quedaron pegados en la melaza, volqué la heladera y me trepé a ella, desde allí tiré de Ricardito hasta que logré arrancarlo del líquido.
Lo dejé en el living, junté unos libros y me los llevé para usarlos como camino en la cocina. Retiré una botella de querosene que tenía bajo la pileta y lo rocié por el piso...
Lo encendí.
Agarré al niño y escapamos.
Cuando llegaron los bomberos ya no había nada que hacer. La casa ardía descontroladamente.
-Guardaba combustible en algún lado?, me preguntó el jefe.
-Teniamos una botellita con querosene en la cocina, pero justo hoy la había usado, respondí.
-pues ahí hay algo que arde como los mil demonios...
El seguro pagó los daños.
Ricardito tuvo que empezar terapia. La psicóloga no entiende muy bien los dibujos que él hace.
Yo sí.
Y sé que la culpa es mia.
Mi mujer me echó, no sabe bien que pasó pero algo le dice que ya no debo estar más allí.
Brenda y Betty tambien saben, pero prefieren callar.
Y yo me dedico a la bebida...".
Terminó.
Paco lo ayudó a llegar hasta el automovil.
Lo dejó durmiendo y se trajo las llaves del vehículo para evitar accidentes.
Mientras, yo revisaba la bolsa de papel que había dejado sobre la barra...
A veces mi curiosidad me gana...,
Desde el fondo de la bolsa, la carita "Tommy", el tomate, me sonrió...

lunes, septiembre 03, 2007

Los inVasores

h-bueno, no sé, David, algo..., el tipo era arquitecto, y los descubría porque no podían mover el dedo chiquito..., dijo Primitivo
-el meñique?, Paco! traeme un vermouth...dijo Renato, mientras se acomodaba en un taburete
-ese.
-de que hablan?, alcanzame el maní por favor..., interrumpió Fermín
-"los invasores", te acordás de aquella serie?.
-para invasores, mi cuñado, el tipo llega, te abre la heladera, saca cubitos, se sirve whisky, se corta el salamín, se tira en un sillón del living, y desde ahí pontifica... "vos lo que tenés que hacer es..."
-vos porque no conocés a mi mujer, tiene a las chicos locos, "nena ese chico no te conviene..., querida, no te pongas esa ropa..., hijita, peinate así o asá..."
-y vos, no hacés nada?, soda, queda?, preguntó "Suit"
-le digo que pare..., pero sabés qué?
-me imagino...
-mi abuela era terrrible, a mis hermanas les compraba de todo, pero a cambio ellas se tenían que cortar el pelo igual que ella, ser como ella, bah..., viste la gente que quiere vivir tu vida?, este quesillo está barbaro!...
-Uh!, y la madre de Efraín?. esa, es brava, se mete en todo y la nuera duda entre el suicidio o el asesinato...
-tambien Efraín le da cada pie..., dijo Nigel
-si, es un calzonudo, pero la vieja hasta se metió en la sala de parto cuando nació el primer nieto...
-no jod...
-seee, pero ella se cree con derecho..., les compró la casita donde viven..., y a cambio...
-ahhh, la colonización del hijo...
-tal cual!, un boludazo!
-y..., entonces perdió.
-y cada vez que levanta el tono, se escucha la cantinela...
-si, ya sé, "y yo, con todo lo que hice por vos..."
-jadeput...en serio?
-y que pensabas?, es un clásico, cuando mi suegro al casarnos, me pasó el brazo sobre el hombro y me dijo "si necesitan algo, no duden, nosotros los vamos a ayudar"... sentí como que tenía dueño...
-y que hiciste?, se acabó la cerveza?
-rajé, le dije a Norita lo que nos podía costar y entendió, fue duro, pero la remamos y aca estamos.
-en medio del naufragio...
-y si..., pero sin ayuda!
-nunca una mano?
-no boludiemos, cuando uno de los chicos estuvo mal, agarré de donde fuera, pero el hombre ya sabía quien era quién, y no hubo confusiones
-y sí, mi mujer tiene amigas que son así, invasoras, se le meten en todo, y a veces, cuando vuelve de verlas tiene cada bolonqui..., che, dejen algo!
-y bueno, ella les dará calce..., ojo, en este tema no podemos olvidar a los encantadores "compañeros de oficina" ni a los "amigables" vecinos en el country...
-te devolvieron la maquina de cortar pasto?
-Ja!
-el tema del chancho y el que les dá de comer?, y el cura?
-mmmel padre Jorge tanto no jode, pero hay cada uno!
-David Vincent!!!, así se llamaba, el arquitecto David Vincent...
-Grande!, a Primitivo no se le escapa una..., un auténtico profesional!
-profesional de la huevada...
-che, aflojen...
-Paco!, papas fritas de las con gustito, hay?...

