
-qué dice?
-bien,Ud? qué le sirvo?
-Juanito, doble..., quería conversar unos minutos, si puede...
Miré la hora, falta para la hora que se complica un poco, pero si no tenía que ser privado, no habría problemas. El hombre es uno de esos habitués que hay en todas partes, vienen todos los días, un rato, correctos, tranquilos, no participan, pero están... como parte del decorado... o mejor, como unos espectadores del "teatro" de la cantina.
Le puse enfrente una generosa cantidad de Juanito. Yo sé que "unos minutos" es una frase mentirosa.
Me acomodé y dije:
-lo escucho.
-Hace unos días, escuché de su regalo para los habitués y me quedé enganchado con el tema de la adolescencia y que algunos no atravesamos muy bien esa época. Mi caso.Vea, para ser claros siempre detesté a mis excompañeros de colegio. Sin exagerar. Fui uno de esos que no se acomodan al grupo, y es correspondido..., me entiende?
Asentí con la cabeza, he visto muchos críos pasarla mal en esa época
-Anualmente, -siguió- me mandan una nota para la reunión de exalumnos, la cual hago un bollito y tiro en el cesto. Lo que más odio es que mientras trato de olvidar a esa gente, anualmente me mandan este maldito recordatorio de una época que quiero enterrar. De hecho,me prometí ir cuando tenga 67 años a la reunion de las bodas de oro, antes nada. Para qué?. Ver quienes estaban pelados, quienes cornudos, quienes muertos...
Decididamente el tipo detestaba a sus excompañeros de colegio, y no iba a ser yo quien le preguntara el motivo.
Tomó un largo trago y continuó.
-entre ellos estaba Pipo, un tipo que me hizo la vida imposible durante cinco putos años, un mal parido que se aprovechó siempre de su tamaño. Y que sabe Dios por qué motivo me llama desde entonces todos los años para hablar conmigo de no sé que bobada y yo, por supuesto, ni le atiendo, es mi sacretaria la que, por orden mía, se deshace de él.Pues bien, me dije el otro día, he pensado en aceptar su invitación y viajar a la reunión de exalumnos donde nos darán la medalla por los 50 años de bachiller, y sabe qué? ver quiénes han muerto.A quiénes les ha ido mal, etc., lo que me vengo prometiendo hace años.
-eh! pero Ud viajó?, no sabía nada -comenté sorprendido.
-pues sí, arreglé con la gente a cargo, pensé que le habrían dicho.Como sea, el viaje se realizó con todo éxito, llegué casi al mediodía del día en que entregarían la medalla conmemorativa, y un diploma alegórico. Aparecí en el baño del liceo, tal como esperaba, para que nadie notara nada extraño. Salí al patio y mi odio se vio bien remunerado, de los treinta y dos que éramos solo vivían seis. Enfermedades, accidentes, nuestra clase tenía grandes fumadores, cosa que en aquella época no era mal visto, por el contrario. Felizmente yo era uno de los asistentes. En eso lo veo a Pipo detrás de una columna, como escondido. Y me le acerco, haciendome pasar por mi propio hijo.
"-Ud es Pipo?, le digo
-sshhhh, sí y Ud es...? -me dijo en un susurro.
-el hijo de Jethro, le pasa algo?
-pero claroooo si es igual, no no..., una tontera, una promesa que le hice a mi mujer... y que haces aquí, acompañas a tu padre?
-sí - dije con curiosidad. El tipo se estaba escondiendo de mi?, y estaba hablando conmigo?
-un tipo especial, tu padre, siempre lo admiré, tanto que como quería ser como él y no sabía cómo, me la pasé jodiendolo todos los días de los años liceístas... esto se aprende con años de terapia -me confesó sonriendo.
El hombre no era el que yo recordaba con fastidio.En realidad no era aquel en absoluto, y nos quedamos charlando durante horas. En síntesis un tipo encantador y divertido.
Me contó que había viajado por el mundo, en forma loca y aventurera, que gracias a eso había hecho dinero llevando a clientes por lugares insospechados y en un momento me reconoció que la idea la había sacado de mi "padre", un verdadero loco e inadaptado para la disciplina del liceo, como me definió en aquel momento.
Cuando terminó el acto, en el que curiosamente el no retiró su medalla conmemorativa, ya que seguía escondido, nos fuimos a almorzar y luego pasamos la tarde juntos, me llevó a conocer su barco, y hacia el atardecer, mientras tomábamos algo en la marina, me dijo que durante muchos años había llamado a "mi padre" para que lo acompañara en sus viajes, y participara en su negocio, pero que en el año 2010 una situación X lo había llevado a prometerle a su mujer, que no volvería a llamar.
Mi tiempo de viaje terminaba, de acuerdo a lo organizado y nos interrumpió una llamada a su móvil.
-lo has visto?- preguntó la dama telefonicamente.
-no, tal cual te prometí
-te vió?
-noooo, dije que tendría cuidado, si estás dudando, tengo un testigo que me vió solo durante todo el acto - dijo, sonriéndome.
-bien, nos vemos luego, y luego cortó.
-mi mujer -me dijo-, resulta que hace años, una gitana le leyó la mano y le auguró que un día después que me encontrara con tu padre y éste me viera yo moriría, y ella dice que no cree en esas cosas..., ja!, pero no me dejó volver a llamarlo desde ese día, como conté
-qué bárbaro!, un día después?- dije mientras me levantaba para irme.
-ahá, 24 horas después... ñacate, contestó riéndo a carcajadas, tonterías, ya ves que no nos hemos cruzado y nada pasará.
-y allí mismo nos despedimos.
-pues por lo visto, su viaje le ha permitido conocer a alguien que Ud. no se permitía conocer, comenté mientras reponía su Juanito.
-tenga mano, mi viaje terminó y yo aparecí nuevamente en el estudio, precisamente en el momento en que Pipo llamaba a mi secretaría como todos los años, y esta vez atendí. Su felicidad fue honesta cuando me dijo que hacía años que trataba de conectarse conmigo y que podríamos vernos a la noche para tratar cierto negocio que quería discutir conmigo.De más está decir que esa noche me encontré con mi viejo compañero de aulas y, reconozco, con mi nuevo amigo, a quien gracias a la máquina del tiempo acababa de conocer.Lo pasamos estupendamente, sabiendo lo que ya sabía de él, yo no tenía ningún prurito y estuvimos charlando, bebiendo y haciendo planes.Viajes, negocios, en fin, una nueva vida.Nos despedimos tarde, con la firme promesa que nos encontraríamos al día siguiente, por la tarde, en el buffete de su abogado para seguir organizando nuestro futuro.
De manera tal, que esa noche me fui a dormir feliz de haber aceptado su regalo para viajar por el tiempo.
-bueno hombre, no hace falta, si esa era la idea.
-aún no acabo, -dijo apesadumbrado mientras apuraba la copa,-por la mañana fui al estudio a atender mis quehaceres y sobre el mediodía sonó el teléfono.Mi secretaria me pasó la llamada, era el abogado de mi amigo Pipo.La voz del otro lado del aparato me informaba que mi excompañero de colegio había tenido un accidente, y hacía minutos acababa de morir...
varios años ántes de lo esperado pero 24 horas después de habernos visto.
Vea Zorgin, necesitaría volver a viajar para arreglar esto...