
-acá,... esa Mafalda... una maravilla...
-pasan los años..., todo sigue igual, por suerte ella no cambia, acotó Suit mientras se sentaba.
-eso es lo bueno de las historietas, que no cambian, los chicos no crecen y todo sigue igual. Podrá cambiar el entorno, pero los personajes son siempre iguales.
-a Dios gracias!
-bueno, que podría pasar?, al fin de cuentas, que crezcan no sería tan ma..., terció Renato
-no digas tonteras, hombre, si pasara el tiempo se acabaría la ilusión!, sentenció Primitivo.
-le parece?, dudó Nigel mientras terminaba su segunda copa de vermouth.
-nooooo, por qué? todos crecemos, el tiempo pasa Primitivo, acéptalo, insistió Renato.
-lo que yo digo, es que si los personajes de una historieta cambian de edad la historieta es "otra"...
-Pacooo!, hay tortillitas?, preguntó Fermín cuando entró a la cantina, me llevas dos a la mesa del fondo?
-ah, Fermín, después tengo que hablar con Ud, le dije.
-pero bueno, qué de malo puede pasar si crecieran los personajes de Mafalda, según tu forma de ver..., a ver dí, insistió tozudamente Renato.
Primitivo, giró su cuerpo, lo enfrentó y comenzó con tono pausado y claro.
-Sabes qué?, Mafalda estudió un doctorado en política exterior y se la pasa viajando y juntando millas en su tarjeta de crédito. Cada tanto vuelve al barrio pero poco, detesta el sólo pensar en tener una vida parecida a la de la madre. Al único que visita es a Guille, que es dueño de una financiera, con la cara de atorrante que tenía, qué se podía esperar..., financiera que tiene la hipoteca de la casa de Susanita.
Susanita se casó con Felipito. Tienen dos crios, y le rompe sistemáticamente las pelotas a su marido, haciéndole polvo la tarjeta de crédito, que nunca puede terminar de saldar y hablándole todo el tiempo que tendría que ser y hacer como Manolito, que es multimillonario.
Por su parte, Felipito es oficinista, el único puñetero momento del día que es feliz, es cuando en el momento de descanso del trabajo, se esconde detrás de la sección deportes del diario y ve como va su equipo de fútbol, "que por ahora está en el ascenso, pero ya va a volver a primera y entonces, ja!, ya van a ver, ya van a ver...", y luego mira por la ventana recordando con ensoñación a la "nueva", aquella compañerita de escuela, de pelo largo(que nunca conocimos su nombre), a la que jamás se animó a hablarle. Todo esto durará 4minutos con treinta, y vuelta al escritorio.
Manolito, que gracias a sobornos a políticos de turno y coimas a inspectores de salubridad, ha puesto una cadena de supermercados como quería, "Manolo's", engordó, es pelado y tiene dos úlceras una ya se le perforó una vez. Se casó(compró), con la "nueva" (la que añora Felipito), que lo vuelve loco con sus gastos sin sentido, y sus constantes visitas al cirujano plástico.
La "nueva", vive hastiada, con una eterna cara de aburrida. No quiere, ni tiene, hijos, por temor a las estrías y cómo quedaría después del embarazo, le mete los cuernos a Manolito con el personal trainner, el profesor de tenis, el jardinero, el mecánico del mercedes, el abogado, el profesor de yoga, y algún compañerito del curso de moda.
Libertad se recibió de abogada, se la pasa sacando de la cárcel a cuanto "pobre o desvalido" encuentra tras las rejas, culpable o no (consiguió poner en libertad un asesino serial, por un error de procedimiento, pero no viene al caso), por supuesto no tiene un miserable machacante y sigue viviendo con sus padres, que la mantienen en el monoambiente dividido, en que han vivido siempre. La vida se le escurre entre tribunales y cárceles.
Miguelito, tiene una juguetería, donde vende juguetes importados de China en containers, a bajo costo, compra barato vende caro. Se la han clausurado un par de veces porque los juguetes que comercializa tienen algún material tóxico, y ya han ido varios chicos a parar al hospital por meterselos en la boca. Pero él cambia el nombre de la juguetería y la reinaugura. Es adicto a la coca y las pastillas, pero no se le nota aún.
Y, finalmente, los padres de Mafalda, viven en una casita en el conurbano bonaerense, rodeados de rejas, la madre tiene alzheimer y cada tanto se escapa, lleva una cadenita con el nombre y el teléfono "por si me pierdo", como los perros, y el padre la va a buscar a lugares insospechados, en el último lo molieron a patadas y le robaron la jubilación que acababa de cobrar.
...
-bueno, viéndolo así..., murmuró Renato
-sí, mejor que mantengamos la ilusión, y que todo quede igual..., Paco, una birra para acompañar estas tortillitas...?, por favor.
Le hice una seña a Fermín para que se acercara
-diga, ha visto una morocha que anda por aquí, que generalmente está leyendo algún libro en la terraza, acompañada a veces por el sr. Submarino, y siempre por una jarra de clericó, conocida como madame La maga?
-sí, contestó él
-pues bien, ella también lo ha visto...
-...