domingo, junio 10, 2007

La leyenda de las tres brujas, la botella

-El ron para el caballero...
-y si deja la botella?, preguntó el marino.
-le parece?
-déjela, Paco, dije desde la barra, alguien se hará cargo.
-Y?
El hombre bebió, volvió a servirse, generosamente, y volvió a beber.
Su mano temblaba, sus ojos enrojecidos miraban sin ver,los recuerdos se agolpaban en su mente, imagenes de un pasado amargo le decían que nada volvería a ser igual...
-eh!, que pasó? la tercera bruja, qué le dijo???
-qué?, dijo desorientado, a sí sí... La hermosa mujer me miraba burlona. Yo me agarraba la mano, dolorido, sin saber que hacer, me la había roto sin siquiera pestañear, disfrutaba el momento, y yo... dudaba entre quedarme o irme.
Ella tenía poder sobre mí, como una serpiente sobre su presa.
Y lo sabía, olía mi miedo, gozaba viendo mi rostro confundido...
Un golpe de viento abrió un ventanal, y la lluvia entró.
Paco corrió a cerrar mientras un trueno hacía temblar la cantina. Un par de gritos entre el público asustaron aún más...
-y entonces, qué?, apuraron al hombre.
Como hipnotizado por aquel momento, el marino comenzó a hablar.
-apoyó sobre la mesa el martillo con el que me había golpeado, sus ojos en los míos, su perfume me envolvía, y su gesto burlón me insultaba...,tomó mi mano hinchada entre las suyas, y la beso, y me dijo "tu falsa seguridad te ha llevado a dudar si respetan tu trabajo, a dudar si te quieren por tu fortuna, a dudar si te esperan en tu terruño?, es eso? dudas de lo que tienes?", si, contesté..., y lloré amargamente.
-...
-ella me acarició la cabeza, y me dijo, "pues aquí me quedaré, contigo, hasta que vuelvas a sentirte seguro, mientras dudes, seguiremos juntos..."
-y no se fue???
-nop, se quedó conmigo...
-pero cómo, no entiendo, que fue lo que sucedió?, Ud tenía muchos trabajos, buenos trabajos...
-empecé a preguntarme si eran trabajos honestos, si yo era bueno, si esto o lo otro, el hecho es que los fui perdiendo uno a uno...
-y su fortuna?
-también, dudaba que hacer, en qué invertir, luego la cosa fue para peor y sin trabajos..., lo perdí todo... todo, hasta el barco.
-y nunca volvió a su terr...?
-no, no sabía si me aceptarían o no, antes si era por mí o mi dinero, y después si me querrían más allá de mi pobreza..., no no he vuelto y dudo en volver...
-y que va a hacer?
El hombre bebió su copa. Se levantó tambaleante y dijo
-no lo sé, no lo sé..., y creo que ya no importa...
Caminó lentamente hacia la puerta, afuera la tormenta rugía. La abrió de un tirón y salió.En la oscura noche, una silueta se le acercó, lo envolvió con su capa y marcharon juntos hacia la negrura.
Los parroquianos se acercaron a la ventana el tiempo justo para ver que un relápago iluminara a la pareja desaparecer en los muelles...
Paco se acercó a la barra, y con ceño fruncido me preguntó
-boss, Ud. qué cree?.
-Mmmm, la leyenda de las tres brujas..., y este se fue sin pagar...

lunes, mayo 28, 2007

Las tres brujas, tercera copa.

-El ron para el caballero...
La tormenta afuera había crecido, como el público del marinero.
Gentes del muelle que habían optado por el fuego de la cantina, por la companía, por el abrigo seco...
-y entonces...?, preguntaron
El hombre respiro profundo, miró con placer el líquido en la copa. Lo saboreó ántes de beberlo, y miró hacia el mar...
-Su mirada me atravesaba y yo..., me dejé, me conocía y ántes que pudiera abrir la boca me dijo, "tus ansias te han llevado a donde estás, y ahora no sabes que hacer con tu trabajo, ni que hacer con tu fortuna, ni como volver a tu terruño... ¿es eso?", Siii!!! le contesté como a la anterior, no se como ni que hacer, dije con la voz entrecortada, ella me tocó la mejilla,y me miró dulce, calma, tranquila, y me dijo "pues entonces me haré cargo, solucionaré tus problemas, oragnizaré tus cosas y pondré puntos sobre las ies..., así será". Y yo pensé, Todo va a estar bien.
Se levantó, mirada y admirada por los demás parroquianos, lo sabía. Giró en redondo hacia la puerta, la abrió y dejó que el viento frio entrara... y desapareció.
-como, desapareció?, a donde fue?, en medio de la tormenta y el agua?, no tenía miedo?
El marino miró con desden al interlocutor y le dijo:
-sepa que no era una bruja cualquiera, viene de cuna de taitas y malevos, donde no existe el temor al agua.
-...de que habla?
-ella es de "caballito"
-aaahhhh..., gente dura, no teme ni a las inundaciones, y solucionó su problema?
-y como?, ya no tuve tantos trabajos, sino buenos, con buena paga. Mi fortuna creció y conocí gente que me ayudó a invertirla mejor, y me puse en contacto con mis familiares para ir organizando mi vuelta...
-pero entonces, de que se queja?, si todo le iba de maravill...
-Yo ya me había afincado para mis negocios en el norte de Europa, Rotterdam era una constante, y aquella cantina, un lugar de reunion, de recuerdos especiales, por la que pasaba de tanto en tanto...
Corría el mes de diciembre, yo cenaba con amigos. Misma ciudad, misma cantina. Mucho frio, tal vez nevara. A medida que la noche avanzaba los demás se iban retirando, y finalmente quedé solo...
-...
-y la puerta se abrió...
-la tercera bruja!, debería de cambiar de taberna...


Dicen que dicen, que hasta te maldicen, y el ansia de tener debes temer, porque nada quedará y la duda anidará
-la esplendida mujer, con un bronceado digno de PuntadelEste, me miró y caminó hacia mí, avanzó con andar agil, riendo, en una mano su capa, en la otra su bolso..., y ahora qué? me pregunté...
Se sentó frente a mi y me miró, sonreía con una mueca juguetona. Yo me quedé quieto, sin saber que hacer, dudando si esperar o irme, mis manos sobre la mesa, quietas... y entonces sucedió.
-qué????
-con una rapidez que nunca había visto, con un movimiento más veloz que el rayo, sacó algo de su bolso y me golpeó ferozmente en una mano..., mientras seguía sonriendo
-nooooo..., dijo el público
-Boss, Ud que opina?, me cuchicheó Paco.
-Mmmmm, si lugar a dudas, Dudadesnuda, le pegó con el martillo bolita...
-...
-...
-eh! siga, que pasó ahora?
-mi copa se ha vaciado...
-Pacooooooo!!!

lunes, mayo 21, 2007

Las brujas, otra copa

h-un ron para el caballero, dijo Paco
-...
-decía que estaba varado en Rotterdam, cuando un compañero de penurias me advirtió de no seguir con mi lamento, porque terminaría atrayendo la mala suerte...
Saben Uds que un marinero no juega con eso...
-es bien sabido que no.
-pero fue tarde...
-que pasó?
-una noche de tormenta, como nunca se había visto, los truenos eran tan fuertes que el dueño temía que se rompieran los cristales del lugar..., y los rayos!, nunca vi nada así. Hasta que finalmente, se cortó la luz...Los mozos del lugar repartieron velas aquí y allá y en las pocas mesas que tenían parroquianos. Yo seguía lamentandome por mi poca fortuna a pesar de la recomendación del otro marino..., hasta que de repente...
-Qué????
-Se abrió la puerta. Quién podría andar con esta noche?, me pregunté.
Y entró una hermosa dama. Se bajó la capucha que le cubría su frondosa cabellera, y miró entre la concurrencia buscando a alguien..., nuestras miradas se cruzaron, sonrió y se acercó...
-y que pasó? qué le dijo?
-Se sentó en mi mesa, sin que yo pudiera creerlo, por supuesto, nunca había visto una mujer así, y menos conmigo!. No supe que decir, y entonces..., ella me habló... Qué voz!!! nunca había escuchado una voz como esa, cálida, atrapante, hipnotizante...
-y qué le dijo?
-"es cierto que ansías trabajo?, qué ansías fortuna?, qué ansías volver a tu terruño?", Siii!!! le contesté desesperado, ella me tocó la mejilla y me dijo "pues si tanto lo ansías, así será", y me sonrió, dulce, cálida. Y yo pensé, Todo va a estar bien. Ella se levantó, me rozó la mejilla con su mano nuevamente, y se marchó. Afuera arreciaban fuertes vientos, y la lluvia era intensa. Más no le importó. Abrió la puerta y se la tragó la noche...Media hora más tarde, alrededor de la medianoche, me vinieron a buscar, necesitaban un marino para un buque que salía en minutos...
-en serio? lo que Ud tanto ansiaba...
-y nunca paró, terminaba un viaje y salía otro, cuando no en el mismo barco me ascendían. Trabajo y trabajo, y mi suerte fue aumentando, hasta que pude tener mi propio barco. Y seguí trabajando, noche y día...
-bueno, entonces tan mal no le fue con las bruj...
-hasta que una noche, en que me encontraba nuevamente en Rotterdam, en la misma cantina. Pero esta vez ya hablando con el dueño como amigo, y no como el viejo borrachín. Se abrió la puerta de local, y como en aquella otra vez, entró una mujer de enorme belleza...
-la segunda brujaaa...

Dicen que dicen y dicen que maldicen, y el ansia de tener que debes temer...

-Las luces de la taberna comenzaron a fallar, como la primera vez. Pero la dama no dudó, caminó derecho hacia mi mesa. Retiró la silla, se sentó y me miró... Esa mirada, directa, larga, profunda, sentí que volvía a mi infancia, que me descubría oculto en el armario, acurrucado y temeroso, ella veía a traves de mí como si fuera un niño, y yo sin nada que hacer..., esos ojos de ese color, profundidad y vértigo, todo tan perfécto...
-Oiga boss, siguen hablando de las plantillas de Alex, me preguntó Paco.
-Eh?, nop, ahora creo que hablan de la plantilla nueva de Chirusa, la vió?...
Los otros apuraron al marinero.
-bueno, y que sucedió?.
El marino aprovechó el silencio, miró detenidamente a su público y con voz aguardentosa dijo
-Pues si quieren saber de la segunda bruja, deberán pagar la segunda copa...
-Pacoooo!!!

lunes, mayo 14, 2007

Las brujas, primera copa.

Noche de tormenta en la cantina.
Casi no quedan visitantes, sólo unos pocos. Los que prefieren el fuego de la chimenea y la compañía de las gentes, a volver a sus casas o a sus barcos, donde las más de las veces sólo hay fantasmas con quienes compartir una cama...
Y como siempre un grupo de achispados, que cuando los relámpagos iluminan y los truenos hacen temblar las paredes, comienzan con historias y cuentos de barcos fantasmas, aparecidos, brujas, hechizos...
-pero yo escuché una historia de un galeón...
-lo que quieras, pero las únicas brujas que conozco son Fauna, Flora y Primavera... ah, y madame Mim!
-no olvides a mi suegra...
-jajajaja...
-perdón, dijo el marinero de la mesa de al lado, si Uds. me invitan una copa de ron, yo les contaré la historia de "las tres brujas"...
-leyenda, querrá decir...
-Ud crea lo que quiera, yo sé lo que he visto.
-Paco!!!, una botella del mejor ron para nuestro nuevo amigo!, miró al hombre y le dijo, su turno...
-hace tiempo, cuando era muy joven y todavía navegaba a menudo, cuando vagabundeaba por distintos destinos, cuando los containers no eran la única geografía de los puertos, y los marineros teníamos trabajo..., caí en una cantina en Rotterdam.
Días y días lamentando mi falta de trabajo, hasta que un marino que "habitaba" la mesa de junto me contó de la maldición...
-Cuente hombre, cuente...
-Pues..., Dicen que dicen, y dicen que maldicen, le han visto en los tejados de Gante, escondiéndose entre penumbras, sombras tras los vitraux...
en las barcazas de los canales de Brujas, preguntando por suicidas enamorados...
en las cúpulas de Praga, mimetizándose entre oscuras gárgolas..., hasta que de pronto, se escucha su carcajada y desaparece en la noche...
su nombre de esperanza, murmurado por esclavos encadenados en galeras flamencas, al golpe del látigo...
dicen que dicen y dicen que maldicen,su nombre es el ansia, y ansiedad es su hechizo.
y nadie que se cruce en su camino, sin sentirla continuará.
tu presente moverá y tu futuro temblará, porque nada seguirá siendo igual...
cuando te posee la ansiedad...
todo cambia y todo sigue,
y volverá a cambiar...
y cuando te asientes, una vez más...
-de qué hablan?, me preguntó Paco
-de Alex y su manía de cambiar las plantillas..., contesté.
El grupo seguía atento el relato.
-pero siga hombre, que pasó?, apuraron los oyentes
-y donde está mi copa?, dijo el marinero
-Pacoooo!!!!